Economia
Aspectos esenciales a considerar para alcanzar el éxito.
Las entidades bancarias indican que la criminalidad continúa capitalizando la necesidad de la gente para introducir en el país financiación derivada de actividades ilegales.
Aseguran que bajo promesas de dinero sencillo, cada vez más ciudadanos colombianos son objeto de redes delictivas que los convierten en ‘prestacuentas’, una técnica delictiva que forma parte del mecanismo del lavado de activos y que puede resultar en serias repercusiones penales para aquellos que, frecuentemente por necesidad o falta de conocimiento, acaban cediendo sus cuentas bancarias para recibir transferencias sospechosas desde el extranjero.
Este fenómeno no es reciente, pero ha aumentado de manera preocupante. De acuerdo a especialistas, las agrupaciones criminales han perfeccionado sus estrategias para mover cuantiosas sumas de dinero ilícito sin suscitar sospechas. La técnica consiste en fraccionar el monto total en transacciones pequeñas, conocidas como fraccionamiento, que posteriormente son dirigidas a las cuentas de ciudadanos ordinarios, quienes reclaman los fondos y los entregan a los realmente beneficiarios a cambio de una pequeña comisión.
Tenga presente que esta modalidad es sancionada. Foto:iStock
El dilema radica en que, aunque estas personas no participen directamente en actos ilegales como el narcotráfico o el contrabando, sí están facilitando el lavado de activos, lo que representa un delito grave en Colombia, con sentencias de hasta 30 años de cárcel, multas elevadas, pérdida de derechos sobre los activos y la imposibilidad de ocupar cargos públicos.
¿Cómo opera?
Un caso típico es el de un grupo delictivo que requiere ingresar al país una cantidad significativa de dinero proveniente de actividades ilícitas. Para evitar los controles financieros, fraccionan el total en pequeñas remesas y buscan a varias personas para que usen sus cuentas personales como receptores.
Por ejemplo, un individuo puede recibir diversas transferencias de montos bajos, de diferentes remitentes, y luego retirar el dinero en efectivo para dárselo a un tercero. El aspecto clave es que no conocen ni el origen del dinero ni al remitente, lo que ya genera suspicacias.
Los indicios más frecuentes que alertan a las autoridades sobre una posible operación de ‘prestacuentas’ son:
- Reclamar dinero en efectivo sin conocimiento de quién lo envía ni por qué.
- Afirmar que el dinero no es suyo, o no poder explicar su procedencia.
- Apoyarse en otra persona para responder a preguntas básicas del banco.
- Recibir pagos frecuentes de individuos sin relación aparente.
- Recolectar giros en nombre de diferentes remitentes en varias ocasiones.
Gracias a los sistemas de supervisión de las entidades bancarias y operadores de giros, estas transacciones son identificadas y comunicadas a las autoridades, quienes inician procesos judiciales contra los titulares de las cuentas implicadas.
Las cuentas de ahorro son las más empleadas para estos fines. Foto:iStock
¿Cómo identifican los delincuentes a sus víctimas?
Las organizaciones criminales explotan la vulnerabilidad económica de muchas personas, en especial de los estudiantes,migrantes, desempleados o trabajadores informales, y les ofrecen dinero rápido por “realizar un favor”. En numerosas ocasiones, estas propuestas se publican como empleos en plataformas sociales o páginas web, con promesas atractivas de beneficios elevados por labores supuestamente legales y sin riesgo.
En otras ocasiones, el contacto se realiza a través de conocidos o familiares, quienes, sin darse cuenta, ya han sido reclutados por estas redes y operan como intermediarios.
Las señales de advertencia incluyen:
- Ofrecen altas comisiones por retirar o recibir dinero a nombre de un tercero.
- Se crean relatos con urgencia y presión para que la víctima no disponga del tiempo necesario para reflexionar sobre la situación.
- Se presentan como profesionales, incluso mostrando documentos falsos o justificantes simulados.
- Prometen que “todo es legal” y que no hay ningún riesgo.
¿Qué medidas tomar para no caer en esta trampa?
Según los especialistas, aunque puede ocurrir en cualquier parte del país, los lugares más impactados por esta modalidad delictiva suelen ser aquellos con alta actividad financiera y comercial, como grandes urbes, capitales regionales, destinos turísticos , puertos, áreas industriales y zonas con presencia de crimen organizado, como el narcotráfico.
Estas regiones concentran un mayor flujo de dinero en efectivo, múltiples sucursales bancarias y casas de cambio, lo que facilita el movimiento de fondos sin levantar sospechas inmediatas.
Las sugerencias de las entidades bancarias para prevenir esta modalidad incluyen:
- Desconfiar de ofertas que prometen mucho por escaso esfuerzo. Si algo suena demasiado bueno para ser cierto, probablemente no lo sea.
- No compartir cuentas bancarias ni aceptar dinero de extraños. Nunca revele su información financiera o personal a terceros.
- Ponga en duda la legalidad de las transacciones. Si le ofrecen dinero solo por recibir o retirar un giro, pregúntese por qué no lo hacen ellos mismos.
- Notifique a las autoridades. Si sospecha que lo están involucrando en una actividad ilícita, informe el caso ante las autoridades competentes.
