La embajadora de Colombia ante Estados Unidos, María Consuelo Araújo Castro, presentó el martes sus cartas credenciales al presidente Donald Trump en la Casa Blanca, en un acto que marcó un hito inusual: Trump se quedó más tiempo del que dicta el protocolo conversando con la diplomática, a quien conocía por su trayectoria como canciller durante el gobierno de Álvaro Uribe. La reunión selló formalmente el giro más significativo en la relación bilateral en décadas.
US$52 millones redirigidos a Colombia el mismo día
La presentación de credenciales coincidió con un anuncio del Departamento de Estado al Congreso de Estados Unidos: US$52 millones —unos 161.109 millones de pesos— que estaban destinados originalmente a apoyo militar en Eslovaquia, Macedonia del Norte, Túnez e Irak serán redirigidos hacia Colombia, Panamá, Perú y Ecuador para combatir el narcoterrorismo y reforzar la seguridad del Canal de Panamá.
“Estos fondos impedirán que los adversarios establezcan puntos de apoyo estratégicos en nuestro hemisferio”, señaló el Departamento de Estado según reportó la Agencia Associated Press (AP).
La redirección se anunció apenas una semana después de que el secretario de Estado Marco Rubio visitara Barranquilla y se reuniera con el presidente Abelardo de la Espriella, una secuencia que encadena las señales de renovación bilateral más rápidas que Colombia haya visto desde la era Uribe.
Araújo también se reunió con Kristi Noem: Colombia en el Escudo de las Américas
Un día antes de la reunión con Trump, la embajadora Araújo se reunió con Kristi Noem, delegada especial de Trump para el Escudo de las Américas, la alianza de seguridad regional promovida por Washington entre sus países aliados en el hemisferio occidental.
“Hoy recibimos a la embajadora colombiana María Consuelo Araujo Castro, ya que Colombia se unió oficialmente al Escudo de las Américas. Esperamos continuar con nuestra colaboración mientras fortalecemos la cooperación regional y creamos un hemisferio occidental más seguro”, escribió Noem en redes sociales.
El Escudo de las Américas tiene como objetivo declarado frenar la influencia de potencias rivales —China, Rusia, Irán— en América Latina, combatir el narcoterrorismo y proteger rutas estratégicas como el Canal de Panamá. Colombia, como histórico productor de cocaína y con grupos armados activos en su territorio, es un socio de alto valor estratégico para esa agenda.
El mensaje de Araújo ante Trump
“Transmití el firme propósito del presidente De La Espriella de devolver la seguridad a todo el territorio colombiano y hacer de ella la base de una nueva etapa de prosperidad económica. Es un propósito que trasciende nuestras fronteras: junto con Estados Unidos, pondremos nuestra cooperación al servicio de la seguridad, la estabilidad y la prosperidad de todo el hemisferio”, declaró la embajadora.
El tono contrasta radicalmente con los cuatro años del gobierno Petro, durante los cuales Colombia suspendió elementos clave de la erradicación forzada de coca, generó roces directos con Trump y fue descertificada en materia antidrogas en 2025. Esa descertificación fue acompañada de un “waiver” o exención que preservó la cooperación bilateral, pero marcó el punto más bajo de la relación bilateral en décadas.
La certificación antidrogas: la decisión que aún no llega
En medio de este repunte diplomático, al cierre de la jornada del martes todavía se desconocía si Washington había recertificado a Colombia en la lucha contra el narcotráfico, una determinación que debía tomarse antes del 15 de septiembre. Rubio había dicho durante su visita a Barranquilla que la descertificación era un escenario posible, aunque aclaró que la decisión no estaba tomada.
“Si siguen cumpliendo y siguen haciendo lo que están diciendo y van a hacer y ya han hecho (…) no hay duda de que esa certificación va a cambiar”, señaló Rubio en entrevista con Noticias RCN.
Una recertificación total desbloquearía el acceso pleno a créditos con la banca multilateral —FMI, BID y Banco Mundial—, cuya puerta quedó entornada el año pasado. Desde que asumió el 7 de agosto, el gobierno De la Espriella ha buscado reactivar la fumigación aérea de cultivos ilícitos. Un plan piloto fue frenado por un juez, pero la intención de cooperar con Washington es clara.