Noticias RCN

noviembre 15 de 2025


11:00 a. m.

En un entorno colombiano donde los automóviles eléctricos aún parecen un ideal distante para gran parte de la población, la Feria del Automotor en Corferias ha inaugurado un nuevo episodio.

Este evento introduce modelos disponibles desde $56 millones, el mismo costo de un automóvil a gasolina del segmento A. Este monto, para muchos asistentes, representa el primer impacto directo a la creencia de que un eléctrico es sinónimo de extravagancia.

La iniciativa proviene de la mano de Automotores Asia, representante de JMC y JMEV en Colombia. Su director general, Noel Ardila, mencionó que este año decidieron “salir de la etapa de prueba” y presentar oficialmente sus automóviles eléctricos en un mercado que está experimentando un crecimiento exponencial, con un precio competitivo como estrategia principal.

El automóvil 0 kilómetros y 100% eléctrico más económico

El modelo más asequible, el JMV 2, brinda 200 kilómetros de autonomía por $56 millones, lo mismo que un automóvil de gasolina de su dimensión. A continuación, se encuentra el JMV 3, con 300 kilómetros de autonomía, por $65 millones, equivalente al costo de un hatchback del segmento B.

Y en la parte superior de la línea, emerge un sedán eléctrico grande, que se comercializará por debajo de los $100 millones, posicionándose al nivel de sedanes a gasolina más compactos.

Esto sugiere que la movilidad eléctrica se está volviendo accesible para consumidores que ganan entre dos y tres salarios mínimos, un nicho que hasta ahora solo podía aspirar a eléctricos por encima de los $100 millones.

Desmitificando la posesión de un vehículo eléctrico

La batería se agota rápido y reemplazarla cuesta más que el automóvil

No es verdad. Según Ardila, la degradación de la batería es de menos del 1% anual, lo que sugiere una vida útil de 15 a 20 años. Además, no es un único bloque: si un módulo falla, solo se reemplaza ese componente.

En la actualidad, cambiar una batería completa para un automóvil de $55 millones cuesta alrededor de $8 millones, y ese precio seguirá disminuyendo debido a la masificación global. “Hace dos años, este mismo modelo costaba $100 millones. La diferencia radica solo en la economía de escala”, aclaró.

No hay lugar para recargar

Aunque el país aún carece de una red sólida de cargadores públicos, la mayoría de los usuarios no los necesita diariamente. Los vehículos JMEV pueden recargarse con un enchufe doméstico de 110 voltios.

Con un gasto promedio de 30 a 50 kilómetros diarios, la recarga nocturna lleva entre 2 y 3 horas. El costo anual para quien recorre 10.000 kilómetros es de $700.000 a $900.000, comparado con los $3 millones que gastaría en gasolina.

Los mantenimientos son costosos

Un eléctrico no requiere aceite, filtros, correas ni decenas de piezas móviles que son típicas de un motor de combustión. Sus revisiones se enfocan en frenos y fluidos de refrigeración. “Los mantenimientos son mínimamente costosos y mucho más espaciados”, afirmó Ardila.

Un mercado que se dispone a despegar

La empresa espera comercializar 50 vehículos eléctricos solo durante los diez días de feria, un número que consideran realista pero crucial para demostrar el potencial del sector. “Queremos vender lo que normalmente empatamos en un mes, pero en diez días”, comenta Ardila.

Con precios competitivos, ahorros anuales de hasta $2 millones, exoneración de pico y placa y menores costos de mantenimiento, la movilidad eléctrica deja de ser un lujo del futuro y se transforma en una opción viable. Quizás, por primera vez, la pregunta no es si Colombia está preparada para los vehículos eléctricos: es si los mitos impedirán lo que ya parece un cambio inminente.