Colombia
Gremio portuario pide asegurar vigencias futuras y alerta riesgos por demora en dragado y deconstrucción del viejo puente Pumarejo en 2026

La Asociación de Puertos del Atlántico (Asoportuaria) elevó un llamado al Gobierno Nacional para asegurar, antes de finalizar el año, las vigencias futuras que permitirán financiar el dragado del canal de acceso a la zona portuaria de Barranquilla durante los primeros meses del 2026. Los recursos son indispensables para mantener la navegabilidad en el río Magdalena y evitar afectaciones en la operación marítima del departamento.
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Según explicó el director del gremio, Lucas Ariza, el plan de inversión para el próximo año contempla más de $116.000 millones, de los cuales cerca de $48.000 millones deben ser aprobados vía vigencias futuras. Estos dineros cubrirían los trabajos de dragado entre enero y mayo, un período crítico debido a los problemas históricos de sedimentación del canal.
Ariza recordó que, en un encuentro reciente con la ministra de Transporte, se aseguró que el presupuesto para todo el 2026 estaba técnicamente garantizado. Sin embargo, el componente de vigencias futuras aún se encuentra en proceso final de validación y depende de una resolución que deberá expedirse en los próximos días.
Trámite avanza, pero los tiempos son estrechos.
Puerto de Barranquilla Foto:Puerto de Barranquilla
El director de Asoportuaria detalló que el trámite ya superó dos de las tres instancias clave: la aprobación del Ministerio de Transporte y la del Ministerio de Hacienda. En este momentola solicitud se encuentra en revisión en el Departamento Nacional de Planeación (DNP), paso anterior para que se emita el acto administrativo que asignará los cupos presupuestales a Cormagdalena, entidad encargada de contratar el dragado.
Con esa resolución, agregó Ariza, Cormagdalena tendría la posibilidad de ampliar la contratación vigente o adelantar un proceso complementario para garantizar la continuidad de las obras sin interrupciones al iniciar el próximo año. Aunque destacó que el trámite avanza, insistió en que el calendario está ajustado y requiere decisión inmediata del Gobierno.
“Aunque los tiempos van justos, Confiamos en que el compromiso se cumplirá y que las vigencias futuras quedarán aprobadas antes del cierre del año.”, señaló el dirigente gremial, al anunciar que cualquier retraso podría afectar la operación portuaria en las primeras semanas de 2026.
Inquietud por la deconstrucción pendiente del antiguo puente Pumarejo
Puente Pumarejo. Foto:Vanexa Romero/El Tiempo
Durante su intervención, Ariza también expresó preocupación por el avance del proceso de deconstrucción del viejo puente Pumarejo, una tarea que catalogó como uno de los asuntos sin resolver del Gobierno del presidente Gustavo Petro. Aunque la ministra de Transporte había anunciado meses atrás que la intervención se haría por fases, hoy no existe un cronograma claro ni fecha definida para el inicio de las actividades.
El representante gremial recordó que esta problemática se origina en decisiones de administraciones anteriores. Cuando se adjudicó la construcción del nuevo puente, no se contempló el presupuesto para desmantelar la estructura antigua, lo que dejó al Gobierno actual con la tarea de gestionar los recursos y definir un plan de ejecución.
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Ariza insistió en que la obra debe iniciarse cuanto antes, incluso si se ejecuta por etapas financiadas con vigencias futuras: “Esperamos que el proceso avance lo suficiente para que, al menos, se adjudique la primera fasEmpiezan a verso resultados concretos en el corto plazo”, dijo.
Competitividad portuaria en riesgo si no se actúa con rapidez
Aspecto general del Puerto de Barranquilla. Foto:Capitanía de Puerto de Barranquilla
El gremio portuario advirtió que la combinación de dos factores: la falta de certezas sobre el dragado y la demora en la remoción del El viejo Pumarejo puede generar impactos significativos en la competitividad marítima del Atlántico. La operación logística de Barranquilla depende de un canal de acceso estable y de condiciones seguras para el tránsito de embarcaciones de gran calado.
Además, la presencia del puente antiguo continúa limitando la maniobrabilidad de algunos buques y representa un riesgo frente a las dinámicas del río Magdalena, especialmente en temporadas de crecientes y aumento de sedimentos.
Asoportuaria reiteró que el 2026 debe iniciar con contratos firmes, dragado garantizado y una hoja de ruta clara para la deconstrucción del Pumarejo. De lo contrario, el sector podría enfrentar interrupciones que afecten la carga, los tiempos de operación y la confianza de los inversionistas.







