El Banco Neerlandés de Desarrollo Empresarial (FMO) suscribió un pacto de financiamiento por más de 100.000 millones de pesos con la startup colombiana Solenium para fomentar el crecimiento de energía solar en el territorio nacional.
El acuerdo, junto con la contribución de un Family Office y de Solenium, que asciende a 30 millones de dólares, forma parte de una transacción total de 40 millones de dólares —aproximadamente 160.000 millones de pesos— que facilitará la construcción y ampliación de 40 minigranjas solares en diferentes zonas de Colombia. Esta alianza refuerza la colaboración entre los Países Bajos y la nación en temas de innovación, sostenibilidad y financiamiento verde.
Las minigranjas serán diseñadas y gestionadas por la compañía Unergy. Foto:Cortesía
El convenio, que se formalizó el 27 de octubre en presencia de representantes de la Embajada del Reino de los Países Bajos, del cuerpo diplomático y líderes del sector energético, se considera uno de los hitos más significativos para la transición energética en el país. De acuerdo con Solenium, la inversión se llevará a cabo bajo un esquema de deuda garantizado por el FMO, entidad reconocida por su respaldo a proyectos sostenibles en más de 85 naciones y por sus rigurosos estándares ambientales, sociales y de gobernanza (ESG, por su siglas en inglés).
Las minigranjas serán diseñadas y gestionadas por la empresa Unergy, —una compañía colombiana dedicada a la generación y comercialización de energía solar, transformando terrenos improductivos en “minigranjas” solares para elaborar proyectos de energía limpia—, con el objetivo de mejorar el acceso a esta energía, fomentar el desarrollo económico regional y diversificar la matriz energética del país.
Cada instalación deberá acatar los criterios ambientales y sociales establecidos por el FMO y adherirse a las políticas de sostenibilidad propias de Solenium, certificada como ‘empresa B’. Estos lineamientos aseguran la protección de la biodiversidad, la creación de beneficios económicos locales y la no afectación de las actividades productivas existentes.
Una empresa B es una entidad con fines de lucro que busca una justa proporción entre la rentabilidad económica y su impacto social y ambiental favorable. Estas empresas mantienen altos estándares de desempeño social y ambiental, transparencia y responsabilidad, los cuales son verificados por una organización sin fines de lucro denominada B Lab.
Las 40 minigranjas solares se localizarán en diferentes zonas de todo el territorio nacional. Foto:Cortesía
“Esta colaboración va más allá de la inversión: es una apuesta por la tecnología, el impacto positivo regional y la cooperación internacional. Desde Solenium aspiramos a demostrar que Colombia puede liderar una revolución solar en América Latina, aprovechando su potencial energético y promoviendo un crecimiento más sostenible e inclusivo. Además, esta es la financiación más significativa otorgada en el país para generación distribuida”, expresó Jaibet Paola Santiago Ribón, cofundadora y directora financiera.
de la empresa.
La transacción refuerza los lazos de colaboración entre Colombia y los Países Bajos en relación con la innovación, la sostenibilidad y la financiación ecológica. Según el FMO, el apoyo a Solenium responde a su compromiso de respaldar iniciativas que faciliten la transición hacia economías con bajos niveles de carbono, enfocándose en mercados en desarrollo.
El Banco Neerlandés de Desarrollo Empresarial (FMO), establecido en 1970, se posiciona como una de las entidades financieras de desarrollo más relevantes a nivel internacional y dirige fondos públicos y privados hacia proyectos que favorecen los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
Paola Santiago Ribón, cofundadora y directora financiera de Solenium. Foto:Cortesía
El panorama energético del país muestra progresos recientes, aunque aún distantes de los estándares regionales. Según el ministro de Minas y Energía, para agosto de 2025 Colombia habrá superado los 3 gigavatios (GW) de capacidad de generación limpia conectados a la red eléctrica nacional. Este número representa más del 10 por ciento de la matriz energética y multiplica por 15 la capacidad instalada en comparación con 2018.
A pesar de estos avances, la diferencia con otras economías latinoamericanas sigue siendo notable. Brasil, considerado uno de los líderes en energía solar en la región, reportó en 2024 más de 53,1 GW de energía solar instalada, cifra que evidencia el considerable potencial que Colombia aún puede aprovechar en este tipo de energía.
Esta discrepancia subraya la necesidad de fortalecer los incentivos para la inversión, las políticas públicas y las colaboraciones estratégicas que faciliten la rápida adopción de fuentes renovables para explotar al máximo el potencial solar colombiano y la ubicación geográfica privilegiada que permiten al país alcanzar altos niveles de irradiación solar en todo su territorio con el fin de establecer un ecosistema energético competitivo a nivel regional.

