Economia
Colombia es el tercer país con más vehículos electrificos
Bogotá, 16 de febrero de 2026. Latinoamérica vive una revolución silenciosa sobre ruedas. Durante 2025, la región vendió 632.992 vehículos electrificados. Esta cifra representa un salto del 47,5% frente al año anterior.
Mientras en Brasil los eléctricos son una opción creciente, en Colombia ya representan uno de cada tres carros nuevos. El país cerró 2025 con 87.677 unidades vendidas, logrando una expansión del 69%. Este dinamismo posiciona a la nación por encima de mercados como Chile y Uruguay en peso relativo. La confianza del consumidor crece gracias a los beneficios tributarios y a una oferta de modelos cada vez más diversa.
Radiografía del Mercado
La transición avanza en dos velocidades distintas. Los híbridos no enchufables dominan el panorama regional con 334.976 unidades. En este segmento, Colombia ocupa el tercer lugar tras México y Brasil. Por su parte, los eléctricos puros (BEV) sumaron 161.400 unidades en la región, con un crecimiento del 32,7%.
- Líderes por volumen: Brasil (278.462 unidades) y México (147.110 unidades).
- Líder por participación: Colombia (34,5% del mercado interno).
- Crecimiento récord: Uruguay sorprendió con un incremento del 107,2%.
El gran reto: La infraestructura de carga
A pesar del éxito en ventas, la infraestructura revela una brecha crítica. Brasil lidera con creces el despliegue con 14.827 puntos de carga pública. México le sigue con 3.212 estaciones. En contraste, Colombia apenas registra 300 estaciones oficiales.
La industria advierte que la red actual es insuficiente para viajes largos. La «ansiedad por autonomía» sigue siendo el principal freno para los compradores potenciales. Para consolidar el mercado, el país requiere cargadores rápidos en corredores estratégicos y una mayor estabilidad en el suministro eléctrico.
Impuestos: El dilema de la sostenibilidad
El gremio Aconauto lanzó una alerta sobre la política fiscal vigente. Mientras países como Argentina reducen cargas para fomentar el sector, Colombia mantiene una presión tributaria alta. Los concesionarios señalan que gravar estos vehículos dificulta cumplir las metas de recaudo y sostenibilidad. Según el gremio, el mercado crece reduciendo barreras y no recargando el precio final con más impuestos.
