Los problemas estructurales del sistema colombiano
El sistema pensional colombiano, creado en 1993, opera bajo una estructura dual: el Régimen de Prima Media (RPM), un fondo común administrado por Colpensiones, y el Régimen de Ahorro Individual con Solidaridad (RAIS), basado en cuentas de capitalización individual gestionadas por las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP). A pesar de su diseño, el sistema enfrenta desafíos estructurales que limitan su eficacia y alcance.
Los problemas clave identificados son:
Baja cobertura: Menos de la mitad de la población ocupada realiza cotizaciones al sistema. Concretamente, solo el 43% de los trabajadores aporta, lo que significa que la mayoría no está acumulando los ahorros necesarios para su retiro.
Alta informalidad laboral como causa principal: Este fenómeno impide que millones de trabajadores coticen de manera estable, siendo la causa directa de la baja cobertura y la imposibilidad de cumplir con las semanas requeridas para jubilarse.
Tope máximo de la pensión: El sistema establece un límite máximo de pensión de 25 salarios mínimos. Para el año 2024, esto equivale a aproximadamente 32,5 millones de pesos mensuales. Si bien es una cifra elevada, restringe los beneficios para quienes han cotizado sobre ingresos altos durante toda su vida laboral, y es un monto solo alcanzable para una minoría reducida.
Ante estos desafíos sistémicos, se ha propuesto una reforma con el objetivo de corregir estas deficiencias.

