Colombia
hay con preocupaciones medidas del gobierno nacional

Son 75.000 subsidios de vivienda los que tiene como meta el Distrito entregar al finalizar esta administración. Sin embargo, con el incremento del 23 por ciento en el salario mínimo y el borrador de decreto que publicó el Ministerio de Vivienda, podría ser necesario realizar ajustes para cumplir con la meta.
Se trata de un borrador de decreto del Ministerio de Vivienda busca establecer el valor de la Vivienda de Interés Social (VIS) de 135 salarios mínimos legales mensuales vigentes y busca además fijar los precios en pesos desde el inicio de los contratos.
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Esto significa que el tope para adquirir este tipo de vivienda tendría un tope de 235 millones de pesos. El proyecto de decreto del Ministerio de Vivienda define reglas sobre el valor máximo de la vivienda VIS, la forma en la que debe informarse su precio a los compradores y prohibiciones.
En el documento de cinco páginas se establece que este tope funciona como un criterio legal de clasificación, pero no está fijando el precio final de cada vivienda, el cual debe responder a los costos reales de construcción.
El decreto prohíbe la indexación automática del precio al salario mínimo después de la separación o promesa de compraventa, para evitar que los aumentos del salario mínimo se trasladen al comprador.
Bogotá. Foto:iStock
Aunque también existen unas excepciones al precio cuando existen circunstancias extraordinarias que afectan los costos de los insumos, y estos deberán estar debidamente soportados en el Índice de Costos de la Construcción de Edificaciones (ICCE) del DANE.
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Cuando se anunció el alza del salario mínimo desde el Distrito informó que subirían los precios de la Vivienda de Interés Prioritario (VIP) pasando de 128.1 millones de pesos a 157.6 millones de pesos. En el caso de la vivienda VIS se hizo la misma alerta, en este caso pasaría de costar 213 millones de pesos a 262,6 millones de pesos.
En entrevista con EL TIEMPO, la secretaria de Hábitat, Vanessa Velasco, señaló que, para efectos del cumplimiento de la meta del plan de vivienda en Bogotá, los recursos disponibles siguen siendo el billón de pesos determinado por el Plan de Desarrollo y aprobado por el Concejo de Bogotá.
“Nuestros recursos están para darles subsidios a los bogotanos, y si bien por efectos del subsidio legal vigente los recursos podrían reducirse, nuestro compromiso es que la meta se va a tratar de mantener”, explicó la funcionaria.
vivienda Foto:Archivo EL TIEMPO
Por su parte, Edwin Chiriví, gerente de Camacol Bogotá-Cundinamarca, señaló que el aumento del salario mínimo afecta significativamente los costos del sector, no solo en mano de obra, sino también en la cadena de suministro y financiación de proyectos. Además sostuvo que el proyecto de decreto introduce un control de precios con riesgos jurídicos, económicos y sociales que afecta directamente a los hogares que buscan acceder a vivienda.
“Para el caso puntual de Bogotá, actualmente se tienen 130.000 unidades de vivienda con avance comercial, de las cuales el 87 por ciento ya tiene avance constructivo”, explicó el gerente.
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El plan de contingencia
En caso de que el borrador de decreto entre en vigencia, Velasco señaló que el Distrito tiene planes para cumplir tanto con los subsidios que actualmente otorga la ciudad, como con aquellos que faltan para alcanzar la meta establecida.
Desde el Distrito, según lo señaló la secretaría de Hábitat de Bogotá, se está planeando un posible ajuste en cada uno de los programas para asegurar que las familias reciban los apoyos.
En ese contexto, se han realizado reuniones y rondas de proyectos con constructoras para identificar los precios reales de venta y las necesidades actuales del mercado; Asimismo, se revisarán los convenios para garantizar la permanencia de los subsidios.
El 2025 cerró con 25.000 subsidios en Bogotá. Foto:ABEL CÁRDENAS. Autor: Abel C.
“Estamos revisando, ajustando y buscando cooperación y convenios entre entidades distritales para efectos de llegar a buscar una mejor disposición de los recursos. Por ejemplo, vamos a estar trabajando con fondos locales y Secretaría de la Mujer para poder movernos hacia subsidios de mejoramiento”, afirmó Velasco.
Además, desde la Secretaría del Hábitat de Bogotá explicaron que los subsidios distritales pueden complementarse con los de las cajas de compensación y que, en caso de que el Gobierno nacional priorice a la ciudad, los programas están habilitados para articular también los subsidios de la Nación, con el fin de ampliar el apoyo a los hogares que buscan acceder a vivienda.
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Chiriví señaló que, frente al plan de vivienda Mi Casa en Bogotá, los mensajes que se han transmitido desde la Secretaría del Hábitat indican que la política de vivienda distrital se mantiene al margen de los efectos fiscales que el aumento del SMMLV genera sobre el valor de los programas. Respecto al decreto, afirmó que será fundamental aclarar y precisar los elementos que hoy generan inseguridad jurídica para los proyectos.
“Desde el sector, nos mantenemos en la meta que en el Plan Distrital de Desarrollo se ha fijado que son los 75.000 subsidios/soluciones de vivienda, y sobre la cual tenemos todo el compromiso como sector se apoyará su consecución”, aseveró el gerente.
La reunion del Ministerio de Vivienda y las ciudades capitales
El pasado 27 de enero, las secretarías de Vivienda y de Hábitat de Bogotá, Medellín, Cali y Cartagena se articularon y sostuvieron una reunión con la ministra de Vivienda para presentar sus preocupaciones frente al decreto sobre la posible desindexación de precios en la vivienda VIS y VIP.
El diálogo permitió acercar posiciones para tener en cuenta las dinámicas propias de los mercados urbanos, mitigar posibles efectos negativos sobre el empleo y fortalecer la seguridad jurídica de los hogares interesados en acceder a vivienda social.
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La primera preocupación que expresaron al Gobierno nacional fue que se materialice un régimen de transición, que le permitirá a las familias entender cuál será el precio final que terminarán pagando al momento de la escrituración.
El segundo tema que se puso sobre la mesa, según le dijo Velasco a este diario, fue que constructores y familias tuvieran claridad en que los precios están expresados en pesos, pero que estos se fijen al momento de la escrituración para los nuevos negocios, y no con base en el valor definido durante la preventa.
Los subsidios son para mejora de vivienda. Foto:Cortesía Alcaldía de Cali
El tercer punto fue que la vivienda de renovación continúa bajo las condiciones ya establecidas por la ley. Es decir, que se mantienen los topes de 175 salarios mínimos para vivienda VIS y de 90 salarios mínimos para vivienda de interés prioritario (VIP).
El último tema a discutir fue que, teniendo en cuenta que las ciudades capitales y las aglomeraciones tienen características particulares, se reconozca un valor diferenciado en los topes de precios permitidos.
“Estamos a la espera de ese resultado final, pero celebramos los buenos oficios llamemos de lo que fue el equipo del ministerio escuchándonos y con eso seguimos adelante”, aseveró Vanessa Velasco.
TATIANA MORENO QUINTERO
REDACCIÓN BOGOTÁ







