La interceptación de un bus explosivos Cali con un significativo cargamento de materiales detonantes fue confirmada por la Policía Nacional el miércoles 5 de agosto, en la vía Panamericana, sector rural de Santander de Quilichao, Cauca. El vehículo, que contenía 420 kilogramos de nitrato de amonio distribuidos en siete cilindros y rampas de lanzamiento, es el eje de una investigación que busca determinar si su objetivo era afectar la seguridad de la posesión presidencial en Cali, programada para el 7 de agosto, o llevar a cabo un atentado contra la Fuerza Pública.
El hallazgo se produjo en el kilómetro 87 de la vereda San Rafael, como parte de la Operación Prometeo, que desplegó capacidades de la Dipol, Dijín, Diran, Ditra y el Bloque de Búsqueda. La Policía Nacional atribuye la preparación de este automotor al frente ‘Jaime Martínez’ de las disidencias de las Farc, bajo el liderazgo de alias Max Max, un explosivista conocido por atentados en Cali, Jamundí y municipios del norte del Cauca.
¿Qué hipótesis rodean el hallazgo del bus explosivos Cali?
Las autoridades manejan dos líneas de investigación principales sobre la intencionalidad de este bus explosivos Cali:
Sabotaje a la posesión presidencial: Se indaga si el cargamento buscaba interrumpir el acto de posesión del presidente Abelardo De La Espriella en Cali.
Atentado contra la Fuerza Pública: Otra hipótesis apunta a un ataque directo contra las fuerzas de seguridad para reducir la presión en corredores estratégicos usados por las disidencias para el tráfico de drogas.
Esta incautación se produce días después de que el presidente Gustavo Petro advirtiera sobre la presencia de “toneladas de explosivos en Cali”. Ante estas alertas, el ministro de Defensa, general (r) Pedro Sánchez, reiteró la confianza en el dispositivo de seguridad, asegurando que todos los riesgos estaban siendo mitigados y que se habían desplegado todas las capacidades necesarias.
Amplio despliegue de seguridad en Cali y el Valle
La seguridad en Cali y el Valle del Cauca se ha reforzado con la llegada de más de 11.000 uniformados, desplegados en puntos clave para garantizar la movilidad y el desarrollo de la posesión presidencial. El plan incluye un dispositivo en municipios aledaños como Palmira, Pradera, Yumbo, Candelaria y Jamundí, además de ofrecer una recompensa de hasta 500 millones de pesos por información que prevenga acciones criminales.
El ministro Sánchez confirmó las revisiones especiales de seguridad en los lugares donde estarán los mandatarios y personalidades invitadas, incluyendo 10 jefes de Estado y el Rey de España, según reportó El Espectador. Un Puesto de Mando Unificado (PMU) coordina las operaciones, verificando que todos los anillos de seguridad en lugares como el aeropuerto estén articulados.
La investigación sobre el bus explosivos Cali continúa para esclarecer completamente sus intenciones y los responsables. Para conocer más detalles sobre este tipo de incidentes, consulte nuestra sección de unidad investigativa.
