A pocas semanas de concluir la etapa final de construcción, Puerto Antioquia se prepara para marcar un antes y un después en la logística del país.
Con un viaducto de 4,5 kilómetros, 1.200 pilotes y conexiones con las principales navieras del mundo, el nuevo terminal marítimo ubicado en Urabá apunta a convertirse en un actor determinante para el comercio exterior colombiano.
Su presidente, Alejandro Costa, confirma que el puerto estará listo para operar entre la tercera y cuarta semana de diciembre de 2025, una fecha que denomina “el regalo de Navidad para la región”.
Costa detalla los hitos de ingeniería, el impacto económico que tendrá para el país y el avance comercial logrado hasta ahora, incluyendo servicios navieros ya asegurados, contratos firmados con grandes importadores de granel y la proyección agrícola que abre para Urabá, Córdoba y el centro del país. En entrevista con Portafolio, analiza el alcance de una infraestructura “titánica” que redefine la competitividad logística de Colombia.
¿Cómo avanza el proyecto en esta recta final?
Vamos dentro del plan, con las expectativas, avanzando de la manera estructurada con las comunidades y los trabajadores pendientes. Estamos ya a semanas de abrir, esperamos iniciar operaciones antes que acabe el 2025.
¿Cuál es la fecha prevista para iniciar operaciones?
La tercera o cuarta semana de diciembre es el plan que tenemos. Es el regalo de Navidad para la región y para nosotros también.
Usted ha descrito este desarrollo como una obra de infraestructura descomunal. ¿Cuáles son los hitos de ingeniería más importantes?
Primero, es una obra de infraestructura descomunal para Colombia y cualquier parte del mundo. Tenemos un viaducto de 4,5 kilómetros construido sobre un río, con un puente sobre un río, un parque nacional y casi tres kilómetros sobre el mar. Son 1.200 pilotes que se utilizan con infraestructura con fricción, para vehículos de carga hasta de 150 toneladas.
Tenemos entre 35 y 38 hectáreas en tierra, con capacidad de almacenamiento y manejo de todas las cargas en Colombia. Básicamente, es una obra titánica que hemos logrado desarrollar en tres años y medio.
Puerto Antioquia Foto:Portafolio
¿Qué falta para poner en operación el puerto?
El comisionamiento de la planta de tratamiento de agua. Nosotros estamos en una zona aislada donde no hay servicios de acueducto y alcantarillado. Entonces, necesitamos —y dentro de la licencia ambiental está— poder tomar agua del río León, que debemos potabilizar y después tratarla antes de servirla.
El sistema de acondicionamiento del sistema de aguas, de tratamiento de agua, es lo que estamos finalizando, y eso es cuestión de días. Y ya con eso hacemos pruebas generales en todo el sistema, la red contra incendios, y el puerto estaría habilitado para operar.
Desde lo comercial, ¿qué representa Puerto Antioquia para Colombia y para la región?
Para Colombia es una alternativa al proceso de comercio exterior por el Caribe, con una competitividad logística muy importante. Nosotros reducimos las distancias al Caribe del centro del país —de Bogotá, Medellín, el Eje Cafetero— en un 30 %. Lo que significa que solo el ahorro en transporte es significativo, al tener que conducir 30 % menos para mantenimiento, operaciones y demás.
Y más aún si miramos que, en el indicador logístico de Colombia, el transporte es el 7 % del costo total, de un 15,6 %. Entonces, la reducción es varios puntos del costo total de los productos de logística. Ese es el impacto más grande.
¿Qué oportunidades abre esta infraestructura en la región agrícola de Urabá y Córdoba?
Es una región que tiene hoy, por ejemplo, un potencial agrícola mucho más grande del que se desarrolla. Hoy hay más o menos 64.000 hectáreas sembradas en plátano y banano. Es importante resaltar que el plátano son 30.000 hectáreas, y son 2.400 familias campesinas.
