La Contraloría General de la República encendió la alarma el 21 de septiembre de 2026: el sistema pensional administrado por Colpensiones enfrenta una posible desfinanciación de más de $4,2 billones para completar el año. El organismo de control advirtió al Gobierno nacional sobre la necesidad urgente de prever y disponer los recursos adicionales para garantizar el pago de las mesadas comprometidas.
El análisis fue elaborado por la Delegada para el Sector Trabajo de la Contraloría, con base en los datos de ejecución presupuestal de los fondos administrados por Colpensiones.
¿Por qué hay un faltante de $4,2 billones en las pensiones de 2026?
El presupuesto inicial de los fondos de Colpensiones para 2026 contempló gastos por $75,58 billones, de los cuales $72,80 billones estaban destinados al pago de pensiones y jubilaciones. El problema es que ese presupuesto se calculó con un supuesto de crecimiento del salario mínimo cercano al 7,5 %, pero el incremento efectivo para 2026 fue del 23 %.
Esa diferencia, según la Contraloría, generó una desviación significativa entre las obligaciones pensionales proyectadas y las reales, elevando el gasto por encima de lo presupuestado.
Los aportes de la Nación ya están agotados
La financiación del sistema pensional dependía en un 44,6 % de aportes de la Nación. El presupuesto contemplaba $33,7 billones en transferencias nacionales para 2026, y la ejecución de esos recursos ya alcanzó prácticamente esa misma cifra, lo que significa que los aportes nacionales inicialmente previstos estarían prácticamente agotados.
El faltante adicional, que supera los $4,2 billones, deberá cubrirse con recursos extraordinarios si el Gobierno quiere garantizar el pago de todas las mesadas del año.
La advertencia al Gobierno De la Espriella
La Contraloría General de la República sostuvo que este escenario exige que el Gobierno nacional prevea y disponga los recursos necesarios para que el sistema pueda cumplir con sus obligaciones durante lo que resta de la vigencia 2026.
La advertencia llega en un momento de alta presión fiscal: Colombia enfrenta un déficit del 3,9 % del PIB al cierre de julio y el presupuesto 2027 está en debate en el Congreso, donde el gobierno no logró avalar más de 600 proposiciones de gasto en las comisiones económicas.