Colombia posee una singularidad comercial que no siempre se resalta: cuenta con marcas que han conseguido perdurar —y prosperar— durante décadas, en un mercado dinámico, en constante evolución y, muchas veces, bastante desafiante. Empresas que iniciaron como pequeñas iniciativas, proyectos familiares o firmas extranjeras que vieron en el país una oportunidad de crecimiento, hoy festejan 75, 80 y 85 años con un patrimonio que va más allá de las ventas: la confianza y el cariño de millones de colombianos.
Sin embargo, ¿qué es lo que permite a una marca mantenerse tanto tiempo? Son numerosos los elementos, sin lugar a dudas, pero las narrativas detrás de compañías representativas como Philips, Alpina, SURA, Haceb, Fruco, Ramo y Electrolux evidencian un patrón común: innovación con sentido, conexión emocional, adaptación continua y un firme compromiso con la nación.
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Philips: iluminando y transformando la salud
La llegada de Philips a Colombia en 1940 no solo marcó la apertura de una planta de bombillas en Barranquilla. Fue la incorporación de un actor que moldearía la vida cotidiana del país: iluminó hogares y calles, llevó radios a millones y se convirtió en una especie de compañero cultural gracias a “La Hora Philips”, uno de los programas más populares de la época.
Su impacto social se evidenció con la alfabetización rural junto a Radio Sutatenza, un proyecto que enseñó a miles de campesinos a leer y escribir. Desde entonces, la marca ha mantenido una relación afectiva con el país que hoy se renueva a partir de la tecnología médica.
BlueSeal, la primera resonancia magnética sin helio creada por la multinacional Philips. Foto:Philips
Ocho décadas después, Philips es protagonista de la transformación digital en el sector salud, incorporando inteligencia artificial en resonadores, tomógrafos, ecógrafos y sistemas de imagen. La empresa facilita que hospitales de diversas regiones intercambien datos y diagnósticos en tiempo real, acortando la brecha entre las grandes ciudades y la periferia.
Con innovaciones como BlueSeal, la primera resonancia magnética sin helio, o el CT5300, con reconstrucción basada en IA, Philips reafirma la misma premisa que la ha acompañado desde sus inicios: transformar la vida de las personas con tecnología útil y responsable.
Alpina: décadas nutriendo al país
Lo que comenzó como una pequeña fábrica de quesos hoy se ha vuelto una de las empresas más apreciadas del país. Alpina celebró en 2025 sus primeros 80 años con presencia en ocho de cada 10 hogares, un portafolio de 18 marcas y más de 400 referencias que han acompañado a generaciones completas.
Después de ochenta años, Alpina conserva su planta donde se cultivó la primera semilla de la compañía. Foto:Alpina
La empresa ha logrado permanecer relevante porque comprendió antes que otros que la alimentación también tiene un aspecto emocional: industrializó la avena, transformó el arequipe en un emblema de placer y desarrolló productos funcionales adaptados a un consumidor más consciente. Su nuevo yogurt griego bebible ilustra cómo combina costumbres e innovación.
Además, la empresa ha sabido adaptarse a la agenda actual. Desde 2020, trabaja en 18 compromisos de sostenibilidad: ganadería más limpia, economía circular, autogeneración energética y trabajo comunitario con grupos rurales y proveedores.
Ese balance entre sabor, confianza y responsabilidad explica por qué, después de ochenta años, sigue siendo una de las marcas más recordadas —y apreciadas— del país.
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Sura: forjando bienestar y confianza
De un conjunto de 36 empresas que decidieron establecer una aseguradora en Medellín en 1944 surgió un gigante latinoamericano. Ocho décadas después, Sura atiende a 44 millones de clientes en ocho naciones y brinda empleo a aproximadamente 28.000 personas.
La clave de su continuidad ha sido su aptitud para crecer con una visión a largo plazo. La compañía tuvo un papel clave en la creación de entidades que hoy son fundamentales en el sistema financiero colombiano: Bancolombia, Protección, EPS Sura y la ARL Sura, entre otras.
La evolución de una empresa a través de décadas de visión y esfuerzo constante. Foto:Sura
Su expansión a nivel internacional, con adquisiciones como los activos de ING en pensiones y los de RSA en seguros, fortaleció un modelo empresarial basado en principios, una sólida cultura organizacional y responsabilidad social.
La Fundación Sura, la Colección de Arte, los programas educativos y el apoyo a comunidades evidencian que el objetivo de “crear bienestar” no es solo un discurso. En un sector donde la confianza es vital, Sura ha edificado una relación que se transmite a través de generaciones.
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Electrolux: eficacia y sostenibilidad
Electrolux, uno de los protagonistas históricos del hogar colombiano, cumple 85 años de presencia en el país con un rendimiento destacado: un incremento del 35 por ciento en ventas durante el primer semestre del 2025 y un avance notable en categorías como lavado, desechables para platos y refrigeración.
