Economia
el pulso entre aerolíneas y Aerocivil por cambio de reglas en slots del aeropuerto El Dorado
La intención de la Aerocivil de modificar las reglas bajo las cuales se asignan los horarios de despegue y aterrizaje (slots) está generando gran preocupación entre las aerolíneas que operan en el aeropuerto El Dorado de Bogotá.
Un slot es una franja de tiempo asignada para el despegue o aterrizaje en una hora específica. En aeropuertos congestionados como El Dorado, estos se administran bajo reglas globales que Colombia adoptó hace más de una década.
La preocupación radica en la posibilidad de modificar dichas reglas para redistribuir los slots, sin que primero se apliquen a fondo los mecanismos existentes: el monitoreo del uso real y el régimen de sanciones.
Aunque aún no se conoce una propuesta oficial, Richard Galindo, vicepresidente jurídico de Avianca, aseguró que versiones preliminares plantean “democratizar” el uso de los slots, aumentar la exigencia de cumplimiento al 90 por ciento y reasignar capacidad en lugar de incrementarla.
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Aeropuerto El Dorado Foto:ANI – El Dorado
De acuerdo con la Aerocivil, los ajustes en estudio no son “fruto de un impulso arbitrario, sino de la necesidad técnica de alinear la infraestructura nacional con los desafíos operativos contemporáneos”.
Además, señala que la gestión de estos turnos no puede reducirse a “una simple hoja de cálculo de cumplimiento por parte de las aerolíneas”, sino que debe considerar factores clave como la capacidad real de la infraestructura.
Por su parte, la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (Iata) considera que lo ideal es implementar el proceso de monitoreo de franjas horarias incluido en los estándares globales denominados Worldwide Airport Slot Guidelines (WASG).
Estos estándares son los que se utilizan para gestionar la capacidad en los aeropuertos saturados a nivel mundial, por lo que también permitirían optimizar el uso de la infraestructura limitada en El Dorado.
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Foto:iStock
Sin embargo, la nueva política para la asignación de slots que alista la Aerocivil dejaría de alinear a Colombia con los WASG y, según advierte la Iata, desviarse de estas mejores prácticas globales podría generar varias consecuencias:
- Menos opciones de vuelo: Las aerolíneas pueden tener que reducir las rutas si las normas no están claras, limitando las opciones de viaje para los pasajeros.
- Precios más altos de los tiquetes: Menos oferta generalmente se traduce en tarifas más altas, haciendo que viajar sea menos asequible.
- Enlaces comerciales más débiles: Los vuelos de carga podrían verse interrumpidos, afectando especialmente a exportaciones como flores y productos frescos.
- Declive del turismo: Con una conectividad menos fiable, Colombia podría perder terreno frente a los centros aeroportuarios competidores como Ciudad de Panamá o São Paulo (Brasil).
- Impacto económico: La aviación apoya empleos en turismo, comercio y servicios. La menor conectividad significa menos oportunidades para los colombianos.
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Foto:Cortesía.
En sintonía con estas advertencias, Gilberto Salcedo, experto en transporte aéreo y turismo, añade que otras consecuencias para Colombia serían la pérdida de predictibilidad en la operación y una tensión innecesaria en las relaciones bilaterales con otros destinos.
Por ejemplo, si se modifica el turno de un vuelo Bogotá – Londres, es posible que el aeropuerto de destino no cuente con un slot disponible en el nuevo horario y, por lo tanto, la ruta deba ser cancelada.
Entre tanto, el vicepresidente jurídico de Avianca mencionó que habrá un deterioro del clima de inversión si la Aerocivil pretende redistribuir capacidad quitándole slots a unos para dárselos a otros sin criterios claros.
“Eso genera incertidumbre jurídica y hace menos atractivo al país para la expansión aérea”, afirmó, al tiempo que destacó que las aerolíneas incrementan sus flotas, contratan personal e invierten en tecnología porque confían en el cumplimiento de las reglas.
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Foto:MAURICIO MORENO
Entonces, ¿cuál debería ser la solución?
Para el experto Gilberto Salcedo, la salida es clara: transparencia total, monitoreo efectivo, liberación de slots mal utilizados y aumento de la capacidad mediante las recomendaciones técnicas formuladas en el pasado.
“La clave es ampliar la infraestructura y adoptar las recomendaciones que por años se han hecho para optimizar la operación en Bogotá. Hoy se realizan 74 operaciones por hora y, con una optimización adecuada, se podría llegar a las 90”, aseguró.
Latam Airlines también insiste en que es fundamental que Colombia mantenga su marco normativo alineado con los WASG, “como referencia internacional para la asignación eficiente y transparente de la capacidad aeroportuaria”.
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Foto:Latam
Para la aerolínea, dicha implementación no debe ser parcial, sino total, incluyendo un mecanismo de monitoreo que permita verificar el uso adecuado de los slots asignados en El Dorado.
Asimismo, se debe asegurar que aquellos turnos que no se utilicen sean oportunamente devueltos por los operadores a la “bolsa de slots”, conforme a los plazos establecidos en la normativa vigente.
De este modo, asegura Latam Airlines, todos los operadores aéreos tendrían oportunidades reales y equitativas de crecer, aumentar la conectividad y ofrecer más alternativas a los pasajeros.
