Colombia
documentará crímenes y memoria histórica

Hasta el 8 de febrero de 2026, Barranquilla será escenario de una visita internacional de alto impacto en materia de derechos humanos. y memoria historica. Llegará una Comisión de Observación Internacional procedente del País Vasco a la capital del Atlántico con el propósito de inspeccionar ‘La Bodega’, un inmueble señalado por organizaciones de víctimas como un centro clandestino de detención, tortura y asesinato Durante los años más crudos del paramilitarismo en Colombia.
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La misión tiene como objetivo documental técnica y jurídicamente este lugar, desde una perspectiva histórica, forense y legal, y aportar elementos que contribuyan al esclarecimiento de hechos considerados crímenes de lesa humanidad. La iniciativa busca, además, abrir un debate nacional sobre la identificación, preservación y resignificación de espacios del terror que, durante años, permanecieron ocultos o invisibilizados.
‘La Bodega’ se encuentra directamente vinculada al Secuestro, tortura y asesinato del profesor universitario Jorge Adolfo Freytter Romero.ocurrido en 2001, un crimen que la Fiscalía General de la Nación declaró de lesa humanidad, al establecer su relación con estructuras paramilitares y redes de poder político y criminal.
Un lugar marcado por la violencia y la impunidad
Barranquilla. Foto:Foto: Guillo González / Agencia Kronos.
Investigaciones periodísticas, académicas y judiciales han señalado que al menos siete víctimas adicionales habrían pasado por este inmueble, convirtiéndolo en un símbolo de la violencia sistemática y de la impunidad que caracterizó el período de la parapolítica en la región Caribe.
el inmueble ha sido asociado históricamente a Enilce López Lagata, conocida como ‘La Gata’, y al narcotraficante Gustavo Rey Soto, lo que refuerza las denuncias sobre la articulación entre estructuras criminales, narcotráfico y poder político en el Caribe colombiano durante esa época.
La visita de la comisión internacional se enmarca en el proyecto ‘La Bodega’impulsado por la Asociación Jorge Adolfo Freytter Romero, organización que desde hace años trabaja por el reconocimiento del lugar como escenario de graves violaciones a los derechos humanos y como espacio de memoria para las víctimas.
Este proyecto cuenta con el respaldo de varias instituciones públicas del País Vasco, entre ellas la Diputación Foral de Gipuzkoa, el Departamento de Justicia, la Dirección de Derechos Humanos y Atención a Víctimas y el Instituto Vasco de Medicina Legal, lo que le otorga un carácter oficial y una proyección internacional.
Peritaje forense y estándares internacionales
Panorámica de Barranquilla Foto:GUILLO GONZÁLEZ
Uno de los momentos clave de la misión será la realización de un peritaje forense en el inmueble. Así lo explicó Jorge Freytter, hijo del profesor asesinado y miembro activo de la comisión, quien destacó la importancia de levantar un informe técnico detallado sobre el estado actual del lugar.
“Estamos avanzando una investigación sobre un sitio de tortura plenamente georreferenciado, al que denominamos ‘La Bodega’. Allí realizaremos un peritaje forense y elaboraremos un informe que dé cuenta de lo que significó y de lo que hoy representa este espacio en Barranquilla”, señaló Freytter.
El documento resultante no solo evaluará las condiciones físicas del inmueble, sino que también Analizará su valor probatorio, histórico y simbólico, con miras a fortalecer procesos de verdad, justicia y reparación. para las víctimas y sus familias.
La comisión está conformada por un equipo interdisciplinario de especialistas en antropología social, estudios de género, derechos humanos, análisis político y medicina forense, lo que permitirá una mirada integral sobre el caso.
Quiénes integran la misión internacional
Panorámica de Barranquilla. Foto:Archivo EL TIEMPO
Entre los integrantes se encuentran Silvia López-Rodríguez, experta en estudios de género; Alexander Ugalde Zubiri, presidente de la Asociación Freytter; Jorge Freytter-Florián, investigador político; y el doctor Benito Morentin Campillo, médico forense con amplia experiencia en la documentación de crímenes de lesa humanidad en contextos de violencia política.
Morentin tendrá un papel central en la aplicación del Protocolo de Minnesotaun estándar internacional para la investigación de muertes potencialmente ilícitas, que establece lineamientos rigurosos para la inspección de lugares de tortura, la documentación forense y la garantía de no repetición.
“La aplicación efectiva de este protocolo en Colombia es uno de los grandes retos. No se trata solo de exhumar cuerpos, sino de nombrar y examinar los lugares donde se cometieron los crímenes.”, ha insistido la Asociación Freytter.
Diálogo institucional y memoria colectiva
Panorámica Barranquilla Foto:Vanexa Romero / EL TIEMPO
Durante su estadía en el país, la comisión mantendrá reuniones con instituciones del Gobierno nacional, organizaciones sociales, colectivos de víctimas y actores políticos, así como una mesa de trabajo con la Alcaldía de Barranquilla, en la que presentará avances preliminares y observaciones quirúrgicas de la inspección.
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El propósito de estos encuentros es socializar los hallazgos, promover acciones institucionales y avanzar en la discusión sobre el futuro del inmuebleque podría ser resignificado como un espacio de memoria y pedagogía en derechos humanos.
Para la Asociación Freytter, “Nombrar los lugares del terror es un paso indispensable para construir la verdad. y garantizar que estos hechos no se repitan”, una premisa que cobra especial relevancia en un país que aún enfrenta profundas deudas con las víctimas del conflicto armado.
Cooperación internacional y exigencia de justicia
Panorámica de Barranquilla, Atlántico. Foto:Cronos
La misión también representa un fortalecimiento de los lazos de cooperación internacional entre Colombia y el País Vasco en materia de derechos humanos, justicia transicional y memoria histórica. Se trata de una experiencia transatlántica que busca romper décadas de silencio. y contribuir a la visibilización de crímenes que marcaron a la región Caribe.
Más allá de la inspección técnica, la visita envía un mensaje político y ético: la comunidad internacional sigue atenta a los procesos de verdad y reparación en Colombia, y las víctimas continúan reclamando que los escenarios del horror no sean borrados ni olvidados.
Con esta misión, ‘La Bodega’ deja de ser solo un inmueble señalado por el pasado y se convierte en un punto clave del debate sobre memoria, justicia y derechos humanos en Barranquilla y en el país.