Electrolux, con 85 años en Colombia, facilita la vida a millones de hogares. Foto:Suministrada
La empresa ha sabido interpretar al consumidor contemporáneo: artículos eficaces, de bajo consumo, con conectividad incorporada y diseño atemporal. Su canal digital ya representa el 13,3 por ciento de las ventas, un reflejo de la adaptación a nuevas costumbres.
Electrolux fusiona tradición e innovación con un fuerte énfasis en sostenibilidad, desde procesos de fabricación responsables hasta carteras diseñadas para disminuir el impacto ambiental en los hogares. Este equilibrio le permite anticipar un cierre de año con crecimiento sostenido y consolidarse como un actor significativo en un mercado altamente competitivo.
Haceb: apoyando hogares
Cuando José María Acevedo Alzate estableció Haceb en 1940, su visión era clara: crear electrodomésticos para quienes tenían menos. Este objetivo social ha marcado irreversiblemente la identidad de una firma que hoy fabrica más de 2,5 millones de dispositivos anualmente y cuenta con 3.800 colaboradores.
Planta de producción de HACEB. Foto:HACEB
Haceb comprende como pocas marcas el hogar colombiano. Sus neveras, lavadoras, estufas y calentadores han acompañado el crecimiento de las familias y han evolucionado hacia tecnologías más eficientes y sostenibles. Sus modelos Inverter disminuyen hasta en un 67 por ciento el consumo energético, y sus lavadoras regulan automáticamente el agua según la carga.
La marca también ha construido orgullo local. Con su nueva edición especial ‘Índigo’ y un coleccionable que rinde homenaje a su legado, conecta nostalgia e innovación. Además, el programa Renueva ha permitido recuperar más de 13.000 electrodomésticos, impulsando un modelo real de economía circular.
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Ramo: años de tradición, cariño y sabor
Pocas marcas evocan tanta intimidad como Ramo, que está a solo cinco años de unirse al grupo de empresas de ocho décadas en el país. Desde el Ponqué Tradicional hasta el Chocoramo, Achiras o Tostacos, ha estado presente en cumpleaños, loncheras, excursiones, meriendas y reuniones familiares durante 75 años.
La permanencia de Ramo se debe a tres elementos: genuinidad, creatividad y afecto. La compañía ha sabido deslumbrar con nuevas ofertas —Helado de Chocoramo, Champitas, Pachas, Chispas Ramito— sin perder su esencia.
La permanencia de Ramo se debe a tres elementos: genuinidad, creatividad y afecto. Foto:David Sánchez/ El Tiempo
Adicionalmente, se ha vinculado con el consumidor moderno desde la sostenibilidad. En 2025, recibió la categoría Platino en la certificación de Icontec y anunció una colaboración con AWS para ofrecer 75.000 capacitaciones gratuitas en IA y desarrollo de videojuegos. Un claro guiño a las nuevas generaciones.
Y, como parte de su celebración, regresó uno de sus símbolos más icónicos: “Feliz cumpleaños amiguitos, les desea Ponqué Ramo”, un jingle que trasciende generaciones.
Fruco: innovación sin sacrificar la esencia
En 1950, en una Cali en auge, un pequeño negocio desarrolló una salsa que transformaría la gastronomía colombiana. Setenta y cinco años después, Fruco se posiciona como la marca líder en el sector, con un 40 por ciento de cuota de mercado, abarcando seis de cada diez hogares y un grado de recordación que pocas marcas logran.
Desde el Hub Palmira de Unilever, Fruco elabora 25.000 toneladas anuales bajo estándares globales. Foto:Unilever
La marca se ha mantenido porque nunca ha abandonado su esencia: acompañar lo cotidiano. Su textura densa y su sabor auténtico se han convertido en parte del ADN culinario del país.
Desde el Hub Palmira de Unilever, uno de los complejos industriales más avanzados en la región, Fruco produce 25.000 toneladas anuales bajo estándares internacionales. Este músculo industrial sostiene puestos de trabajo formales, proveedores locales y proyectos sociales que refuerzan su conexión en el Valle del Cauca.
Fruco avanza hacia el futuro sin soltar lo que la hizo sólida: identidad local y conexión emocional.
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La fórmula de la continuidad
Las narrativas de estas organizaciones demuestran que no perduran únicamente las grandes, sino aquellas que comprenden a su cliente, aceptan la transformación y establecen vínculos fundamentados en la confianza.
Asimismo, destaca un aspecto poco evidente pero esencial: estas empresas han comprendido que su función va más allá del artículo. Acompañan al país, reflejan su progreso y participan activamente en su avance económicos y social.
Esa combinación de innovación, propósito, labor comunitaria y conexión emocional es la explicación por la que, tras ocho décadas, continúan siendo actores clave en la vida de millones de colombianos.

