Colombia

Colombia y Costa Rica acuerdan en Barranquilla alianza contra el narcotráfico y el crimen organizado

La presidenta costarricense Laura Fernández visitó Colombia el 22 y 23 de septiembre, en la primera visita de una jefa de Estado extranjera al gobierno De la Espriella. La agenda se centró en narcotráfico, inteligencia y el Escudo de las Américas.

El presidente Abelardo De la Espriella y la presidenta de Costa Rica, Laura Fernández, celebraron en Barranquilla el martes 22 de septiembre la primera reunión bilateral de alto nivel entre los dos países desde la posesión del nuevo gobierno colombiano. La visita de Fernández, que se extendió hasta el miércoles 23 de septiembre, marcó también la primera vez que una jefa de Estado extranjera llega a territorio colombiano desde el cambio de administración.

Narcotráfico e intercambio de inteligencia, en el centro de la agenda

La presidenta costarricense llegó el martes 22 de septiembre hacia las 10:30 de la mañana al Comando Aéreo de Combate No. 3 de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, ubicado en Malambo, antes de trasladarse al Batallón Paraíso, sede presidencial habilitada por el gobierno en Barranquilla, de acuerdo con Portafolio, que cubrió el encuentro el 22 de septiembre.

En su recepción participaron el alcalde de Barranquilla, Alejandro Char; el gobernador del Atlántico, Eduardo Verano de la Rosa, y el viceministro de Asuntos Migratorios, Pedro Agustín Roa Arboleda. La delegación costarricense incluyó a dos ministros con perfil de seguridad: Gerald Campos Valverde (Seguridad Pública) y Gabriel Aguilar Vargas (Justicia y Paz).

El eje principal de las conversaciones fue la coordinación frente a organizaciones criminales que operan entre Suramérica, Centroamérica y Norteamérica. Los gobiernos buscaron fortalecer el intercambio de inteligencia y mejorar la articulación entre las autoridades policiales. “Ante un desafío de este tamaño, la unión es el camino para la prosperidad compartida”, declaró Fernández, según la misma fuente.

Operación Zeus, Orión y Escudo de las Américas sobre la mesa

Entre los mecanismos discutidos aparecieron la Operación Zeus, la estrategia multinacional Orión y el Escudo de las Américas —la iniciativa liderada por Washington para integrar capacidades policiales, militares y de inteligencia en el hemisferio frente al narcotráfico—. Colombia se vinculó al Escudo de las Américas bajo el gobierno De la Espriella, y la reunión con Costa Rica buscó llevar esa coordinación a un plano bilateral más concreto.

El objetivo declarado es que las autoridades de ambos países puedan compartir datos con mayor rapidez y aumentar la capacidad para actuar sobre estructuras dedicadas al tráfico de drogas y otras economías ilícitas. “El Gobierno colombiano y el Gobierno costarricense somos aliados en un objetivo común, que es erradicar el narcoterrorismo de nuestros pueblos”, afirmó Fernández al llegar al país, según Portafolio.

El ministro de Seguridad costarricense, Gerald Campos Valverde, destacó que el propósito incluye consolidar “una alianza de cooperación, de análisis de inteligencia” y ampliar el intercambio entre los cuerpos policiales de ambos Estados.

Primera visita extranjera y señal de giro diplomático

La visita de Fernández a Colombia cobra significado simbólico por ser la primera de una jefa de Estado extranjera desde la posesión de De la Espriella. El contacto político entre los dos mandatarios comenzó días después de las elecciones presidenciales colombianas del 21 de junio: Fernández llamó a De la Espriella tres días después de su victoria para felicitarlo y plantear una agenda conjunta contra el narcotráfico.

En el corto tiempo transcurrido desde el cambio de gobierno, Colombia ha acelerado sus encuentros bilaterales en materia de seguridad: la semana de la Asamblea General de la ONU incluyó también una reunión entre el vicepresidente Restrepo y la enviada del Escudo de las Américas, Kristi Noem, y la participación de Colombia en la minicumbre convocada por Trump con los aliados hemisféricos.

Las reuniones en Barranquilla no concluyeron con la firma de un nuevo tratado. Posibles compromisos operativos deberán conocerse cuando ambos gobiernos informen si se acordaron protocolos, canales de información o mecanismos permanentes de seguimiento.