Colombia
Con drones atentarían contra Federico Gutiérrez y Andrés Julián Rendón: los gobernantes antioqueños explicaron por qué cancelaron su visita a Hidroituango
Una alerta sobre ataques con drones por parte de las disidencias de las Farc resultó en la anulación de la visita del alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, y del Gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, al complejo de Hidroituango, programada para el lunes 2 de marzo de 2026.
La advertencia sobre el riesgo surgió tras la detección por parte del Ejército Nacional de Colombia de vuelos no autorizados de drones de gran tamaño cerca del complejo hidroeléctrico, situado en el norte del departamento de Antioquia, vinculados al frente 36 de las disidencias de las Farc, un grupo armado ilegal con fuerte presencia en la región.
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Ambos mandatarios explicaron las razones detrás de la cancelación de su inspección a la hidroeléctrica, donde estaba previsto un recorrido técnico por las instalaciones y el anuncio de avances importantes, incluyendo la verificación del 95% de progreso del proyecto, la instalación de cuatro turbinas, y detalles sobre los recursos que la Sociedad Hidroituango genera actualmente para Medellín y Antioquia.
El gobernador Andrés Julián Rendón, en conversación con Caracol Radio, afirmó que la intención de los grupos armados es provocar un apagón para la región colombiana, días antes de las elecciones de Congreso y las consultas presidenciales.
“Contamos con información acerca de que estos grupos terroristas quieren dejar apagado el país antes de las elecciones”, manifestó el mandatario departamental a la citada emisora.
Además, Rendón destacó que Hidroituango es una obra planificada desde hace más de seis décadas, señalando que, por primera vez, el proyecto ha comenzado a generar ingresos, aunque enfatizó en las dificultades que han enfrentado en el departamento debido a la falta de apoyo del Gobierno nacional.
“El Gobierno ha causado un gran daño en varios frentes, desde la salud y la estabilidad energética, hasta la situación de seguridad… El Gobierno ha abandonado la inversión en dotaciones estratégicas, y nosotros necesitamos recuperar ese posicionamiento, ya que actualmente estamos únicamente a la defensiva”, agregó.
El alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, también atribuyó la oposición de las estructuras criminales al hecho de que la zona ha sido históricamente un escenario para actividades ilegales, como el cultivo de coca y la minería no autorizada, actividades que “no se benefician de la importante inversión realizada por EPM, una empresa 100% pública”.
Asimismo, enfatizó que “si hoy no existiera Hidroituango, Colombia ya habría entrado en racionamiento” y subrayó que las amenazas, tanto de ataques directos como de extorsiones, han sido constantes sobre EPM, indicando que el éxito del proyecto se debe no solo a la ingeniería, sino también al respaldo de la fuerza pública.
“Estos grupos terroristas buscan apagar el país y causar daño, y el problema radica en el Frente 36 de las Farc, conocido como alias ‘Calarcá’. EPM ha recibido amenazas de este frente, amenazas terroristas y de extorsión”, expresó el alcalde local en la cadena radial.
Por otro lado, Empresas Públicas de Medellín (EPM) desmintió rotundamente que el embalse de Hidroituango estuviera en alerta roja, al límite de su capacidad o a punto de desbordarse, en respuesta a rumores de que el complejo estaría operando cerca del 100% de su capacidad debido a las lluvias y el aumento de los caudales.
La empresa destacó que la información sobre un posible riesgo se debió a una interpretación incorrecta de los indicadores operativos.
El nivel actual informado públicamente es de 409 metros sobre el nivel del mar (msnm), mientras que la cota máxima de almacenamiento es de 420 msnm. Esta diferencia, aclaró la empresa, representa una capacidad adicional que no se refleja en los informes habituales.
Además, EPM recordó que la Resolución ANLA 2306 de 2019 les obliga a liberar, durante la actual temporada, el mismo caudal de agua que ingresa al embalse. Esto restringe su capacidad para retener aumentos significativos, ya que cualquier incremento notable del caudal debe ser descargado de inmediato.
