Colombia
Edna Bonilla, la apuesta de Fajardo para vicepresidencia
Edna Bonilla, exsecretaria de Educación de Bogotá, es la fórmula vicepresidencial que Sergio Fajardo defiende para las elecciones de 2026 en Colombia.

Edna Bonilla, exsecretaria de Educación de Bogotá, emerge como la fórmula vicepresidencial que Sergio Fajardo está dispuesto a defender de cara a las elecciones presidenciales de 2026 en Colombia. La decisión, que ya circula en los círculos políticos del país, representa una apuesta estratégica del exgobernador de Antioquia para reforzar su imagen con un perfil técnico, educativo y cercano a la ciudadanía capitalina.
Edna Bonilla y Fajardo: una fórmula que apuesta por la educación
La elección de Edna Bonilla como posible compañera de fórmula no es casual. Bogotá y Antioquia concentran dos de los mayores electorados del país, y la presencia de una figura reconocida en la gestión educativa de la capital podría ampliar el espectro de apoyo que Fajardo necesita para competir con fuerza en la primera vuelta. Bonilla se desempeñó como secretaria de Educación durante la administración de Claudia López, donde lideró programas de continuidad escolar durante la pandemia y apostó por la transformación digital en los colegios distritales.
Su trayectoria académica y administrativa la posiciona como un cuadro técnico sólido, algo que encaja perfectamente con el discurso que Fajardo ha construido durante años: gobernar con evidencia, con pedagogía y con rigor institucional. Sergio Fajardo, quien busca regresar al ruedo electoral después de su controvertida inhabilitación en 2022 —resuelta favorablemente por el Consejo de Estado—, necesita una fórmula que transmita seriedad y propuesta, y en Edna Bonilla parece haber encontrado ese perfil.
El contexto político que rodea esta decisión
Colombia vive un momento político convulso. El gobierno de Gustavo Petro enfrenta desgaste por múltiples frentes, y el escenario electoral de 2026 se perfila como una batalla entre el continuismo del proyecto de cambio y una oposición que busca articularse bajo figuras con credibilidad técnica y moral. En ese tablero, Fajardo intenta posicionarse como una alternativa de centro con capacidad de convocar a sectores independientes, académicos y ciudadanos hartos de la polarización.
El contexto internacional tampoco es ajeno a esta ecuación. La turbulenta relación entre Trump y Petro, sumada a la situación de Venezuela, influye directamente en el ánimo del electorado colombiano, generando un ambiente en el que la propuesta de un gobierno técnico y dialogante puede resultar atractiva para sectores moderados del país.
¿Quién es Edna Bonilla y por qué importa su perfil?
Edna Bonilla es economista con posgrado en políticas públicas y educación. Su paso por la Secretaría de Educación de Bogotá dejó una huella reconocida por docentes y organizaciones civiles. Impulsó la gratuidad educativa total en el Distrito, amplió la cobertura de alimentación escolar y trabajó por la permanencia de niños y jóvenes en el sistema educativo en uno de los periodos más difíciles de la historia reciente: la pandemia por COVID-19.
Más allá de los números, Bonilla representa un tipo de política pública que Fajardo conoce bien: aquella que se construye desde las aulas, desde los territorios y desde la convicción de que la educación es el motor del desarrollo. Según El Tiempo, Fajardo ya habría sostenido conversaciones avanzadas con Bonilla para formalizar la alianza, aunque desde ambos equipos se mantiene cautela sobre los tiempos de un anuncio oficial.
Retos de la fórmula Fajardo-Bonilla
No todo es favorabilidad para esta dupla. Los principales desafíos que enfrentan son:
- Construcción de coalición: Fajardo necesita sumar partidos y movimientos que le garanticen financiación, maquinaria y presencia territorial fuera de los grandes centros urbanos.
- Reconocimiento nacional de Bonilla: Aunque es una figura respetada en Bogotá, su nombre no tiene el mismo peso en regiones como la Costa Caribe, el Pacífico o los Llanos Orientales.
- Diferenciación del centro: En el espacio político del centro confluyen varios aspirantes. Fajardo deberá demostrar que su propuesta es más sólida y articulada que la de sus competidores directos.
- Comunicación política: El exgobernador ha sido históricamente criticado por un estilo comunicativo académico que no siempre conecta emocionalmente con el electorado popular.
Una apuesta con mensaje claro: educación como eje de campaña
La designación de Edna Bonilla como fórmula vicepresidencial de Sergio Fajardo envía un mensaje político inequívoco: si llegan al poder, la educación será el eje transversal de su gobierno. Es una propuesta que busca contrastar con la gestión actual del presidente Petro, cuya política educativa ha sido objeto de críticas por parte de rectores, sindicatos y organizaciones estudiantiles.
Según la revista Semana, las encuestas más recientes ubican a Fajardo entre los cinco candidatos con mayor intención de voto para 2026, aunque con terreno por recorrer frente a nombres como el de Fico Gutiérrez o Vicky Dávila. La suma de Bonilla podría ayudarle a crecer en el voto femenino y en el electorado urbano joven.
El reloj electoral corre. Colombia se acerca a una cita con las urnas que definirá el rumbo del país por los próximos cuatro años, y cada movimiento en el tablero político cuenta. La apuesta de Fajardo por Edna Bonilla es, por ahora, una de las fichas más interesantes en ese juego.










