La sectorial de ensamblado establecida en México espera la aprobación de una reforma de la presidenta Claudia Sheinbaum que sugiere impuestos a varios artículos y elementos provenientes de China, Corea del Sur e India, entre otros, con los que su nación no mantiene acuerdos comerciales.
Aumovio, una firma del ámbito automotriz ubicada en Alemania, ensambla estas pantallas o “displays” en la ciudad mexicana de Guadalajara (oeste) para empresas como Ford, General Motors y Stellantis.
Forma parte de la multimillonaria industria automovilística que ha transformado a América del Norte en una plataforma manufacturera eficiente, gracias al tratado de libre comercio T-MEC entre México, Estados Unidos y Canadá, que será revisado en 2026.
Utilizadas por millones de conductores a nivel mundial, pocos son conscientes de que cada pantalla contiene cerca de 800 elementos que provienen de distintos países, principalmente de China, y que llegan a México gracias a complejas cadenas de suministro del sector.
La propuesta del gobierno mexicano -que será debate en el Congreso a finales de noviembre- también impacta las importaciones de automóviles y sectores como el textil y el calzado, con tarifas que fluctúan entre el 10% y el 50%.
Sheinbaum sostiene que su propósito es reducir el déficit comercial con China y fortalecer la industria local, aunque esto se da justo cuando está negociando con Trump para prevenir la implementación de impuestos y de cara a la revisión del T-MEC.
Amplio déficit
A pesar de que Estados Unidos es el principal socio comercial de México, China representa una fuente relevante de elementos para las manufacturas mexicanas, principalmente por su coste reducido y elevada tecnología.
Esto se manifiesta en un gran aumento en las importaciones desde China, que en 2024 elevó el déficit comercial de México con el gigante asiático a un récord de casi 120.000 millones de dólares.
Trump y varios legisladores demócratas han señalado a México como la entrada de productos chinos a Estados Unidos.
Por su parte, China contestó en septiembre que se opone a cualquier “coacción” para imponer restricciones a sus exportaciones, por lo que el gobierno de Sheinbaum propuso una “mesa de trabajo” sobre la iniciativa de impuestos.
Para Luis de la Calle, exministro de Economía para negociaciones comerciales, los impuestos a China están motivados tanto por la necesidad de mantener la relación con Estados Unidos como para resguardar la industria mexicana.
“No todo el incremento que se realizó es por razones vinculadas a Estados Unidos, sino que también hubo aumentos significativos de impuestos relacionados con la política interna de México”, afirma el exfuncionario.

