Colombia
Dantas Amazónicas Ukumarí: Embajadoras de Conservación en Colombia

Tres dantas amazónicas Ukumarí, Raimy, Jiruma y Caliche, se han convertido en figuras centrales del Bioparque Ukumarí, donde cumplen un rol fundamental como embajadoras de la conservación de su especie. Las dantas amazónicas, también conocidas como Tapires de Tierras Bajas, son los mamíferos terrestres más grandes de Sudamérica y enfrentan amenazas significativas en su entorno natural. En el Bioparque Ukumarí, ubicado en Pereira, Risaralda, estos tres individuos representan a su especie ante miles de visitantes anualmente, educando sobre la importancia de su protección y la fragilidad de los ecosistemas donde habitan.
¿Cuál es el rol de las dantas amazónicas Ukumarí en la conservación?
Raimy, Jiruma y Caliche llegaron al bioparque debido a circunstancias relacionadas con la actividad humana, lo que les impide ser reintroducidas en la selva. Estos casos suelen incluir rescates de tráfico ilegal, animales huérfanos o con heridas que limitan su supervivencia en estado salvaje. Su presencia en Ukumarí permite:
Educación ambiental: Sensibilizar a los visitantes sobre las amenazas de la especie.
Investigación: Facilitar estudios sobre el comportamiento y la biología de las dantas.
Conciencia pública: Fomentar la conexión emocional con la fauna silvestre colombiana.
Centro de rescate: Ofrecer un hogar seguro a animales que no pueden volver a su hábitat natural.
Según el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), las dantas amazónicas están clasificadas como “Vulnerables” en la Lista Roja de Especies Amenazadas de la UICN, con poblaciones decrecientes debido a la pérdida de hábitat y la caza ilegal.
Desafíos para la Danta Amazónica en Colombia
La situación de las dantas amazónicas refleja un panorama complejo para la biodiversidad colombiana. La deforestación para la agricultura, la ganadería y la minería, junto con la fragmentación de sus ecosistemas, son las principales causas de su declive. Instituciones como el Bioparque Ukumarí se unen a esfuerzos nacionales e internacionales para revertir esta tendencia, trabajando en programas de reproducción, rehabilitación y concienciación, tal como lo reporta El Espectador en sus artículos sobre conservación de fauna.
La historia de Raimy, Jiruma y Caliche en el Bioparque Ukumarí resalta el papel crucial de estos centros en la protección de especies amenazadas y la promoción de un futuro sostenible. Su ejemplo impulsa a la reflexión sobre cómo las acciones humanas impactan la vida silvestre y la importancia de apoyar iniciativas de conservación. Puede encontrar más noticias de Colombia en nuestra sección especializada.












