Durante este mes, Banxico realizó una reducción de 25 puntos básicos en la tasa de interés, colocándola en 7.25%, su punto más bajo desde mayo de 2022.

La inflación subyacente, que excluye los precios fluctuantes de alimentos y energéticos, se estableció en 4.28% en octubre, superando el rango objetivo del banco de 3 % más o menos un punto porcentual.

Con esta información, la Junta de Gobierno prevé una nueva disminución en la tasa de interés para diciembre, una decisión que ha generado preocupaciones entre los analistas.

¿Habrá incremento en enero?

En cuanto a otros peligros para la inflación, algunos miembros consideran que tras la aprobación del Paquete Económico 2026, los aumentos en el IEPS a bebidas azucaradas ocasionarán un efecto temporal sobre la inflación de alimentos, aunque otro miembro sugirió examinar los efectos indirectos de esos aumentos.

“Será necesario revisar sus efectos indirectos y vigilar que no surjan impactos de segundo orden que logren que la subyacente se establezca en niveles superiores a los requeridos para una convergencia puntual a la meta”, indicó.

Todos coinciden en que el balance de riesgos en relación con la trayectoria proyectada para la inflación en el horizonte de pronóstico presenta un sesgo ascendente.

Otro miembro destacó la posibilidad de que exista un incremento en la inflación de bienes debido al repunte de este indicador en Estados Unidos por las políticas comerciales, mientras que otro subrayó que un nuevo aumento en el salario mínimo podría ejercer presión sobre los precios.

Heath advierte sobre la complacencia

En la decisión de política monetaria, el subgobernador Jonathan Heath votó a favor de mantener la tasa de interés en 7.5%, argumentando que la inflación subyacente permanece por encima del 4%.

El economista subrayó que una flexibilización monetaria prematura conduciría al banco a alcanzar niveles de neutralidad en un entorno de inflación aún alta con efectos negativos en la población general.

“Enviar un mensaje de complacencia frente a presiones inflacionarias persistentes podría resultar en un mayor daño a las expectativas inflacionarias”, apuntó. “Finalmente, es crucial reconocer explícitamente que nuestro objetivo no es simplemente mantener la inflación dentro del rango de variabilidad, sino lograr de manera sostenida el objetivo puntual de 3%”, consideró.