Colombia
Joven denuncia haber sido drogada y robada tras salir de un bar en Bogotá, el mismo día del caso Diana Ospina
Valerie Gutiérrez Galvis, una joven, denunció haber sido drogada y robada después de salir de un bar en la calle 85 de Bogotá, según lo relato en su publicación del martes 24 de febrero en redes sociales. Este suceso ocurrió el mismo día en que desapareció Diana Ospina, quien también fue víctima de secuestro y robo al salir de una discoteca en Chapinero y fue rescatada luego sobre la avenida Circunvalar.
En un video difundido en Instagram, Gutiérrez Galvis explicó que, al finalizar la fiesta con sus amigos, decidió volver a casa utilizando un servicio de transporte por aplicación. “Pedimos un Uber y, minutos después, perdimos todo conocimiento”, aseguró. A pesar de poder confiar en sus amigos y estar en un ambiente seguro, su situación cambió radicalmente al subirse al vehículo.
Ahora puede seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp Channel
La joven relató que, al término de la fiesta, sus amigos se ofrecieron a llevarla a casa, pero ella y su amiga decidieron optar por un servicio de transporte. “No estábamos solas; ya íbamos a pedir un Uber”, mencionó. Según su versión, la zona de la calle 85 estaba llena de gente y vehículos esa noche. Un amigo confirmó haberlas visto entrar al Uber, aunque no hay certeza de que subieran al vehículo correcto, ya que la cuenta de la aplicación no pudo recuperarse.
Según el testimonio de Gutiérrez Galvis, un conductor las despertó en la calle 127 con carrera séptima y les indicó que debían bajarse del vehículo. “Nos dejaron en la ciento veintisiete con séptima”, afirmó. En ese momento, ambas jóvenes se dieron cuenta de que no tenían sus teléfonos celulares.
El conductor alegó que no subieron al vehículo con ningún dispositivo móvil. “El señor empezó a gritar: ‘Ustedes nunca se subieron con un celular. Bájense ahora, bájense ya’”, relató.
Después de bajarse del auto, otro conductor las ignoró y aceleró tras el primer vehículo. Ambas cruzaron la calle y pidieron ayuda en la entrada de un edificio. Allí, un guardia les permitió comunicarse con sus familiares y solicitar auxilio. “Llamamos a nuestra mamá y ella nos contestó, nos recogió. Estábamos en shock, sin parar de llorar”, agregó la joven.
Gutiérrez Galvis activó la función de rastreo de su iPhone y localizó el dispositivo en la zona de la Primera de Mayo. Se acercó a una estación de policía y recibió ayuda para intentar recuperar su teléfono. “El oficial, la primera pregunta que me hace es: ‘¿De qué color era su celular?’”, contó. Al mencionar que era un modelo reciente de color naranja, los agentes le explicaron que esos tipos de aparatos suelen ser objetivo de los delincuentes.
La joven indicó que los policías le comunicaron la dificultad para acceder a las bodegas donde suelen terminar los teléfonos robados. “Me dijeron que lo sentían mucho, que siguiera revisando si el celular estaba encendido, que a menudo termina en el centro y que era una situación común”, dijo Gutiérrez Galvis. La policía recomendó que consultara en una clínica para exámenes médicos, debido a la posibilidad de haber sido drogada.

La afectada expresó que tras este episodio experimentó angustia y ansiedad. “Tengo miedo, una paranoia extrema. Mi ansiedad está desbordada”, comentó. También señaló que el teléfono robado era crucial para su vida laboral y su comunicación. “Con mi celular trabajaba, tenía mis marcas, es extremadamente importante para mí”, agregó.
Según su relato, la experiencia le dejó secuelas de nerviosismo e inseguridad, intensificadas por la reciente desaparición de Diana Ospina en circunstancias similares. “Esto me pudo haber pasado con otra amiga, me pudo haber pasado sola, me pudo haber pasado con mi mamá”, declaró en su video.

Gutiérrez Galvis hizo un llamado a tomar mayores precauciones al utilizar servicios de transporte, incluso cuando se viaja acompañado. “Normalmente, soy una persona muy cuidadosa. Suelo advertir a los demás: ‘Tengan cuidado, avisen, tengan cuidado’”, expresó. También instó a las autoridades a implementar medidas para prevenir que más personas sean víctimas de estos actos delictivos en Bogotá.
La joven concluyó su mensaje agradeciendo el apoyo recibido y compartiendo su experiencia para alertar a otros sobre esta modalidad de robo y el uso de sustancias para incapacitar a las víctimas. “Tuvimos suerte, pero tengan mucho cuidado”, advirtió.
