La renuncia del presidente encargado de Ecopetrol, Juan Carlos Hurtado, el 15 de septiembre de 2026 cierra otro capítulo de una crisis de gobernanza que lleva más de tres años. Desde que Ricardo Roa asumió la presidencia de la petrolera estatal en abril de 2023, la cúpula de Ecopetrol ha acumulado al menos tres cambios de liderazgo, cada uno con escándalos que trascienden lo corporativo y llegan directamente a la política.
La cronología: de Roa a Hurtado, de Hurtado a Gutiérrez Caballero
Ricardo Roa llegó a Ecopetrol en abril de 2023 como la primera gran apuesta del gobierno de Gustavo Petro en la dirección de la empresa. Desde el inicio, su gestión estuvo acompañada de señalamientos: fue procesado judicialmente por irregularidades en la financiación de la campaña presidencial de 2022. Su paso por la empresa generó tensiones con los mercados financieros, alimentadas en parte por las declaraciones del gobierno sobre política energética y la transición del país a fuentes renovables.
Juan Carlos Hurtado llegó a la presidencia en un contexto de transición. Su salida llegó el 15 de septiembre de 2026, después de que el periódico El Tiempo publicara una grabación de 43 minutos que lo ubica en una reunión donde se discuten contratos y nombramientos dentro de la petrolera. En el audio, una voz identificada como la del empresario catalán Manel Grau dice haber contribuido «a empujones» para colocar a un vicepresidente en su cargo y menciona a Hurtado por su nombre como una figura impulsada desde ese círculo para llegar a la presidencia de Ecopetrol.
Camilo Barco, vicepresidente financiero de la empresa, asumió el cargo de forma interina. El nuevo presidente designado es Joaquín Gutiérrez Caballero, que llega al cargo en medio de una empresa con varios frentes abiertos.
Lo que revela el audio: tráfico de influencias en el corazón de Ecopetrol
El contenido de los 43 minutos grabados —cuya autenticidad no fue refutada públicamente antes de la renuncia de Hurtado— apunta a dinámicas de tráfico de influencias en la cúpula de la empresa más grande de Colombia. Si la descripción de El Tiempo es precisa, las conversaciones registradas sugieren que al menos algunos nombramientos en Ecopetrol no siguieron únicamente criterios técnicos o corporativos.
La figura de Manel Grau —un empresario catalán sin presencia previa en el debate energético colombiano— añade una dimensión inesperada al escándalo. Su aparente participación en conversaciones sobre nombramientos en Ecopetrol, empresa en la que el Estado colombiano tiene participación mayoritaria, amplía el radio del caso más allá del Ministerio de Minas y la Casa de Nariño.
El peso de Ecopetrol y lo que viene con el nuevo liderazgo
Joaquín Gutiérrez Caballero llega a la presidencia con varios desafíos sobre la mesa. Ecopetrol es la empresa que genera más dividendos al Estado colombiano y uno de los principales financiadores del presupuesto nacional: cualquier crisis de gobernanza que afecte su producción, su acceso a financiamiento externo o la confianza de los accionistas tiene impacto directo en las cuentas del gobierno.
Los mercados financieros y los tenedores de bonos de Ecopetrol en el exterior observarán con atención si el nuevo presidente representa una ruptura con el ciclo de escándalos o una continuidad con otro nombre. La empresa tiene decisiones pendientes sobre nuevos contratos de exploración y sobre la presión fiscal del dividendo estatal, materias que requieren un liderazgo con credibilidad para negociar dentro y fuera del país.
El tercer cambio de presidente en tres años no es solo un asunto de recursos humanos. Es la señal más visible de que la gobernanza de la principal empresa del país sigue sin estabilizarse.