Economia
Así van las propuestas para la negociación del salario mínimo del 2026

Como es habitual, diciembre se caracteriza por ser el mes de la negociación para definir el salario mínimo en Colombia para el año entrante. Es así como el lunes pasado, 1.º de diciembre se realizó la instalación de la mesa de concertación entre el Gobierno, empresarios y centrales obreras, y el martes próximo se encontrarán de nuevo para presentar las diferentes propuestas.
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Mientras que desde el Gobierno, el ministro del Interior habló de llevar a 1,8 millones de pesos la suma del salario mínimo y el auxilio de transporte, lo que equivale a un incremento de 10,9 por ciento, desde los sindicatos hablan de un aumento de dos dígitos (de 10 por ciento para arriba) y aseguran que este año no hay ni la más mínima posibilidad de acuerdo.
Con estas señales, uno de los gremios más importantes, Fenalco, que reúne al comercio, decidió no participar en la negociación.
La discusión está marcada por temas que anualmente son importantes para definir la cifra, entre ellos: inflación y productividad laboral.
La mesa de negociación para el acuerdo salarial se convoca teniendo en cuenta las últimas estadísticas del Dane. Los datos fundamentales de noviembre de 2025 indican que la inflación anual se situó en 5,30 por ciento, mientras que la productividad laboral por hora trabajada creció 0,57 por ciento. Entre tanto, la productividad laboral por persona empleada tuvo una reducción del 0,32 por ciento. Con base en la suma de estas cifras, los expertos estiman que la discusión debe comenzar alrededor del 6 por ciento.
Es importante recordar que el primer vencimiento legal para las negociaciones será el 15 de diciembre, mientras que la fecha límite para la expedición del decreto del mínimo será el martes 30 de diciembre.
Antonio Sanguino, ministro de Trabajo. Foto:Mauricio Moreno. El Tiempo
El Ministro del Trabajo, Antonio Sanguino, hizo énfasis en que el Gobierno espera que el porcentaje de aumento “sea el resultado de la concertación” entre quienes participan en la mesa, es decir, entre trabajadores, empleadores y el Gobierno.
Además, reiteró que el Ejecutivo mantendrá la vocación de lograr un “aumento real de los ingresos de los trabajadores”, pues aseguró que los gobiernos anteriores hicieron aumentos “conservadores, cercanos a la inflación”.
Con un incremento del 10 por ciento, se elevaría el salario a 1.565.850 aproximadamente, sin contar el subsidio de transporte.
Los empresarios, por su parte, aseguran que un incremento de dos dígitos y superior a la inflación sería inconveniente e incrementaría la informalidad en el país.
Fenalco recalcó que, en caso de llegar a concretarse un incremento del “salario mínimo del 11 por ciento, como lo ha sugerido el alto Gobierno, reajuste de más del doble de la inflación esperada para este año (5,2 %) y casi tres veces la proyectada para 2026 (alrededor del 4 %), la remuneración mínima total a cargo de las empresas ascenderá a la suma de 2.800.499 pesos”.
Fedesarrollo planteó que el salario mínimo tenga un aumento de entre el 6,5 y 7,2 por ciento, un porcentaje que haría que los trabajadores pasen de devengar 1.423.500 pesos a aproximadamente 1.523.145.
Aunque el Banco de la República proyecta que la inflación cierre 2025 en 5,1 por ciento y se reduzca a 3,6 por ciento en 2026, el repunte reciente ha encendido las alarmas.
Luis Fernando Mejía, director de Fedesarrollo. Foto:Fedesarrollo
Luis Fernando Mejía, director ejecutivo de Fedesarrollo, señaló que esta situación “reduce el poder adquisitivo de las familias, especialmente de las de menores ingresos”.
Debido a esta persistencia de los precios, el Banco de la República ha mantenido su tasa de interés de referencia en 9,25 por ciento. Según Mejía, las cifras recientes le dan la razón al banco, ya que los “riesgos de presiones inflacionarias asociadas con el alto déficit fiscal y el aumento del 11% en el salario mínimo se han venido materializando”.
Expertos estiman que el ajuste del salario mínimo, sumando la inflación (5,3 por ciento) y los cambios de la productividad, debería girar entre el 6,5 por ciento y el 7,2 por ciento.
Mejía advirtió que una inflación alta hace más difícil la negociación. Por un lado, los trabajadores buscan compensar lo perdido, pero por otro, un aumento muy elevado puede alimentar nuevas presiones inflacionarias.
Estimó que un aumento razonable estaría entre el 6 y el 7 %, un rango que “mantendría el poder adquisitivo y sería coherente con la situación macroeconómica actual2.
El director de Fedesarrollo alertó sobre el riesgo de repetir aumentos por encima del 10 por ciento, como en años recientes. “Un ajuste excesivo incrementa los costos laborales, encarece los servicios y puede llevar a un traslado de esos costos a los precios, especialmente en sectores intensivos en mano de obra”, afirmó.
Este punto es clave, pues el aumento del salario mínimo no ocurre en el vacío. Se suma a otros factores, como la reforma laboral, que también impactan los costos de contratación del empleo formal, lo que podría tener un “efecto adverso sobre la formalidad y la senda de reducción de la inflación”.
Lo que sigue
Luego de las presentaciones de este martes en la mesa de concertación del Dane, el Ministerio de Hacienda y el Banco de la República, con proyecciones de inflación, ese mismo día se espera la presentación de propuestas de incremento del mínimo para el 2026.
El miércoles y el jueves 11 y 12 de diciembre serán jornadas de concertación entre las 8 y las 11 de la mañana.
El lunes 15 de diciembre habrá nueva jornada de concertación entre las 8 a. m. y las 4 p. m., y es el primer vencimiento legal para la concertación del salario mínimo.
Los días 16 y 17 de diciembre están destinados a la presentación de escritos de salvedades de cada parte, que se estudiarán el 18.
El 19 y el 29 de diciembre se realizarán jornadas de concertación extraordinarias a convenir, y el 30 de diciembre es la fecha límite de expedición del decreto del salario mínimo.
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