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José Enamorado, el crac que tiene soñando al Junior de Barranquilla con la estrella de Navidad en la Liga BetPlay

José Enamorado estaba esperando el mejor marco posible, una final de la Liga, para que a todo el país le quedara claro lo que él, joven habilidoso, menudito y veloz, es capaz de hacer con una pelota, eso que hacen los jugadores más técnicos: driblar en carrera, engañar, amagar con patear de derecha y, de repente, clavar un golazo de zurda. Ese es José, un romántico de la pelota: un enamorado del gol.
Enamorado prendió un carnaval barranquillero el viernes con ese par de golazos que le hizo al Deportes Tolima en el partido de ida de la final de la Liga, en la victoria 3-0 que tiene a Junior y a todo su pueblo soñando con la estrella. Pero el primer gol de esa faena fue especial, no solo porque abrió el camino de la victoria, sino por la manera como definió, cómo recibió el pase, cómo corrió al espacio, cómo metió el freno de mano y alcanzó a ver que sus rivales caían como si el área fuera de hielo, y él, tan campante, acomodándose para poner un zurdazo y mandar la pelota a ese ángulo al que solo llegó la mirada del arquero vencido. Al final del partido, José admitió que fue un golazo, que ya entra entre sus favoritos, pero es que él está acostumbrado a hacer goles bonitos.
José Enamorado Foto:Óscar Berrocal. Agencia Kronos
Enamorado se planta en la cancha, casi siempre al extremo derecho, y desde allí hace las veces de director de orquesta, con la ‘10’ en su espalda es el que mejor toca la pelota, la pide, la entrega, genera una pared, un pase al vacío, luego agarra el balón solo para él, un ratico no más, para divertirse, amagar, tirar un túnel, engañar rivales, con una picardía juvenil que no pierde con los años; luego hace el cambio de ritmo, lanza el pique al espacio, con explosión y habilidad. ¿Quién lo puede detener? ¿Cómo lo pueden marcar? Ese es el juego de Enamorado: un juego indescifrable.
El técnico del Junior, el uruguayo Alfredo Arias, es como su mentor, un convencido de la habilidad del jugador que tiene. Lo tuvo en Deportivo Cali, en Santa Fe, lo tiene ahora, más grande y más maduro, en el Junior. Así que Arias conoce como nadie lo que le puede pedir y exigir, y lo que puede esperar de José Enamorado. Y el jugador le cumple las labores, con disciplina táctica y, también, con algo de irreverencia, porque jugadores como él necesitan cierta libertad para inventar, para hacer del juego lo que realmente es: lo impredecible.
Junior vs. Tolima, final Liga BetPlay 2025-II Foto:Óscar Berrocal. Agencia Kronos
Los pasos de José
Su carrera arrancó en Orsomarso, era el año 2016. Enamorado era tan flaquito y diminuto que no parecía que fuera a sobresalir como lo ha hecho. Pero todo empezó desde muy niño, cuando él mismo se dio cuenta de que tenía un talento y que ese talento iba a ser su futuro. Su sueño era jugar, ser profesional y, algún día, llegar al Junior, imitar a Vladimir Hernández, que era su ídolo de infancia, o seguir los pasos del goleador Carlos Bacca. Su juego en diferentes escuelas de fútbol en Barranquilla le fue abriendo su espacio hasta llegar a Orsomarso y ahí ya dependió de él, de sus piernas, de su capacidad, de su disciplina.
En Santa Fe y en Deportivo Cali tuvo instantes brillantes, dejó en la cancha esas puntadas de genialidad. Incluso cuando pasó por Real Cartagena, pero lo que él quería era estar en Junior, equipo al que llegó como si fuera un hijo de la casa, como si siempre hubiera vestido esa camiseta rojiblanca. Allí ya ganó una Liga, en 2023, y allí quiere volver a ser campeón.
José David Enamorado llega a Santa Fe, procedente del Real Cartagena. Foto:Dimayor – Vizzor Image
Es joven, seguramente no tiene techo, seguramente quiere llegar muy lejos, ir al exterior (ha estado en la mira de diferentes clubes, en su momento sonó para Brasil), estar en la Selección Colombia, y todos esos sueños que sueñan los cracs como él.
Enamorado es de los que hacen ruido pero en la cancha, porque cuando habla lo hace con su tono sosegado, muy tranquilo, como si midiera el peso de cada palabra que pronuncia. El viernes, después de ser la figura del partido, comentó en ese mismo tono: “Primero, la gloria para Dios que me tiene con vida, sano. Agradecido con el grupo por el trabajo hecho en este semestre, esto es el fruto de ese trabajo y de la humildad de los jugadores, el cuerpo técnico. Y los jugadores nos hemos respaldado, no nos hemos dado por vencidos”, dijo Enamorado en Win Sports.
José Enamorado. Foto:ÓSCAR BERROCAL/AGENCIA KRONOS
Enamorado no hablaba de él ni de su brillo, sino del desempeño de todo el equipo, una y otra vez habló de la humildad de cada jugador. “Es un paso importante el que acabamos de dar: ganar con un buen resultado de locales en nuestro último partido del año en el Metro. Nos vamos felices por todo el trabajo del equipo y el esfuerzo, la humildad, el respaldo para todos”, dijo.
La afición de Junior es exigente, reclama calidad, buenos jugadores, talentosos, tienen por qué ser así, pues han tenido a muchos genios en la cancha, por eso han tenido conexión con José Enamorado, porque en él encuentran un fútbol exquisito y, sobre todo, a un jugador que se entrega por esa camiseta. Lo demostró el viernes, en esa primera final en la que él fue el gran protagonista, cuando abrió el marcador con ese golazo y luego anotó otro más.
José Enamorado Foto:Vanexa Romero/ Acord Atlántico
Enamorado estaba esperando una final para terminar de conquistar a todos los barranquilleros. Les falta el partido en Ibagué. José ya abrió el camino, pero si lo descuidan, está listo para hacer estragos, porque si los goles son amores, los suyos enamoran…
PABLO ROMERO
@PabloRomeroET
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