Economia
Aseguradoras ganaron menos mientras la presión de siniestros golpeó el negocio técnico el año pasado
El sector asegurador colombiano cerró 2025 con utilidades por 2,87 billones de pesos, pero con un negocio técnico en rojo y mayores presiones por siniestros. Mientras los pagos por reclamaciones ascendieron a 26,4 billones —equivalentes al 43,3 por ciento de las primas—, el resultado técnico neto arrojó una pérdida de 7,58 billones, lo que evidencia que la rentabilidad final dependió en buena medida de ingresos financieros y no del corazón del negocio asegurador.
Esa tensión entre ganancias contables y debilidad operativa es la que termina reflejando el Índice de Desempeño de esta industria, elaborado por Value & Risk Rating, que mostró un deterioro significativo en el último trimestre del año. El puntaje global bajó de 58,7 puntos en septiembre a 45,7 en diciembre, una caída de 13 puntos que mantiene al sector en la categoría de “situación intermedia con desafíos”, pero más cerca de la zona de alerta.
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El índice utiliza una escala de 0 a 100 puntos y evalúa tres grandes dimensiones del negocio asegurador: crecimiento del mercado (32 por ciento de ponderación), rentabilidad y eficiencia (36 por ciento) y solvencia, liquidez y gastos (32 por ciento).
En el primer componente se analizan variables como el volumen de primas emitidas, retenidas y devengadas. El segundo examina el resultado técnico, la utilidad neta y la siniestralidad, mientras el tercero incorpora indicadores como el retorno sobre patrimonio (ROE), retorno sobre activos (ROA), gastos administrativos y comisiones.
Los siniestros pagados en 2025 ascendieron a 26,4 billones de pesos, 43,3 por ciento de las primas. Foto:Jaiver Nieto
Crecimiento se desacelera
El subíndice de crecimiento retrocedió levemente, de 55,3 a 52,2 puntos, precisa el informe de Value Risk. Aunque el mercado siguió expandiéndose, lo hizo a menor ritmo.
Al cierre de 2025, las primas emitidas alcanzaron poco más de 61 billones de pesos, con un aumento interanual de 8,8 por ciento (3,7 por ciento en términos reales). Las retenidas lo hicieron a un ritmo del 22,6 por ciento, mientras las devengadas avanzaron el año pasado 6,5 por ciento.
Es decir, hubo más ventas y mayor retención de riesgo, pero el dinamismo no fue suficiente para com
El mayor retroceso se dio en el subíndice de rentabilidad y eficiencia, que cayó de 61,1 a 38,9 puntos, menciona el informe, entrando en la franja de “desafío estructural” (21–40 puntos).
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El resultado técnico neto —que refleja la ganancia o pérdida del negocio asegurador puro, sin contar ingresos financieros— registró una pérdida de 7,58 billones de pesos, equivalente a -12,4 por ciento de las primas.
Aunque la siniestralidad se mantuvo relativamente estable en proporción, los siniestros pagados ascendieron a 26,4 billones de pesos, 43,3 por ciento de las primas, con un incremento anual relevante.
El sector cerró con utilidad neta positiva de 2,87 billones de pesos (4,7 por ciento sobre primas), pero menor frente a 2024. Esto indica que las ganancias finales dependieron en buena medida de ingresos financieros y no del resultado técnico puro.
Más gastos y menor retorno
El subíndice de solvencia, liquidez y gastos también descendió, de 59,4 a 46,9 puntos. Las comisiones netas subieron hasta representar 7,4 por ciento de las primas y los gastos administrativos alcanzaron 12,3 por ciento.
El Índice muestra un sector que sigue creciendo en volumen, pero con márgenes más estrechos. Foto:iStock
Además, la moderación de las tasas de interés redujo la rentabilidad financiera. El ROE se ubicó en 13,5 por ciento, muy por debajo del 20,5 por ciento del año anterior, y el ROA cayó a 1,6 por ciento, precisa el análisis de Value Risk.
El mismo informe advierte que en conjunto, el Índice muestra un sector que sigue creciendo en volumen, pero con márgenes más estrechos y mayores presiones de costos.
Y si bien aclara que la fotografía de cierre de 2025 no habla de crisis, sí de un entorno más exigente en el que la eficiencia técnica vuelve a ser determinante para sostener la rentabilidad en 2026.
