Colombia
Gobernadora pidió conformar una mesa permanente de observación

Reiterados casos de agresión verbal, irrespeto y hasta acoso, se vienen presentando en contra de las mujeres que ejercen cargos públicos y ocupan espacios de liderazgo en el departamento del Tolima, donde sin el menor asomo de respeto a algunas las han tratado de ‘burras’ ya otras a través de insultos hasta las han hecho llorar.
La denuncia pública la presentó la gobernadora del Tolima, Adriana Magali Matiz, quien afirmó que la situación más delicada se viene dando contra las alcaldesas en varios municipios por lo que pidió la intervención de autoridades nacionales. Anunció que creará una mesa permanente para monitorear, documentar denuncias y hacerles frente a las agresiones políticas basadas en género.
“Me pareció indignada escuchar cómo una mandataria en el parque de su municipio, en medio de un discurso, manifestó lo dolida que se sentía porque en el territorio donde gobierna, la han tratado de burra. Así lo dijo ella”, señaló la gobernadora.
No dio nombres de las afectadas por los ataques verbales salidos de tono y agregó que “otra alcaldesa de otro de nuestros municipios, con lágrimas de dolor, me llamaron recientemente para manifestar que estaba siendo víctima de violencia política. Y mi gobierno no va a permitir esas agresiones en el departamento”.
Adriana Magali Matiz Vargas es la primera mujer gobernadora del Tolima. Foto:Sergio Acero. Archivo EL TIEMPO
‘A las mujeres se les respeta’
Matiz le solicitó a la presidencia de la República, así como a la Fiscalía Procuraduría, Defensoría del Pueblo, Policía, iglesias y ministerios, e incluso a la Organización de los Estados Americanos, OEA, la conformación de una mesa permanente de observación, relaciónría y acompañamiento a las mujeres del departamento, con el objetivo de crear estrategias, investigar y ponerles fin a este tipo de casos.
También contempla publicar, en la parte externa del edificio de la gobernación, las identidades de los promotores de violencia contra las mandatarias pues demostró “inaudito y retrógrado que esa violencia proviene de hombres que también ejercen cargos de representación popular y liderazgos públicos”.
Habló de misoginia y de machismo, y dijo que ‘pordebajear’ a la mujer en su ser y su esencia, “es menospreciar sus logros y vilipendiar o tratarla con desprecio y humillación tanto en lo público como en su parte familiar”.
Agresiones verbales en Natagaima
Una de las tantas afectadas sería la alcaldesa de Natagaima, Astrid Pava, quien señaló en una entrevista a la emisora Ecos del Combeima, que los ataques machistas y las agresiones verbales han sido contra ella y su familia.
“En especial, difaman de mí, hablan de que uno es bruto, ignorante, lo trata a uno de animal, de burrita”, dijo la alcaldesa, quien afirmó que, pese a esa situación incómoda, “yo me mantengo firme, y oro a Dios por ellos para que les de sabiduría y entendimiento”.
Natagaima (Tolima). Foto:Vista de calle de Google
Pese a los duros calificativos en su contra, ella seguirá gobernando “sin odios ni rencores, a favor de todos y cada uno de los habitantes de mi municipio”.
A la lista se insultos se suma otro ocurrido a mediados de noviembre, precisamente, contra la gobernadora del Tolima. Vino de boca de Luis Eduardo Suárez, presidente del Concejo del municipio de Ortega, quien, en una sesión plenaria de la corporación, se fue en contra de la mandataria porque, según él, no le contestó una petición o solicitud para atender de manera inmediata la construcción de un puente en la zona rural de esta población del sur del departamento y vecina de Chaparral.
“¿Qué podemos esperar de una vaca que no puede parir? ¿nos toca inyectar o qué”, afirmó el concejal, y al instante la volvió a increpar diciendo que “el presidente Petro, para llamarle la jeta, le llegó con maquinaria al departamento para decirle que el enemigo ahí le mandaba”.
Alexander Castro, secretario de Cultura, señaló que se trata de ataques vulgares y groseros. Foto:Gobernación del Tolima
De inmediato el alcalde de Ortega, Diego Matiz, calificó de “groseras y vulgares” las palabras del concejal Luis Eduardo Suárez, por lo que le pidió una retractación pública.
A las expresiones de rechazo también se sumó Alexander Castro, secretario de Cultura del departamento, quien afirmó que las palabras del concejal del municipio de Ortega corresponden sin lugar a dudas en “un acto de violencia política, misógino y cobarde, que ataca y destruye la dignidad de todas las mujeres”.
Días después, tras el cúmulo de manifestaciones de rechazo que surgieron en contra del concejal, éste optó por retractarse señalando públicamente que “pido disculpas a la gobernadora Adriana Magali Matiz”, y agregó que “nunca existió en mi intención alguna de insultarla y menospreciarla, ni de irrespetar a la mandataria”.
Sobre este caso en particular la gobernadora Matiz afirmó que “seguimos trabajando por nuestro departamento, nada nos distrae, nada nos detiene”.
FABIO ARENAS
Para EL TIEMPO
Tolima







