Colombia
empresa de buceo Barracuda rompió el silencio y afirma que cumplió los protocolos

Por primera vez desde octubre que ocurrió el accidente en playas de Santa Marta que le costó la vida a la turista caucana Judy Milena Agredola escuela Barracuda Dive Center decidió hablarle a EL TIEMPO sobre lo ocurrido.
La empresa, señalada por la familia como presunta responsable por fallas en la atención durante la actividad recreativa de buceo, sostuvo que el equipo asignado ese día sí contaba con los recursos, conocimientos y procedimientos necesarios para responder ante emergencias bajo el agua.
“Implementamos el protocolo adecuado en el agua como en la superficie”, aseguró un vocero, quien explicó que el instructor a cargo activó las maniobras correspondientes desde el momento en que se reportó la novedad.
“Contábamos con equipos, había personal capacitado y se actuó de inmediato. Desafortunadamente, la situación superó todas las respuestas”.
Judy Milena Agredo Idárraga falleció con 43 años de edad en un sector de Santa Marta Foto:redes sociales
La empresa reiteró que la muerte de Agredo impactó profundamente al instructor y al equipo en general. “Nos dolió. A todos nos dolió. Y desde entonces hemos estado prestos a responder ante las autoridades y colaborar en la investigación”, afirmaron.
Aunque la familia ha señalado fallas graves en la atención, Barracuda dejó claro que no entrará en confrontaciones públicas. “Entendemos su dolor. No vamos a controvertir su versión. Nuestra postura es de respeto y solidaridad”, precisaron.
La escuela señaló también que cuenta con trayectoria, experiencia y millas de inmersiones realizadas sin incidentes graves, y que mantiene una política permanente de actualización en protocolos de seguridad y primeros auxilios.
La tragedia que transformó una experiencia familiar.
La muerte de Judy Milena Agredo, ocurrida el 6 de octubre de este año, impactó a Santa Marta. La mujer, docente oriunda de Salinas, Cauca, había viajado con su esposo, Alejandro Calambas, y su hija de 11 años para disfrutar de unas vacaciones en Santa Marta y su Parque Tayrona. La familia contrató un minicurso de buceo con Barracuda dijo por 330.000 pesos por persona, una actividad promocionada como segura y apta para principiantes.
Aspecto general de una de las playas de Santa Marta. Foto:archivo particular
El instructor asignado para acompañar al grupo fu.y Fernando Enrique Waldrón, quien guiaría dos inmersiones recreativas en el sector de La Aguja. La primera práctica transcurrió sin novedad, según la familia. Sin embargo, en la segunda, cerca de las 10 de la mañana, algo salió mal.
El relato del esposo: “Mi esposa no subió y las ayudas no llegaron a tiempo”
Según la versión entregada por Alejandro Calambas en el Séptimo Día, al subir a la superficie con su hija, notó que su esposa no emergía. “Le dije al instructor que bajara por ellay él me repetía: ‘Tranquilo, Alejandro, ella ya va a salir’”, señaló.
Asegura que pasó cerca de 20 minutos antes de que Waldron descendiera, la encontrara y la llevara a la superficie. Allí, recuerda, la escena se volvió desesperante.
“El instructor no inició reanimación. Fue un extranjero el que empezó a hacerle RCP. Yo pedía que hubiera oxígeno, que llamaran ambulancia, algo. No había nada. No había botiquín, no había radio, no había nadie capacitado”, declaró.
El esposo afirma que al llegar a la playa de taganga tampoco había personal preparado y que lo primero que hizo el administrador del centro fue pedir el pago del servicio. Agredo fue trasladada a un centro médico, donde ingresó sin signos vitales.
“Si hubieran actuado desde el primer momento, mi esposa estaría viva”, dijo Calambas, para quien existió una cadena de omisiones críticas.
Los estándares y la mirada de expertos.
En el reportaje televisivo, la instructora de buceo Katherine Marroquín, con más de diez años de experiencia, explicó que toda operación de buceo recreativo debe contar, como mínimo, con: unidad de oxígeno, botiquín de primeros auxilios, radio de comunicación activa y personal entrenado en rescate.
Además, asegúrese de que no es aceptable que transcurran más de diez minutos sin activar un protocolo de búsqueda cuando un buzo no emerge a tiempo.
Barracuda, sin embargo, insiste en que cumplió cada uno de esos requisitos y que la investigación será la encargada de esclarecer qué ocurrió exactamente en los tiempos críticos.
Una investigación que aún no tiene respuestas definitivas
Mientras la Fiscalía adelanta las averiguaciones y revisa las pruebas técnicas, testimonios y registros del día del incidente, las dos versiones siguen en extremos opuestos: la familia denuncia negligencia y tardía reacción; la empresa sostiene que actuó correctamente y lamenta un desenlace que no pudo revertirse.
Barracuda reafirma que seguirá colaborando plenamente. La familia insiste en que no busca controversia, sino verdad y justicia para Judy.
Por ahora, la muerte del docente continúa rodeada de interrogantes que la investigación deberá resolver: ¿falló el protocolo, falló el equipo, falló el tiempo o falló todo al mismo tiempo?
Por Roger Urieles, para EL TIEMPO Santa Marta. En X @rogeruv







