La deuda Nueva EPS, que asciende a 22 billones de pesos, es el grave problema financiero que enfrenta la Entidad Promotora de Salud (EPS) más grande de Colombia, la cual atiende a más de 11 millones de afiliados. Esta situación ha desatado una confrontación política y plantea serios desafíos para el sistema de salud del país.
El presidente Gustavo Petro reveló públicamente detalles sobre el origen y la magnitud de esta crisis, respondiendo al presidente electo, Abelardo De la Espriella, quien había afirmado que la Nueva EPS “fue robada”. Según Petro, la entidad ya estaba “quebrada” entre 2022 y 2023, y esta situación fue ocultada “dolosamente” al esconder 5 millones de facturas no pagadas antes de la intervención gubernamental en abril de 2024.
¿Qué factores explican la alta deuda Nueva EPS?
Los estados financieros de la Nueva EPS, divulgados recientemente tras requerimientos de la Superintendencia de Salud, confirman pérdidas cercanas a los 4,8 billones de pesos solo en 2024 y pasivos superiores a los 22 billones de pesos, lo que evidencia un patrimonio negativo. Un informe interno señala que el principal factor del desbalance es que el costo de la atención médica superó ampliamente los ingresos recibidos por la entidad.
Adicionalmente, la administración interventora reportó el hallazgo de un rezago histórico de millones de facturas que no habían sido incorporadas plenamente a la contabilidad, lo que incrementó el pasivo y obligó a sincerar las cuentas. El presidente Petro destacó varios puntos clave respecto a la situación financiera de la entidad y la deuda Nueva EPS:
Ocultamiento de deudas: Se habrían ocultado 5 millones de facturas no pagadas en periodos anteriores a la intervención.
Intervención gubernamental: Tras la intervención en abril de 2024, el gobierno descubrió la magnitud real de las deudas.
Responsabilidad política: Petro señaló a “amigos políticos” de sectores que apoyaron al presidente electo como responsables de la administración de la EPS hasta abril de 2024.
Investigación judicial: Un expresidente de la EPS, el señor Cardona, ya se encuentra privado de la libertad, y se cuestiona la inacción judicial frente a otros posibles implicados en la junta directiva, como Enrique Vargas Lleras.
Impacto y acciones frente a la crisis
Aunque la Nueva EPS descartó por ahora una eventual liquidación, la entidad continúa bajo intervención del Gobierno. Se están llevando a cabo procesos de conciliación y auditoría para depurar parte de sus obligaciones y estabilizar su operación, con el objetivo de garantizar la atención de sus más de 11 millones de afiliados. Este escenario se da en un contexto de amplia discusión sobre el futuro del sistema de salud en Colombia, tal como lo ha cubierto El Espectador.
La compleja situación de la Nueva EPS sigue generando debate en el país, con implicaciones significativas para la estabilidad financiera y la prestación de servicios de salud. Manténgase informado sobre este y otros desarrollos relevantes en nuestro país consultando más noticias de Colombia.