Entonces, también es una región que ha probado que el modelo del campesinado con minifundios también puede exportar, y llevan con ese modelo exportando más de 60 años, en asociación con la industria del banano y transformando algunos de los productos.
Y la capacidad de siembra en las zonas que podrían estar destinadas a este tipo de desarrollo agrícola es de un millón de hectáreas, y solo hay entre 100.000 y 120.000 entre todas las entidades. Ahí hay una capacidad grande.
También, cuando miras que estamos a cuatro horas de Montería, y está Córdoba también, con todo lo que significa la sabana cordobesa en potencial agrícola, también podría desarrollarse por este lado.
¿Cómo impacta la nueva red vial en la eficiencia logística del puerto?
Estamos mucho más cerca que los otros puertos del Caribe, además de que el tipo de carreteras que tenemos desde el Pacífico hasta nosotros —Pacífico 1, 2 y 3, Mar 1 y Mar 2— son de cuarta generación.
Hoy, por ejemplo, un vehículo de transporte de carga hace entre Medellín y Turbo, el puerto, siete horas. Es decir, somos el único puerto en Colombia donde un vehículo puede ir y regresar el mismo día con carga.
A la reducción de la distancia se le suma la eficiencia de rotar los equipos muchas más veces, entonces el costo total de transporte es mucho menor.
¿Cuál será su repercusión? Foto:Puerto Antioquia
En términos de carga, ¿qué sectores serán los primeros en iniciar operaciones de exportación e importación?
Todos los sectores, básicamente. Nosotros tenemos, por ejemplo, en contenedores dos tipos en el mundo: refrigerados y no refrigerados. Los refrigerados son aquellos que necesitan mantener temperatura hasta llegar al destino. El básico nuestro es el banano, pero por aquí van a salir aguacate, piña, flores, exóticos, limón.
Entonces, la infraestructura agrícola es un sector fuerte para nosotros; somos el puerto con más conexiones de refrigerado que hay en el país.
En carga seca, la misma y todo tipo de industria que sale hoy por los otros puertos, porque las rutas que tenemos son iguales a las rutas que tienen otros puertos, entonces va a ser más fácil enviar o recibir mercancía por este lado.
En granel, tenemos ya a Italcol, que es una de las compañías más grandes en importación de granel en Colombia. Ya tenemos contratos con ellos de Take or Pay, obligación contractual con nosotros para mover la carga. Tenemos compañías de fertilizantes que también van a mover con nosotros.
También estamos hablando con dos compañías para ver si arrancamos moviendo la carga de vehículos con ellos.
Entonces, todos los sectores económicos están siendo tocados por el desarrollo del puerto y por la operación de Puerto Antioquia.
En materia naviera, ¿con cuántas líneas iniciará operaciones el puerto y qué servicios están asegurados?
Abrimos el puerto con nueve servicios, nueve barcos que van a llegar regularmente al puerto cada semana. Y con las tres navieras más grandes: CMA CGM, MSC y Maersk. Ya con ellos tenemos ventanas acordadas, estamos terminando de acordar ventanas con otras dos navieras.
Tenemos tres navieras de pallet también ya contratadas. De hecho, hoy el puerto solo tiene un día sin barcos, que es una ventana entre el viernes y el sábado. Es la única, entre el final del principio de sábado en la mañana hasta el domingo.
El resto de días siempre tenemos barcos, sin contar los barcos en spot, que son los barcos de granel y carga general. Entonces, realmente, el puerto va a arrancar con una ocupación bastante alta.
Para cerrar, ¿cuáles son las expectativas que tienen para este arranque?
Mostrarle al mundo y a Colombia que se puede invertir en el Urabá. Mostrarle a Colombia que es una región que agradece la inversión, está lista para recibirla, tiene potencial, talento humano, que puede crecer.
Queremos que el puerto antioqueño sea la bandera del desarrollo diferente a la agroindustria en la región de Urabá, y sea la solución logística competitiva para el país.
PAULA GALEANO BALAGUERA
Periodista de Portafolio

