Colombia
en Sucre, 119 familias de excombatientes que cambiaron fusiles por arado reciben recursos para proyectos

En el municipio de Ovejas, departamento de Sucre, escenario histórico de masacres y despojo paramilitar, 119 firmantes de paz reciben un impulso económico para consolidar proyectos productivos lícitos.
La Agencia para la Reincorporación y la Normalización (ARN) entregó más de 2.600 millones para proyectos en una región que busca sanar sus heridas nueve años después del Acuerdo Final de Paz entre el estado y las desaparecidas Farc.
El sol de los Montes de María, que hace dos décadas iluminaba los caminos del desplazamiento forzado, hoy alumbra los cultivos de esperanza de quienes dejaron las armas.
En un acto cargado de simbolismo en el municipio de Ovejas (Sucre), la ARN oficializó la entrega de recursos vitales para la sostenibilidad económica de los firmantes de paz, marcando un hito en un territorio que lucha por reescribir su historia.
La jornada, liderada por la directora general de la ARN, Alejandra Miller Restrepo, no solo representó la entrega de cheques simbólicos; fue la materialización de una deuda histórica.
Según la ARN, destinaron $2.699 millones de pesos exclusivamente para siete formas asociativas en los Montes de María (cinco en Sucre y dos en Bolívar), beneficiando a 119 excombatientes que hoy apuestan por la agricultura y la economía solidaria.
No solo producimos alimentos, sino que estamos comprometidos con el cuidado ambiental. Queremos ser un proyecto ejemplo para las comunidades, para otros firmantes y para las víctimas también.
Luis Alberto Peña, líder de la Asociación Multiactiva La Guarumera, ubicada en la zona rural de Ovejas.
Un pasado marcado a sangre y fuego.
La ARN entrega recursos en Ovejas, Sucre Foto:ARN
El municipio de Ovejas no es un pueblo cualquiera en la geografía del conflicto; es la ‘puerta de entrada’ a los Montes de María, un corredor estratégico que conectaba la troncal de Occidente con la salida al mar Caribelo que lo convirtió en un botín de guerra disputado por las guerrillas (Frentes 35 y 37 de las FARC) y, posteriormente, por la brutal arremetida paramilitar.
Según documentos del Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH) en sus informes sobre el conflicto en Sucre, esta zona sufrió el rigor del Bloque Héroes de los Montes de María de las AUC, comandado por alias ‘Cadena’ y bajo la sombrilla de ‘Jorge 40’.
El episodio más doloroso que Fracturó la historia de Ovejas. Ocurrió la madrugada del 17 de enero de 2001: la Masacre de Chengue. Según los archivos de la Fiscalía General de la Nación y sentencias de Justicia y Paz, paramilitares asesinaron a 27 campesinos en golpe de mona (martillo)provocando el desplazamiento masivo de toda la población.
“La reincorporación integral tenía unas deudas estructurales con los firmantes de paz que impedían una reincorporación digna”, reconoció Alejandra Miller, aludiendo tácitamente a la dificultad de construir vida civil en territorios donde el tejido social fue casi exterminado.
En Sucre se respira un ambiente de paz, ratificando el compromiso de quienes pertenecimos a las extintas FARC y ahora le apostamos a la reconciliación.
Abelardo Caicedo, delegado del CNR componente Comunes.
La respuesta institucional: tierras y sostenibilidad
La ARN entrega recursos en Ovejas, Sucre Foto:ARN
Según la ARN, en todo el territorio colombiano, entregado recursos por más de $6.700 millones para 18 proyectos en siete departamentos, pero el foco en los Montes de María es estratégico.
Luis Alberto Peña, líder de la Asociación Multiactiva La Guarumera, ubicada en la zona rural de Ovejas, representa esa transformación. Su proyecto es uno de los siete favorecidos con recursos de la nación: “No solo producimos alimentos, sino que estamos comprometidos con el cuidado ambiental. Queremos ser un proyecto ejemplo para las comunidades, para otros firmantes y para las víctimas también”, afirmó.
Peña subrayó un punto clave: la reconciliación con las víctimas del territorio.
La estrategia de la ARN ha dado un giro hacia la Reforma Agraria Integral. Según cifras oficiales presentadas por Miller, la gestión ha permitido pasar de 800 hectáreas entregadas a firmantes a una cifra histórica de 18.000 hectáreas en los últimos tres años.
La sostenibilidad no significa frenar el desarrollo. Significa transformarlo. Significa impulsar iniciativas agrícolas limpias, economías circulares, modelos económicos que generan oportunidades sin destruir la vida. Por eso, si queremos una paz verdadera, duradera y transformadora, debemos comprender que la paz en Colombia debe ser también una paz con la naturaleza.
Alejandra Miller Restrepo, directora general de la ARN
Economía para la vida y el medio ambiente.
La ARN entrega recursos en Ovejas, Sucre Foto:ARN
Los recursos entregados no son un “cheque en blanco”. Están destinados a activos productivos, innovaciones tecnológicas y procesos de certificación. Sin embargo, Tania Rodríguez, directora programática de la ARN, enfatizó un componente no negociable: la sostenibilidad ambiental.
“La paz en Colombia debe ser también una paz con la naturaleza”, sentenció Rodríguez, alineando los proyectos productivos con modelos de economía circular y agricultura limpia, vitales para la recuperación de los suelos de los Montes de María, desgastados por años de abandono o monocultivos extensivos.
Aquí vemos hacerse realidad la Estrategia de Sostenibilidad Económica y queremos ser un Estado que está cerca a las comunidades, cerca del territorio. La reincorporación integral, que es la apuesta desde hace 9 años, tenía unas deudas estructurales con los firmantes de paz que impedían una reincorporación digna.
Alejandra Miller Restrepo, directora general de la ARN.
‘En Sucre se respira paz’
La ARN entrega recursos en Ovejas, Sucre Foto:ARN
La presencia de organismos internacionales como la UNODC, la FAO y la CCI respalda a estos proyectos.
Para Abelardo Caicedo, delegado del Consejo Nacional de Reincorporación (CNR) por el componente Comunes, el avance es tangible: “En Sucre se respira un ambiente de paz, ratificando el compromiso de quienes pertenecimos a las extintas FARC y ahora le apostamos a la reconciliación”.
Nueve años después de la firma del Acuerdo Final, ya casi un cuarto de siglo de la tragedia de Chengue, Ovejas intenta dejar de ser un referente de dolor en los archivos judiciales. para convertirse en un laboratorio de paz productiva.
Los $2.699 millones invertidos en la región por el Gobierno no solo compran insumos o maquinaria; buscan comprar tiempo y futuro para 119 familias que decidieron cambiar los fusiles por el arado.
Además, te invitamos a ver nuestro documental:
Documental de la periodista Jineth Bedoya. Foto:
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