Economia
CGT y CUT alertan que decreto para eliminar arancel a hilos importados pone en riesgo más de 8.000 empleos formales en Colombia
La Confederación General del Trabajo (CGT) y la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), elevaron una alerta unificada sobre los efectos del proyecto de decreto del Gobierno Nacional que elimina los aranceles a la importación de hilos que se fabrican localmente. Según sus argumentos, basados en análisis sectoriales, la medida pondría en riesgo más de 8.000 empleos directos y formales, además de 30.000 empleos indirectos en su mayoría de mujeres cabeza de hogar, y representaría una “sentencia de muerte” para la industria textil e hilandera nacional.
La crisis se centra en un proyecto de decreto impulsado por el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo (MinCIT) y el Ministerio de Hacienda y Crédito Público el cual, según las organizaciones, ha mantenido su curso hacia la sanción presidencial “desconociendo los graves impactos que esta medida acarraerá sobre la economía nacional, el empleo formal, el campo colombiano y a reindustrialización del país a pesar de las advertencias técnicas y sociales de carteras como el Ministerio de Agricultura y de Trabajo, así como de los propios actores de la cadena productiva: la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), los sindicatos de sector textil y las organizaciones de productores algodoneros”, asegura la CUT.
El impacto en el empleo y la industria nacional
De acuerdo con la denuncia pública de la CUT, el decreto no representa una medida de competitividad, sino una sentencia de muerte para la industria textil colombiana. Actuamente, el sector textil e hilandero colombiano se sostiene con apenas seis plantas de hilatura activas: Fabricato, Colhilados, Hilandería Universal, Miratex, Lafayette y Geomatrix.
El problema es el contrabando técnico, la subfacturación y los costos logísticos, entre otros. Foto: Cortesía CGT
Este ecosistema de plantas de hilatura activas cubre aproximadamente el 25 por ciento de la demanda nacional de hilos y es un pilar del empleo formal, generando más de 8.000 empleos directos y 30.000 indirectos; en su mayoría, puestos de trabajo para mujeres cabeza de hogar, especialmente en las etapas de hilatura, confección y acabado. Por otro lado, la CUT afirma que: “Eliminar estos aranceles a los hilos importados permitiría la entrada masiva de productos asiáticos”.
Desventaja competitiva
El núcleo del argumento de las centrales obreras reside en las condiciones de mercado distorsionadas. La denuncia pública de la CUT, además, detalló que los hilos de origen asiático ingresan al país a precios artificialmente bajos, calificados como “dumping”, ya que se ubican incluso por debajo del costo de la materia prima. Jorge Iván Diez, presidente de la Confederación General del Trabajo (CGT), alertó sobre “la destrucción del empleo en nuestro país y en cambio, la promoción del empleo en China, India y otros que no cumplen con los mínimos estándares del protección laboral“.
En términos concretos, un kilo de hilo importado de Asia tiene un precio promedio de 2,1 dólares, mientras que el mismo producto proveniente de países como México o Brasil cuesta alrededor de 3,2 dólares por kilo, lo que representa una diferencia del 35 por ciento. Esta ventaja se atribuye a subsidios y ayudas internas en los países de origen.
Hilos Fabricados por Lafayette Foto:
Costos finales conta el daño industrial
Uno de los análisis técnicos presentados por la CGT señala que la eliminación del arancel del 10 por ciento sobre el hilo se traduce en una incidencia de apenas el 1,5 por ciento en el costo final de una prenda. Según sus cálculos, esta acción ahorraría solo “centavos por cada peso del costo de producción”, una diferencia mínima que no logra hacer competitiva a la confección colombiana frente a los productos asiáticos terminados, “que pueden ser entre un 40 por ciento y 50 por ciento más baratos en el mercado”, afirma la CGT.
“Los confeccionistas que solicitan la eliminación del arancel son grandes importadores de hilos y telas y han sido responsables de la desaparición de esta cadena. Históricamente han importado todo tipo de productos desde Asia, con esquemas de tránsito en Panamá que han dificultado el control aduanero por parte de las autoridades colombianas”, expresó el presidente Confederación General del Trabajo (CGT) Jorge Iván Diez Vélez, cuestionando los beneficiarios reales del decreto.
Problemas estructurales no abordados y evasión fiscal
Ambas organizaciones son enfáticas en señalar que el decreto no ataca los verdaderos problemas que aquejan al sector, y que el contrabando técnico, la subfacturación, los altos costos logísticos, energéticos y de transporte son los verdaderos obstáculos, y, de manera destacada, “a lo que hay que ponerle coto es a la evasión de aranceles e impuestos vía plataformas como Temu o Shein, lo que les ahorra alrededor de un 60 por ciento en cargas tributarias“, agregó Diez.
CGT y la CUT hicieron un llamado al presidente de la República Foto:iStock
El presidente de la CGT también dijo que: “El arancel a las confecciones (40 %) que es el más alto de cualquier sector industrial en Colombia, implica que cuando la ropa ingresa por envíos menores sin pagar ese 40 por ciento ni el IVA, el productor nacional queda en una posición de desventaja. Esa distorsión, no el costo del hilo, es la verdadera causa de la crisis”, sentenció.
Campo colombiano y tratados internacionales
La advertencia se extiende más allá de las fábricas. La CUT alertó que el algodón colombiano, cultivado en departamentos como Córdoba, Cesar, Tolima, Huila y Meta, perdería su principal comprador nacional: las hilanderías, afectando los ingresos de miles de pequeños agricultores, la rotación agrícola y la seguridad alimentaria rural, agravando la pobreza y la migración hacia las ciudades.
Adicionalmente, la CUT asegura que la aprobación de este decreto tendría un impacto fiscal directo. Estiman que “el Estado dejaría de recaudar aproximadamente 165.000 millones de pesos anuales sin que ello tenga un efeco real en la competitividad del sector”.
Un riesgo adicional es el incumplimiento de las reglas de origen de los Tratados de Libre Comercio. Foto:iStock
“El hilo representa menos del 1 por ciento del costo total de una prenda de vestir, por lo que eliminar su arancel no reduciría precios ni fortalecerá la confección nacional, pero sí destruirá empleo formal, ingresos fiscales y tejido productivo“, afirmó la Central Unitaria de Trabajadores de Colombia.
Se pondrían en riesgo, además, las exprtaciones de confecciones colombianas “ya que al desaparecer la producción local del hilo, Colombia perdería las reglas de origen de los tratados de libre comercio (TLC) con mercados clave como Estados Unidos, México y la Unión Europea. Esto significaría cerrar mercados internacionales que hoy permien exportar con beneicios arancelarios”, afirmó la CUT.
Llamado a la acción y evaluación integral
Frente a este escenario, el sector textil e hilandero, a través de la CGT y la CUT, hizo un llamado urgente al presidente de la República y a los Ministerios de Trabajo, Agricultura y Hacienda para que frenen el proceso de expedición del decreto.
Solicitan la suspensión inmediata de la firma y exigen la instalación de una mesa interministerial de trabajo que realice una evaluación técnica, económica y social integral de los efectos de la medida. Asimismo, piden la implementación de políticas de defensa comercial frente al “dumping” asiático y medidas reales de reindustrialización que fortalezcan la producción nacional y el empleo formal.
