El Juzgado Treinta Civil del Circuito de Bogotá negó este miércoles 23 de septiembre la tutela que buscaba impedir que el presidente Abelardo De la Espriella publicara en las cuentas oficiales de la Presidencia videos en los que aparece caminando entre cuerpos de abatidos en operaciones militares. El fallo revierte la medida provisional que el Juzgado Catorce Laboral había ordenado el 9 de septiembre, según reportó Caracol Radio a través de su Reporte Coronell.
El Juzgado 14 Laboral había ordenado retirar los videos
La tutela tenía su origen en una acción promovida por el representante a la Cámara Santiago Osorio Marín, quien alegó que la difusión de ese material podía afectar a niños, niñas y adolescentes con acceso a las cuentas institucionales del Estado. El Juzgado 14 Laboral del Circuito de Bogotá había acogido ese argumento el 9 de septiembre y ordenó, como medida provisional, ocultar las publicaciones de los canales oficiales de la Presidencia mientras se resolvía de fondo la acción.
Las imágenes en disputa correspondían a dos publicaciones: una del 2 de septiembre sobre la Operación Azarías, en Miraflores, Guaviare, donde las fuerzas militares abatieron a 23 integrantes de las disidencias de las FARC; y otra del 4 de septiembre sobre la Operación Centinela de la Patria, en La Guajira, donde fue abatido alias Bendito Menor junto a su pareja y dos escoltas. En ambos videos, De la Espriella aparece junto a cuerpos envueltos en bolsas plásticas y mesas con armas incautadas.
El reversazo: falta de legitimidad de los demandantes
El Juzgado 30 Civil negó la tutela al concluir que los accionantes no tenían legitimidad para reclamar, en representación de los niños, niñas y adolescentes de Colombia, la protección de los derechos cuya vulneración alegaban. Con esa decisión, las restricciones a las publicaciones de la Presidencia quedan sin efecto jurídico: el Gobierno puede continuar difundiendo ese tipo de contenidos en sus cuentas oficiales.
El fallo del Juzgado 30 Civil no resuelve el debate de fondo sobre si la publicación de imágenes de cadáveres por parte del Estado es compatible con los derechos de la infancia o con los estándares de cubrimiento de operaciones militares, sino que cierra el caso por razones procesales: quién puede representar a quién ante la justicia de tutela.
La polémica que rodea la estrategia comunicativa del gobierno
Los videos de De la Espriella junto a cadáveres forman parte de una estrategia de comunicación deliberada: exhibir los resultados de operativos militares para reforzar el mensaje de “mano dura” ante la opinión pública. El gobierno ha replicado esa fórmula en varias operaciones desde el inicio del mandato.
La controversia judicial no es la única dimensión del debate. Organizaciones de derechos humanos y algunos sectores políticos han cuestionado si exhibir públicamente los cuerpos de abatidos —independientemente del presunto delito que cometían— respeta la dignidad humana y los protocolos internacionales de cubrimiento de conflictos. El Gobierno no ha respondido a esos cuestionamientos de fondo.