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¿Cómo el K-pop se convirtió en fenómeno cultural en Colombia?
El K-pop en Colombia ha registrado un crecimiento sostenido en los últimos años, de acuerdo con lo expuesto por Sofía Alfonso y Vanessa Min, representantes del área de diplomacia pública y cooperación internacional de la Embajada de Corea, en entrevista con La FM. Las voceras señalaron que este posicionamiento responde a la calidad de la música y los contenidos audiovisuales, así como al uso estratégico de plataformas digitales para conectar con el público.
Al explicar las razones del fenómeno, Sofía Alfonso indicó que en Corea los artistas pasan por “años de entrenamiento riguroso” en agencias como JYP, Hybe o SM, proceso que incluye formación en canto, baile y proyección escénica. Según afirmó, ese modelo de preparación se refleja en presentaciones estructuradas y coreografías sincronizadas. Añadió que el uso de YouTube, TikTok e Instagram ha permitido una interacción directa y constante con los seguidores en distintos países, incluido Colombia.
¿Por qué el K-pop ha crecido en Colombia?
Alfonso sostuvo que existen razones históricas y sociales que explican la acogida del K-pop en Colombia. Recordó que el país fue el único latinoamericano que participó en la Guerra de Corea, lo que, en sus palabras, generó un “vínculo de solidaridad” entre ambas naciones. También señaló que Colombia cuenta con una población joven y con comunidades de fans organizadas que adaptan el contenido global a expresiones locales.
En el ámbito cultural, explicó que el K-pop ha introducido una estética basada en la “libertad de expresión” y el uso creativo del color. Según indicó, esto ha permitido a jóvenes colombianos explorar nuevas formas de identidad visual, integrando elementos coreanos con referencias propias. Afirmó que este intercambio no implica reemplazo cultural, sino una adaptación en la que se conservan raíces locales mientras se incorporan influencias externas.

Como ejemplo de ese intercambio, mencionó que la reina infantil del Carnaval de Barranquilla realizó un homenaje a Stray Kids, hecho que, según dijo, demuestra cómo la música coreana puede integrarse en celebraciones tradicionales colombianas. Para Alfonso, este tipo de manifestaciones evidencian que el fenómeno no se limita al consumo digital, sino que tiene presencia en espacios culturales y comunitarios.
También destacó el papel de colectivos que promueve no solo el K-pop, sino también dramas, gastronomía y otros aspectos de la cultura coreana. Señaló que estas iniciativas muestran que el interés del público va más allá de la música y abarca diferentes dimensiones culturales.
¿Cómo se fortalece el intercambio cultural entre Corea y Colombia?

Las representantes de la embajada anunciaron la realización del K-pop World Festival en octubre, así como colaboraciones con universidades como el ITM, la Javeriana y la Nacional.
En relación con el impacto educativo, Alfonso explicó en un solo apartado que se ha observado un aumento en el interés por las becas GKS, que pasaron de cuatro o cinco cupos a ocho para colombianos este año. Precisó que cubren matrícula, un año de idioma coreano, tiquetes aéreos y un “estipendio mensual”, y que exigen requisitos académicos y el compromiso de completar el programa.
Finalmente, Alfonso afirmó que el crecimiento del K-pop responde a una combinación de formación artística, uso de plataformas digitales y participación activa de comunidades locales. “Existe un diálogo interesante”, concluyó, al referirse a la manera en que ambas culturas interactúan y se reconocen a través de la música y otras expresiones artísticas.
