Economia

“El T-MEC: Un salvavidas para la industria textil en medio de la crisis asiática”

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En 2024, el sector produjo un intercambio que oscila entre los 20,000 millones de dólares entre Estados Unidos, México y Canadá. Más de la mitad de las exportaciones textiles de EE. UU. tuvo como destino esta región.

La colaboración propició un entorno que contrarrestó el ascenso de China y otras naciones asiáticas, que dominan el mercado internacional con materias primas económicas, subsidios amplios y prácticas laborales cuestionables.

La entidad declaró que la industria enfrenta su periodo más complicado en décadas, dado que 36 fábricas clausuraron en dos años y 30,000 trabajadores en EE. UU. perdieron su puesto solo en 2024.

El desafío asiático

En México, la problemática continúa un camino parecido. Las asociaciones empresariales indican que la competencia desleal proveniente de China y otras naciones asiáticas perjudica de manera directa al sector.

La Concamin estima que la industria textil representa 25,000 millones de dólares, aunque el 70% de ese mercado está en manos del contrabando que proviene de Asia. Esta presión ha causado el cierre de más de 40 compañías.

El titular de Economía, Marcelo Ebrard, sostiene que el sector textil ha perdido alrededor de 80,000 empleos. Ante esto, el gobierno implementó varias acciones que incluyen aranceles a naciones asiáticas, la cancelación del programa de importación temporal IMMEX para este sector y apoyos financieros destinados a potenciar su capacidad productiva y recuperar empleos.

Conforme a datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la producción de prendas de vestir se ha mantenido en terreno negativo desde noviembre de 2022.

Conservar el cero arancel

Desde Estados Unidos se solicita mantener la exención de tarifas para productos que cumplen con el T-MEC, incluso bajo las medidas adoptadas al amparo de la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional. El NCTO también pidió extender ese beneficio a países de Centroamérica con los que existe un acuerdo vigente. Argumentaron que la imposición de tarifas recíprocas afectó inmediatamente la producción regional.

Si la política arancelaria penaliza a las naciones aliadas del hemisferio en lugar de sancionar las prácticas de China y otros países asiáticos, la región podría perder cerca de un millón de empleos tanto directos como indirectos, y Estados Unidos verá reducida aún más su capacidad industrial.

Otro aspecto clave es la regla de origen. El sector solicitó mantener el principio “de hilo a prenda”, que exige que los insumos provengan de la región para recibir trato preferencial. Consideró que las excepciones actuales, como los niveles de preferencia arancelaria, permiten que hilos y telas provenientes de China ingresen al mercado norteamericano camuflados de producto regional. La entidad propuso revisar esas excepciones para evitar fugas de valor y asegurar que los beneficios del acuerdo incentiven la producción local.

El consejo solicitó fortalecer la lucha contra el fraude aduanero. La industria enfrenta prácticas que incluyen clasificación incorrecta de mercancías, triangulación…

para modificar el país de procedencia y subvaloración. El documento solicitó establecer registros públicos de importadores reincidentes, aplicar sanciones más elevadas y exigir a México y Canadá que sancionen con mayor firmeza a los responsables. También instó a publicar datos trimestrales de cumplimiento para otorgar transparencia al sistema.

El documento enfatizó un aspecto que inquieta a legisladores, agencias de seguridad y organizaciones humanitarias. La infiltración de algodón y productos elaborados con mano de obra forzada en Xinjiang sigue presente en las cadenas de suministro de varios países asiáticos. La organización demandó que México y Canadá implementen medidas similares a la legislación estadounidense que impide la entrada de bienes asociados con prácticas coercitivas. Según sus cálculos, una porción significativa de los textiles que provienen de Asia contiene insumos de esa región.

La organización presentó otra preocupación estratégica. La inclusión de México y Canadá en el Acuerdo Integral y Progresista de Asociación Transpacífico abrió una vía para que productos asiáticos accedan al bloque norteamericano con beneficios arancelarios. La industria solicitó al gobierno estadounidense que revise esta cuestión durante la evaluación del T-MEC y considere la posibilidad de exigir a los socios su salida del acuerdo transpacífico si la práctica perjudica a los productores del bloque.

El documento también alertó sobre el crecimiento acelerado de la inversión china en México. Aunque la cifra oficial alcanza 2,300 millones de dólares entre 2017 y 2024, diversas fuentes privadas estiman montos superiores. Para la industria estadounidense, la expansión de empresas chinas en territorio mexicano facilita la introducción de mercancías al mercado estadounidense con condiciones favorables. Por ello, pidió explorar mecanismos de supervisión conjunta y controles más rigurosos de la inversión extranjera.

La conclusión del consejo textil integra todas las preocupaciones. El T-MEC es la barrera más significativa frente al dominio asiático en un sector afectado por años de prácticas desleales.

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