El asesinato Guardia Indígena de Ferney Pacho en el resguardo de Vitoncó, municipio de Páez, Cauca, el pasado 16 de agosto de 2026, evidencia la persistencia y escalada de la violencia contra líderes y defensores de derechos humanos en Colombia. Pacho, guardia ancestral de su comunidad, fue interceptado junto a otro joven por hombres armados tras cumplir labores agrícolas, y posteriormente apareció muerto, mientras el paradero de su acompañante permanece desconocido. La Guardia Indígena es un mecanismo de protección autónomo y no armado, esencial para las comunidades originarias de Colombia en la salvaguarda de sus territorios, culturas y derechos frente a la presencia de actores armados ilegales y la ausencia estatal.
¿Por qué es crucial la labor de la Guardia Indígena en Colombia?
La Guardia Indígena desempeña un rol fundamental en la protección de la vida y los bienes de las comunidades en vastas zonas rurales de Colombia, donde la presencia del Estado es limitada. Este cuerpo civil, reconocido por su bastón de mando, simboliza la autoridad y la resistencia pacífica de los pueblos indígenas frente a las diversas formas de violencia. Su acción es vital para mantener la gobernabilidad propia y la implementación de sus sistemas de justicia. El homicidio de Ferney Pacho no solo afecta a su familia y comunidad, sino que representa un ataque directo a la autonomía indígena y a los esfuerzos por construir paz en territorios históricamente azotados por el conflicto armado, como la región de Tierradentro en el Cauca.
La Defensoría del Pueblo ya había alertado sobre los riesgos en esta zona. A través de la Alerta Temprana 015 de 2024, la entidad advirtió sobre la presencia y accionar de estructuras como el frente ‘Dagoberto Ramos’ del Estado Mayor Central y otros grupos, que disputan el control territorial. Estos enfrentamientos generan graves consecuencias para la población civil.
Los riesgos señalados en la alerta y que se materializan con hechos como el asesinato Guardia Indígena de Ferney Pacho, incluyen:
Amenazas a líderes y autoridades comunitarias.
Desplazamientos forzados de familias enteras.
Restricciones a la movilidad de los habitantes.
Reclutamiento, uso y utilización de niños, niñas y adolescentes.
El Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC), a través de Mauricio Capaz, coordinador de Derechos Humanos, ha denunciado una reconfiguración del conflicto en Tierradentro, con el ingreso de nuevas estructuras armadas que recrudecen la violencia. Este panorama deja a las comunidades indígenas en medio de las confrontaciones, expuestas no solo a homicidios, sino también a secuestros y limitaciones para sus actividades cotidianas.
La comunidad y las autoridades indígenas han iniciado gestiones humanitarias para dar con el paradero del joven retenido y establecer las circunstancias exactas del asesinato de Pacho. Este crimen se suma a una preocupante lista de atentados contra la vida de los defensores de la tierra y la cultura en Colombia. Para entender más sobre la situación de seguridad en la región, consulte más noticias de Colombia.
