Colombia

Canciller Villavicencio lamenta cierre de 14 embajadas

La canciller Rosa Villavicencio criticó el cierre de 14 embajadas por el presidente electo y defendió el modelo de pasaportes y la gestión Petro.

La canciller colombiana, Rosa Yolanda Villavicencio, lamentó el anuncio del presidente electo, Abelardo de la Espriella, sobre el cierre de 14 embajadas de Colombia en el mundo, hecho público el jueves 30 de julio de 2026. Villavicencio considera que esta decisión, sumada a la suspensión de la apertura de la Embajada en Palestina, representa un "error estratégico" y un "retroceso" significativo para la política exterior del país, argumentando que las misiones diplomáticas han generado más beneficios que costos de funcionamiento a lo largo de su existencia.

El futuro incierto de la diplomacia colombiana

El presidente electo, Abelardo de la Espriella, comunicó el jueves 30 de julio de 2026 su intención de clausurar catorce embajadas colombianas alrededor del mundo, una medida que ha generado una fuerte reacción por parte de la actual administración. Las sedes diplomáticas que se verían afectadas por esta decisión son las de Argelia, Azerbaiyán, Barbados, Cuba, República Checa, Etiopía, Ghana, Haití, Hungría, Malasia, Nicaragua, Rumania, Senegal y Sudáfrica. Este anuncio se suma a la suspensión de la apertura de la Embajada en Palestina, un proyecto que estaba siendo tramitado por el gobierno saliente del presidente Gustavo Petro y que buscaba fortalecer la presencia y la voz de Colombia en una región de alta complejidad geopolítica.

La canciller Rosa Villavicencio ha expresado públicamente su desacuerdo con estas determinaciones, enfatizando que las embajadas tienen un rol fundamental en la promoción de los intereses nacionales, el comercio, la cultura y la cooperación internacional. Para Villavicencio, la decisión de De la Espriella no solo implica una reducción de la presencia colombiana en el escenario global, sino que también podría debilitar las relaciones bilaterales construidas a lo largo de décadas. Además de los cierres, el presidente electo también anunció planes para unificar las misiones diplomáticas en Francia-UNESCO e Italia-FAO, buscando una optimización de recursos que la actual canciller no comparte en el contexto de la visión estratégica.

¿Qué pasará con los pasaportes y la lista OFAC?

Otro de los frentes en los que la canciller Villavicencio ha estado activa es la defensa del nuevo modelo de expedición de pasaportes. La jefa de la diplomacia colombiana aseguró que el sistema ya se encuentra "plenamente en funcionamiento" y advirtió que cualquier intento por detenerlo sería "absolutamente ilegal" y acarrearía un "detrimento patrimonial" significativo para el Estado. La legalidad y el respaldo de este nuevo modelo se sustentan en un convenio vigente con la Casa de la Moneda de Portugal, encargada de la impresión de los documentos, y una decisión favorable emitida por el Tribunal de Bogotá, que ha validado el proceso y la contratación.

En un ámbito diferente, la canciller también se refirió a la inclusión del presidente Gustavo Petro en la lista OFAC (Oficina de Control de Activos Extranjeros de EE. UU.). Villavicencio aclaró que esta medida no se debe a investigaciones penales o de corrupción, sino a su "posicionamiento sobre el pueblo palestino". Atribuyó la inclusión a una "medida administrativa unilateral" adoptada por el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, y no a procesos judiciales que involucren al mandatario colombiano. A pesar de los desacuerdos puntuales, la canciller Villavicencio afirmó que la administración Petro dejará las relaciones diplomáticas con Estados Unidos "muy bien", destacando un balance positivo en la gestión bilateral. En este contexto, cabe mencionar que Hugo Guevara asumió en junio de 2026 como el nuevo Encargado de Negocios de la Embajada de Estados Unidos en Colombia, lo que marca un nuevo capítulo en la relación entre ambos países.

Viaje a Cuba y las relaciones internacionales

En medio de este panorama de cambios y controversias, la canciller Rosa Villavicencio tiene previsto un viaje oficial a Cuba. La visita, que se realizará del 31 de julio al 1 de agosto de 2026, la hará en compañía del presidente Gustavo Petro. El propósito principal es una reunión con su homólogo cubano, Miguel Díaz-Canel, para expresar la solidaridad de Colombia con la isla, que atraviesa una compleja crisis económica y social. Este viaje adquiere una relevancia adicional, pues Cuba es precisamente uno de los países donde el presidente electo Abelardo de la Espriella ha anunciado el cierre de la embajada colombiana, lo que subraya las visiones divergentes entre el gobierno saliente y el entrante respecto a la política exterior y las prioridades diplomáticas.

La presencia de la canciller y el presidente en Cuba, a pocos días del cambio de gobierno, envía un mensaje claro sobre la importancia que la administración Petro le ha otorgado a la relación con la isla caribeña, especialmente en un momento de vulnerabilidad para su población. Este acto diplomático busca reafirmar lazos históricos y de cooperación, y contrasta con la dirección que el nuevo gobierno planea tomar en cuanto a la presencia diplomática en la región.

El panorama de la política exterior a las puertas del nuevo gobierno

Con la fecha de la posesión presidencial acercándose, la política exterior colombiana se encuentra en un punto de inflexión. Las declaraciones de la canciller Rosa Villavicencio reflejan una defensa férrea de la gestión diplomática de la administración Petro, contrastando con las directrices anunciadas por el presidente electo Abelardo de la Espriella. La reducción de la presencia diplomática en el mundo, la suspensión de la embajada en Palestina y la unificación de misiones en Europa marcan una pauta de austeridad y reorientación que, según Villavicencio, no favorece los intereses nacionales a largo plazo.

La postura de la canciller sobre el modelo de pasaportes y la situación de Petro en la lista OFAC también evidencian la complejidad de los temas que la actual administración busca dejar resueltos o aclarados antes de su partida. El futuro gobierno de De la Espriella tendrá el desafío de implementar su visión de política exterior en medio de las críticas y las advertencias sobre posibles "errores estratégicos" y "detrimentos patrimoniales" que estas decisiones podrían generar. La diplomacia colombiana se prepara para una transformación significativa, cuyo impacto se irá evaluando en los próximos meses y años.