Economia
FAO alerta fraude por cambio de especies, origen oculto y colorantes
Uno de cada cinco productos comercializados en el sector de la pesca y la acuicultura presenta algún tipo de fraude, de acuerdo con un informe divulgado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
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El estudio, titulado ‘El fraude alimentario en el sector de la pesca y la acuicultura’, examina un mercado global valorado en 195.000 millones de dólares y concluye que cerca del 20 % de su comercio está afectado por prácticas irregulares. La FAO define el fraude como una «práctica deliberada con intención de engañar a otros».
El organismo advierte que estas conductas pueden tener consecuencias para la biodiversidad, la salud humana y los sistemas económicos. Además, señala que la proporción detectada supera la registrada en otros sectores alimentarios como el de la carne o las frutas, en parte por la amplia variedad de más de 12.000 especies que se comercializan a escala mundial.
«Con demasiada frecuencia, el pescado o marisco que comemos no es lo que dice el menú», explica la FAO.
Más de 12.000 especies se comercializan, lo que dificulta controles y trazabilidad. Foto:iStock
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Principales modalidades detectadas
Entre las prácticas identificadas se encuentran:
- La adulteración con colorantes para que especies como el atún aparenten mayor frescura.
- La sustitución de especies, como ofrecer tilapia en lugar de pargo rojo o comercializar salmón de piscifactoría como si fuera salvaje.
- La ocultación del origen geográfico del producto.
El informe detalla que la venta de salmón del Atlántico (en su mayoría de piscifactoría) como si fuera del Pacífico (principalmente de captura salvaje) puede generar un ingreso adicional de hasta 10 dólares por kilogramo.
También se menciona el caso de la lubina de piscifactoría en Italia, que al ser etiquetada como «producto local» alcanza un precio hasta tres veces superior al de ejemplares procedentes de Grecia o Turquía.
La FAO indica que estas estrategias buscan encubrir el verdadero origen del pescado o evitar evidencias de desembarques que exceden las cuotas legales, lo que podría afectar la sostenibilidad de las poblaciones marinas.
Hasta 30 % de productos del mar en restaurantes podrían estar mal etiquetados. Foto:iStock
El documento identifica además otras formas de fraude:
- La falsificación de productos, como gambas elaboradas con compuestos a base de almidón.
- El etiquetado engañoso.
- La presentación de surimi como si fuera carne de cangrejo.
En materia sanitaria, el organismo advierte sobre prácticas como la recongelación para incrementar el peso de los productos y el consumo de pescado crudo en establecimientos donde las especies no están correctamente identificadas.
La FAO advierte riesgos para la salud, la biodiversidad y economías locales. Foto:iStock
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Casos documentados en distintos países
El informe recoge investigaciones que estiman que hasta el 30 % de los productos del mar servidos en restaurantes podrían estar mal etiquetados. Se citan ejemplos en puestos de ceviche en América Latina, establecimientos de marisco en China y productos de atún en conserva comercializados en la Unión Europea.
En Argentina, un estudio realizado en 2020 en la provincia de Buenos Aires (principal mercado de productos del mar del país)detectó una tasa de sustitución de especies del 21,3 %. En Brasil, distintos análisis registraron niveles de fraude de entre el 17,3 % y el 22 %, mientras que en Estados Unidos y Canadá las estimaciones sitúan la sustitución en torno al 25 %.
Para el caso argentino, la FAO menciona el uso de denominaciones vernáculas que pueden inducir a error, como «pollo de mar» para referirse al pez elefante o «perita» en lugar de burriqueta. Asimismo, se identificó la utilización del nombre «palo rosado» para comercializar distintas especies de tiburón.
Como respuesta, la FAO propone armonizar las normas internacionales de etiquetado, exigir la inclusión del nombre científico de las especies y fortalecer los sistemas de trazabilidad mediante modelos de aprendizaje automático que permitan detectar irregularidades en la cadena de suministro.
Agencia EFE
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*Este contenido fue reescrito con la asistencia de una inteligencia artificial, basado en información de EFE, y contó con la revisión de la periodista y un editor.
