En el cierre de la cumbre ‘Colombia navegando hacia su puerto de destino en la coyuntura global de la Era Trump’, llevada a cabo en las instalaciones de la Casa Editorial EL TIEMPO en la tarde del jueves 9 de octubre de 2025, la exvicepresidenta Marta Lucía Ramírez afirmó que, en la relación con el gobierno del presidente Gustavo Petro, “el que ha actuado como un adulto responsable ha sido Estados Unidos, al evitar engancharse en una pelea que sería completamente negativa y dañina para Colombia”. Desde este diagnóstico, la excanciller urgió a trabajar desde este momento en una hoja de ruta de alianzas público-privadas para impulsar la economía a partir del viernes 7 de agosto de 2026.
Frente a líderes empresariales, exfuncionarios, académicos y públicos reunidos en el evento organizado por la Casa Editorial EL TIEMPO en alianza con la Fundación Ciudadanía en Acción, la también exministra de Comercio Exterior delineó una estrategia basada en tres pilares productivos y un llamado a la acción inmediata, evitando la mirada cortoplacista.
“Tenemos que mantener esto andando durante los meses que nos hace falta, pero todos, de verdad desde hoy, tenemos que seguir trabajando”, exhortó Ramírez, instando a los gremios a identificar sectores, estrategias y condiciones habilitantes para “recuperar ese impulso que sin duda en algunos sectores es muy difícil en este momento retomar”.
Marta Lucía Ramírez, Andrés Rugeles y José Andrés Duarte. Foto: CEET
Tres apuestas productivas
La exfuncionaria estructuró su propuesta en tres ejes sectoriales de alto potencial, tomando como ejemplo la resiliencia de la floricultura nacional. Ramírez recordó cómo, hace tres décadas, este gremio enfrentó una grave crisis marcada por derechos antidumping y un complejo escenario en la relación con Estados Unidos. “Ese fue el gremio que, en ese momento, tomó la iniciativa de contratar a las mejores oficinas de abogados en Estados Unidos para explicar su situación en materia de derechos antidumping, pero también empezar a explicar la situación de Colombia y hacer una defensa de Colombia en los Estados Unidos”, relató, presentando este caso como un modelo a emular de proactividad y sofisticación gremial. “Yo quiero hacer ese reconocimiento porque creo que ahí hay un ejemplo extraordinario que también lo han dado otros sectores”, añadió.
Alimentos y agricultura
Instó por proyectos “mucho más ambiciosos” en el sector de alimentos, tomando como modelo la industria cafetera y vislumbrando el enorme potencial del cacao. Subrayó que, para la sustitución de cultivos ilícitos, se requiere una financiación que permita el “pago anticipado a los agricultores en las zonas cocaleras”.
Energía
Abogó por convertir a Colombia en un proveedor sostenible y confiable en todas las fuentes de energía. Para lograrlo, destacó la importancia de una “alianza regional”, postulando a Venezuela como candidato estratégico. “Una vez veamos salir realmente la dictadura, que ojalá sea muy pronto Dios quiera, porque allí Colombia y Venezuela juntos podemos ser una fuente de proveedores de energía absolutamente confiable”, afirmó.
Minerales estratégicos
Señaló la urgencia de explorar y mapear las reservas de minerales críticos y tierras raras, esenciales para la tecnología. “Donde realmente hoy por hoy los únicos que tienen reservas comprobadas son Chile y Perú”, advirtió, haciendo un llamado a la Agencia Nacional de Minería y al sector privado “para ver de qué manera vamos a empezar a hacer ese mapeo que nos diga dónde hay que explorar para saber qué tanto tenemos de esas tierras raras”, agregó.
El panel: Diplomacia y Liderazgo Estratégico Público Privado Colombia hacia 2026 Foto:CEET
Alianzas público-privadas
Ramírez fue más allá del diagnóstico y planteó un mecanismo financiero y social para ejecutar esta visión. Retomando una reflexión de María Victoria Llorente, politóloga y directora ejecutiva de la Fundación Ideas para la Paz, la exvicepresidenta manifestó que “el gobierno colombiano no tiene los recursos por sí solo para hacer las distintas inversiones que se requieren a partir del 7 de agosto de 2026”.
“El gobierno tiene que comprometerse con la infraestructura y brindar la seguridad para esa sustitución de 300 mil hectáreas. El sector privado es el que va a hacer las inversiones y por eso debemos presentar proyectos que sean rentables, que tengan mercado nacional e internacional, que tengan esos compromisos de compra de cosecha, pero como dijo María Victoria, para esto se necesita involucrar a las comunidades”. Enfatizó.
“El país no lo manejamos unos pocos desde las capitales, lo tenemos que manejar integrando a las personas de las comunidades que son, al final del día, quienes nos proveen los alimentos y los que pueden hacer esa sustitución inteligente y permanente de los cultivos ilícitos que tanto daño le hacen a nuestra nacionalidad, a nuestra sociedad, a todos los colombianos que han muerto por cuenta de la droga y a todas las familias que se han visto destruidas por cuenta de esa maldición que ha tenido nuestro país”, sentenció.
La excanciller Marta Lucía Ramírez Foto: Mauricio Moreno
Una mirada estratégica
En sus palabras finales, la exvicepresidenta reconoció la labor de los gremios y los instó a hacer “más benchmarking”, a mirarse más frente al resto del mundo para aprovechar las oportunidades en los mercados globales. También convocó a los centros de pensamiento a realizar una mirada “mucho más estratégica y ambiciosa” del país. Tras agradecer a EL TIEMPO por la iniciativa de esta cumbre, Ramírez cerró su intervención reafirmando el objetivo que Colombia debe alcanzar: establecer los cimientos para forjar “una democracia fuerte, una economía fuerte y una sociedad muy fuerte, muy próspera y, sobre todo, una sociedad en paz”, concluyó.

