El Ministerio de Minas y Energía anunció el 30 de septiembre que terminó el racionamiento preventivo de gas natural que pesaba sobre el sector industrial colombiano desde el 25 de septiembre. Según el comunicado oficial, la medida se levantó a las 11:59 p. m. del 29 de septiembre, una vez culminaron los trabajos correctivos en la planta regasificadora Spec LNG, en Cartagena, cuya falla técnica había recortado durante cinco días la capacidad de importación del insumo. Los hogares, hospitales, colegios y el transporte no sufrieron interrupciones en ningún momento.
Qué ocurrió en la planta regasificadora Spec LNG de Cartagena
Una falla en uno de los trenes de la planta Spec LNG redujo la capacidad de regasificación de 475 a 400 millones de pies cúbicos diarios, según reportó La Silla Vacía. Con esa brecha de 75 millones de pies cúbicos, el Ministerio de Minas y Energía activó el racionamiento preventivo para el sector industrial el 25 de septiembre, mientras avanzaban los trabajos de reparación. El comunicado oficial del Ministerio confirma que se recuperó la totalidad de la capacidad de regasificación —los 475 MPCD— y que el racionamiento terminó a las 11:59 p. m. del 29 de septiembre mediante la Resolución 40538. La medida original se había adoptado con la Resolución 40524 y la Circular 40048 de 2026.
“Las recientes contingencias reafirman la importancia de reactivar la exploración y producción de hidrocarburos para recuperar la soberanía energética y garantizar el abastecimiento del país”, señaló el Ministerio de Minas y Energía en su comunicado del 30 de septiembre.
Qué sectores afectó el racionamiento y qué quedó protegido
El racionamiento tuvo un alcance industrial, no residencial. El Ministerio de Minas y Energía garantizó el 100% de la demanda esencial durante toda la contingencia. Hogares, hospitales, colegios y el transporte operaron sin cortes. El recorte tampoco se repartió por igual entre las industrias: el Ministerio fijó un orden de prioridad que puso primero la demanda esencial, después la generación térmica y las industrias necesarias para abastecer las refinerías, y de último a los demás usuarios con contratos vigentes, según la disponibilidad de gas.
La medida preventiva apuntó a proteger el suministro básico ante la reducción de la capacidad de importación. Mientras los trabajos en Cartagena avanzaban, la demanda de los sectores esenciales se atendió sin problemas reportados.
Lo que reveló la contingencia: Colombia depende de importaciones y tiene reservas para menos de seis años
La falla en Spec LNG no fue solo una emergencia técnica: encendió de nuevo la discusión sobre la vulnerabilidad del suministro de gas en Colombia. Las dos cifras que sostienen esa discusión no nacieron de la contingencia, sino de un informe que Anif presentó el 23 de septiembre, dos días antes del racionamiento: el país ya importa cerca del 30% del gas que consume y sus reservas probadas alcanzan para 5,9 años de producción a los niveles actuales.
Ese 5,9 no es una estimación de coyuntura. Es el dato que la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) publicó en junio de 2026 al cerrar el balance de 2025, un informe en el que las reservas probadas de gas cayeron 16,8% en un solo año: la mayor caída en 18 años.
“Hoy en día ya estamos perdiendo la soberanía energética en materia de gas”, advirtió José Ignacio López, presidente de Anif, citado por La Silla Vacía.
La gran apuesta del sector es el proyecto Sirius, el mayor hallazgo de gas del país en tres décadas. Ecopetrol y Petrobras han estimado que, de entrar en operación, podría duplicar las reservas actuales de Colombia, y la proyección es que empiece a producir hacia 2030.
Ese cronograma, sin embargo, depende de una consulta previa con la comunidad de Taganga que, según La Silla Vacía, lleva tres años sin resolverse. En septiembre de 2026 el pulso escaló: Ecopetrol afirmó públicamente que una comunidad estaría exigiendo pagos desproporcionados para dar vía libre al proyecto. Es una acusación de la empresa que ninguna autoridad ha resuelto, y conviene leerla como lo que es mientras eso ocurra.
La contingencia del 25 al 29 de septiembre fue breve y sin impacto en los hogares. Pero mostró cuán estrecho es el margen con el que opera el sistema de gas del país cuando falla un solo componente de la cadena de importación.