El domingo 20 de septiembre de 2026, en la tarde, cerca de cinco drones cargados con explosivos atacaron la subestación de Policía del corregimiento de Potrerito, en jurisdicción de Jamundí, Valle del Cauca. Las autoridades confirmaron el hecho pero, hasta el cierre de los primeros reportes, no registraron víctimas ni daños estructurales de consideración.
“Sí, se informan ataques con drones; por ahora no se reportan lesionados ni afectaciones”, señalaron fuentes de la Policía Nacional consultadas por Infobae Colombia. La institución activó de inmediato el Plan Defensa, el protocolo previsto para responder a acciones dirigidas contra instalaciones y personal de la fuerza pública.
Qué se sabe del ataque
El número exacto de drones usados estaba en verificación al momento del reporte inicial: las autoridades establecieron que fueron aproximadamente cinco aeronaves no tripuladas, pero las inspecciones en los alrededores de la subestación buscaban determinar el conteo definitivo, los puntos de operación y el tipo de explosivos lanzados.
La Policía no identificó de inmediato al grupo armado responsable. Jamundí, municipio del Valle del Cauca al sur de Cali, ha registrado en 2026 presencia activa de estructuras disidentes y grupos de crimen organizado que han intensificado el uso de drones explosivos como táctica de hostigamiento contra la fuerza pública.
Este tipo de ataques —drones artesanales cargados con granadas o artefactos improvisados— se ha convertido en una de las modalidades más extendidas del conflicto en el suroccidente colombiano, especialmente en el corredor que conecta el Valle del Cauca con el Cauca.
Un domingo de orden público en Jamundí
El ataque con drones no fue el único incidente de seguridad en Jamundí ese domingo. Horas antes, un grupo de personas encapuchadas bloqueó la vía entre el casco urbano y el corregimiento de Ampudia, en el sector de Río Claro, instalando barricadas e incendiando llantas sobre la carretera.
Según la información preliminar de las autoridades, el bloqueo estaría relacionado con personas interesadas en evitar un operativo de desalojo en un predio privado de la zona rural alta. La Alcaldía de Jamundí coordinó acciones con la fuerza pública y confirmó posteriormente que el bloqueo fue levantado y la circulación restablecida.
Unidades de la Policía y el Ejército permanecieron en Río Claro para garantizar la seguridad de la comunidad. La Alcaldía pidió a los ciudadanos “mantener la calma, abstenerse de difundir versiones no verificadas y aportar a las autoridades cualquier información” que contribuya al esclarecimiento de los hechos.
Contexto: los drones como arma en el suroccidente
El uso de drones explosivos contra la fuerza pública en Colombia ha aumentado de forma sostenida desde 2023. En el Valle del Cauca y el Cauca, la táctica es empleada principalmente por grupos disidentes de las antiguas FARC y por organizaciones de narcotráfico que buscan limitar la movilidad de la Policía en corredores estratégicos.
El gobierno de Abelardo de la Espriella ha identificado el uso de drones como una de las amenazas prioritarias en su estrategia de seguridad, que incluye el despliegue de contramedidas tecnológicas (inhibidores de señal, drones policiales propios) y la intensificación de operaciones en las zonas de mayor conflictividad del suroccidente colombiano.