[ad_1]
Diciembre en Colombia representa una época rebosante de tradiciones profundamente arraigadas en la cultura, destacando la celebración navideña. Las familias colombianas, al acercarse las festividades, se disponen a disfrutar de momentos especiales, donde la música tiene un papel protagónico y los villancicos son especialmente populares.
Estas canciones, cargadas de historia y cultura, forman la banda sonora de las novenas —una devoción que se practica durante nueve días consecutivos antes del 25 de diciembre—, así como en reuniones familiares y verbenas, llenando de alegría y fervor religioso los hogares colombianos.
Recuerde que ahora puede seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp Channel
Es relevante señalar que el villancico, como forma musical, tiene sus raíces en la Edad Media y el Renacimiento; aunque en sus inicios no estaban necesariamente vinculados a la Navidad, se popularizaron en las villas con letras sencillas y melodías pegajosas. Con el tiempo, la iglesia católica adoptó estos cantos, reconociendo su influencia en la difusión de mensajes religiosos.
En Colombia, estas melodías han sido adoptadas con gran alegría y, con el tiempo, han tomado un carácter local que resuena en las celebraciones navideñas del país. A día de hoy, los villancicos se interpretan no solo en iglesias, sino también en los hogares, donde son parte integral de las novenas de aguinaldos y las reuniones familiares que marcan las festividades.
Aunque en Colombia se pueden disfrutar villancicos de diversos géneros, algunos de los más tradicionales y apreciados son aquellos que han marcado la historia musical del país. A continuación, se mencionan algunos de los villancicos más emblemáticos y sus letras, que siguen resonando con fervor durante las festividades navideñas:
- Mi burrito sabanero: este villancico, originario de Venezuela pero querido por los colombianos, narra el viaje de un niño con su burro hacia Belén para adorar al Niño Jesús. Su ritmo alegre y contagioso es ideal para disfrutar en familia.
La letra, llena de versos animados como “el lucerito mañanero ilumina mi sendero”, invita a todos a unirse en la celebración del nacimiento de Jesús y concluye con: “Con mi burrito sabanero, voy camino de Belén, si me ven, si me ven, voy camino de Belén (…)”.
- Tutaina: este villancico posee un aire más tradicional y festivo, característico de las regiones costeras de Colombia. Su famoso estribillo “Tutaina, tuturumá” lo convierte en uno de los villancicos más entonados en las novenas de aguinaldos.
La letra habla sobre la llegada de los pastores y los tres Reyes Magos a Belén, quienes celebran el nacimiento de Jesús: “Tutaina, tuturumá, tutaina, tuturumaina, los pastores de Belén vienen a adorar al niño. La Virgen y San José los reciben con cariño (…)”.
- A la nanita nana: este villancico es más melódico y sereno, ideal para los momentos más íntimos de la celebración. Con una letra que invita al Niño Jesús a descansar, es frecuentemente cantado por los más pequeños, atraídos por su suave ritmo y tiernas palabras.
“A la nanita nana, nanita ea, nanita ea, mi Jesús tiene sueño, bendito sea, bendito sea (…)”, es parte de su estribillo.
- Los peces en el río: este villancico es uno de los más representativos de la tradición navideña colombiana, especialmente en las regiones del interior. Con un ritmo alegre y repetitivo, frecuentemente se disfruta en las novenas y reuniones familiares.
La letra describe cómo los peces del río celebran el nacimiento de Jesús, mientras la Virgen María realiza quehaceres cotidianos: “La virgen se está peinando, entre cortina y cortina. Sus cabellos son de oro y el peine de plata fina, pero mira cómo beben los peces en el río, pero mira cómo beben por ver al Dios nacido. Beben y beben y vuelven a beber (…)”.
- Antón: suena alegre y pegajoso, invitando a cantar y a moverse. Es común en varias regiones de Colombia, especialmente en la zona andina.
Su letra, famosa por la frase “Antón tiru riru riu”, es fácil de aprender, lo que lo convierte en un villancico ideal para que los niños participen: “Jesús al pesebre, vamos a adorar. Jesús al pesebre, vamos a adorar. Ya dormido en el regazo, de María, el salvador, va soñando dulcemente, música y cantos de amor (…)”.
[ad_2]
