Si saliste del cine pensando que Expediente Warren: El Último Rito era el punto y final definitivo para este universo de terror, tenemos noticias: no era un adiós, era un “hasta luego”. Aunque la película se vendió como el capítulo final, el productor de la franquicia, Peter Safran, ha salido a aclarar que el universo de los Warren tiene cuerda para rato.
En una entrevista reciente, Safran ha sido muy claro sobre el estado de salud de la saga. Aunque confirma que «este es el final de esa versión particular de la historia con Patrick Wilson y Vera Farmiga», eso no significa que el expediente se cierre por completo. Según sus propias palabras, la película ha demostrado que «hay mucha gasolina en el tanque» y que sería un desperdicio no seguir explorando los rincones oscuros que todavía no han tocado en la franquicia.
La clave del futuro podría estar en la siguiente generación. Safran destaca que la introducción de Mia Tomlinson como la versión adulta de Judy Warren, junto a Ben Hardy como su futuro esposo Tony Spera, ha sido un éxito inesperado. «La gente se enamora de Patrick y Vera, pero el feedback que hemos recibido es que también adoran a estos nuevos personajes», comenta el productor, insinuando que el testigo podría pasar a manos de la hija de los demonólogos. «Creo que hay mucho más por venir con ellos».
Pero la expansión no se limitará solo a la gran pantalla. Safran ha confirmado que ven «formas realmente emocionantes de avanzar tanto en el cine como en la televisión». De hecho, ya sabemos que hay una serie en desarrollo con Nancy Won como showrunner, diseñada para continuar la historia establecida en las películas. Además, suenan rumores fuertes sobre una posible precuela en camino.
Las cifras respaldan esta decisión: con una recaudación mundial que roza los 500 millones de dólares solo con El Último Rito, está claro que el público no se ha cansado de la saga. Como dice Safran: «La gente ha estado en este viaje con nosotros durante una docena de años. Y creo que quieren más».

