Deportes
Una figura universal del deporte moderno

Fernando Belasteguín ha sido, es y será siempre uno de los grandes referentes de la historia del pádel. Su carrera ha estado plagada de éxitos deportivos que son un ejemplo para las nuevas generaciones y que ven en él un referente de qué significa ser, no solo jugador profesional de pádel, sino un atleta de élite y un número uno.
De Fernando se pueden decir muchas cosas, pero si por algo el pádel le estará siempre agradecido es por su implicación en la difusión y expansión de nuestro deporte fuera de la pista. Su figura universal le ha convertido en uno de los grandes embajadores de nuestra disciplina por su clarividencia para canalizar, con humildad y pasión, la belleza de este deporte en una etapa clave en su globalización incluso ahora que su carrera deportiva en el profesionalismo ha tocado a su fin.
Bela y pádel estarán siempre unidos. Lo vivimos con emoción durante más de 25 años y fuimos aún más conscientes en su última temporada en Premier Padel con los múltiples homenajes recibidos en cada ciudad que visitamos y aquella despedida final en su casa adoptiva, Barcelona, en el que creo ha sido uno de los más bellos homenajes a un deportista en su retirada.
A título particular me pone muy contento que reciba este prestigioso reconocimiento y para la Federación Internacional de Pádel y la familia del pádel es un orgullo que se convierta en el primer jugador de pádel en recibirlo y que se reconozca así una figura universal del deporte moderno.







