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Jhon Durán, el sospechoso de siempre (opinión, Jenny Gámez)

En un campeonato mundial de arruinar a otros seríamos, los colombianos, invencibles. Si se trata de acabar con un compatriota nos desborda la inspiración: desde una insoportable superioridad moral señalamos, acusamos sin pruebas, destilamos odio y acabamos con los buenos nombres para después ofendernos por la furiosa respuesta de la masa a la que alimentamos con ofensas inimaginables, siempre irrespetuosas y casi siempre injustas. Por las dudas, estoy hablando de fútbol…
¡Córtenle la cabeza!
Ahora nos hemos cebado con la figura de Jhon Jader Durán, a quien no hace tanto elogiábamos a rabiar por sus goles en la Premier y la Champions League o por la única victoria que ha logrado Colombia en sus últimos ¡siete partidos! en las Eliminatorias al Mundial 2026 (contra Chile).
Jhon Jáder Durán Foto:EFE
Alguien dice que, después del último lánguido empate 0-0, en el que fuera una de muchas decepciones, la emprendió contra ‘Cucho’ Hernández y Arias, que hasta llevaron James y Lerma y que no perdonó ni a Lorenzo.
A falta de pruebas, al día siguiente la FCF confirma su salida de la concentración por “problemas físicos”. Imposible pensar bien de sus propias declaraciones o de la gentileza de sus compañeros, cumpliendo la misión de negar el ring de boxeo. Y sospechosa es la actitud de Lorenzo, tirándolo a la guerra en plena rueda de prensa al referirse a su lesión como ‘lo que nos dijo’ o ‘lo citamos en óptimas condiciones’.
Néstor Lorenzo Foto:AFP
Pero supongamos que todo es cierto y que el díscolo Durán disparó esquirlas en todas las direcciones, preso de la furia tras su pésima presentación. ¿Quiénes somos para acabarle la carrera por eso? ¿Quién nos dio autoridad para exigir su destierro de la Selección Colombia, que es la meta de todos los que de niño patean una pelota? ¿Quién dice que tenemos el derecho de arruinarle la existencia a un muchachito cuyo único gran pecado parece ser carecer de la cabeza y el entorno necesarios para ser archimillonario a los 21 años?
Si no estuvimos jamás cuando pasaba necesidades en Zaragoza (Antioquia), si lo dejamos solo cuando lo pasó mal en Envigado y solo lo miramos cuando Chicago Fire nos mostró el diamante que era, si en vez de alegrarnos nos indignamos cuando Aston Villa se lo llevó en medio de un Sudamericano Sub-20 y nos privó de sus goles en un Mundial, si cuando pasó a Al Nassr le gritamos ‘pesetero’ porque una transferencia de 77 millones de euros significa que no consultará NUNCA JAMÁS sus semanas de cotización a pensión, ¿de dónde sacamos que podemos juzgarlo?
Jhon Durán Foto:AFP
Intertítulo 2: Volverá, todos vuelven
Si fuera cierto el escándalo pagará la bobería y la ira marginándose él solito del equipo nacional por lo que queda del 2025, sin toda la grosería que tantos guerrilleros de sofá le escupen en las redes sociales. A su edad, más importante que cometer un error, lo cual es inevitable e incluso indispensable, importa lo que es capaz de hacer para superarlo, es parte del curso de madurez que muchos de nosotros, con todo respeto, seguimos reprobando. No somos mejores.
Por eso y porque ni Suárez, ni Hernández, ni Córdoba o Borré, ni mucho menos Dayro Moreno en sano juicio, le amarran un botín al portento físico y futbolístico que es Jhon Jader, volverá cuando reciba ayuda profesional en su club y en la selección nacional (es su obligación) con la lección aprendida y la cabeza gacha, que es lo que al final anhela la masa: verlo lacerarse.
Jhon Durán Foto:EFE
Y será otra vez el 9 de Colombia porque nos necesita y porque lo necesitamos. No nos sobran delanteros de élite, corten de una vez con esa arrogancia. El mismo país que les da la espalda a sicarios de 15 años tiene el deber moral de rodear a quien, muy a pesar nuestro, quiere seguir representándonos. ¿Lo vamos a condenar también por eso?
Opinión
Jenny Gámez
Editora de Futbolred
@JennyGamezA
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