Deportes
Los árbitros tienen lo que se han ganado
EEl fin de semana pasado dejó, una vez más, un panorama desolador. Los errores arbitrales llevan tiempo multiplicándose, pero lo de esta jornada ha sido especialmente sangrante. Jugadas que ya eran incomprensibles sin VAR se han vuelto insoportables con las repeticiones delante.
A la cabeza, el escandaloso penalti en Butarque. González Fuertes señaló una falta inexistente de Sivera sobre Diego García, un salto mortal hacia ade
La credibilidad es nula de un colectivo abandonado a su suerte, sin defensa de sus autoridades y atacado de forma sistemática desde dentro y fuera.
Se lo han ganado y ahora es demasiado tarde para frenar. Han tolerado lo intolerable: que directivos que arruinan clubes y despiden entrenadores para salvarse cuestionen su honradez; que medios de comunicación hablen de atracos, prevaricación… sin pruebas ni rigor y cuya deontología vive en pañales; que los jugadores, que dedican su carrera a engañarles, monten en cólera cuando el que tima es el de la otra camiseta; que los aficionados insulten sin que exista el más mínimo protocolo de protección, ni siquiera para aquellos árbitros de categorías inferiores que cada fin de semana son agredidos y acosados en los campos.
Aplaudieron la llegada del VAR, una herramienta que debía ayudarles, y permitieron que se convirtiera en su verdugo. Decidieron callar y someterse, en nombre del bien del fútbol. Pues bien, aquí tienen su respuesta.
Deberían haberse plantado hace tiempo. Ahora ya da igual que muchos de los árbitros actuales no tengan nada que ver con el caso Negreira. Todo da igual. Son la coartada perfecta de todos. Y ellos ya carecen de credibilidad.
Este contenido es exclusivo para los usuarios registrados
