Noticias
La bandera LGTBIQ+ regresa a Stonewall desafiando al Gobierno de Trump | LGTBIQ+
La bandera LGTBIQ+ ha vuelto a ondear en el Monumento Nacional de Stonewall, en Nueva York. La enseña, que había sido retirada del lugar, en el barrio neoyorquino de Greenwich Village y cuna de la lucha por los derechos del colectivo, tras un memorándum de la Administración Trump, ha sido colocada de nuevo este jueves por funcionarios de la ciudad, gobernada por los demócratas. “Hemos prevalecido. Nuestra bandera representa la dignidad y los derechos humanos”, ha expresado Brad Hoylman-Sigal, presidente del distrito de Manhattan, donde se ubica Stonewall, tras izarla de nuevo.
Desde este jueves, la bandera LGTBIQ+ ondea junto a una estadounidense, que había sido instalada en el poste en sustitución de la multicolor que había sido retirada. El lunes por la mañana, los vecinos del barrio se percataron de que la enseña del colectivo había desaparecido del espacio, declarado Monumento Nacional de Estados Unidos en 2016 por el entonces presidente Barack Obama.
La enseña había sido retirada siguiendo las directrices de un memorándum, impulsado por la Administración del presidente Donald Trump, para “orientar sobre las políticas y procedimientos para la exhibición e izado de banderas y estandartes” en los espacios que gestiona el Servicio de Parques Nacionales, responsable de los monumentos nacionales. Ese documento establecía que los lugares oficiales solo pueden exhibir la bandera de Estados Unidos, la del Departamento del Interior y algunas excepciones, como banderas históricas o las relativas a las tribus indígenas americanas.
Stonewall es un lugar histórico no solo para Nueva York o EE UU, sino global. El 28 de junio de 1969, se desplegó una redada policial en el Stonewall Inn, local de ambiente de la zona, que tuvo como respuesta una gran protesta ciudadana de varios días y que acabó dando origen a la lucha LGTBIQ+. Desde entonces, el 28 de junio, jornada en la que se produjo la incursión policial, es el Día Internacional del Orgullo.
El izado de la nueva bandera, que había sido anunciado por las autoridades demócratas de la ciudad, ha reunido a cientos de personas, según The New York Times, y en torno a un millar, según otros medios locales. “Así que [Trump] quiere quitar nuestra bandera. Adelante. Tenemos un millón más para izar”, ha dicho a Reuters una de las asistentes al izado, Nichole Mallete. “El colectivo LGTBIQ+ “no se va a dejar intimidar”, ha añadido. Al acto, presidido por el presidente del distrito de Manhattan, han asistido, además de ciudadanos, funcionarios municipales, del Estado de Nueva York y también federales.

Desde el Departamento de Interior del Gobierno de Trump, del que depende el Servicio de Parques Nacionales, han calificado el izado de la nueva bandera de “maniobra política”. “Esta puesta en escena demuestra lo totalmente incompetentes y desconectados que están los funcionarios de la ciudad de Nueva York respecto a los problemas que enfrenta la ciudad”, ha dicho un portavoz gubernamental.
Desde el inicio de su segundo mandato, Trump ha puesto en la diana a las personas LGTBIQ+. Una de las estrategias de ataque ha consistido en fomentar el borrado de la diversidad sexual y de género. Así, en febrero del año pasado, toda mención a la realidad trans y queer desapareció de Stonewall y del site en el que se explica su historia.
A lo largo de 2025, Trump ha firmado 12 órdenes ejecutivas que erosionan los derechos LGTBIQ+. Por su parte, los republicanos, partido al que pertenece Trump, han impulsado 104 propuestas legislativas federales y más de un millar de proyectos de ley estatales que recortan derechos del colectivo, con especial incidencia en las personas trans.
Esas medidas van desde el veto a las personas trans en el deporte; el rechazo a reconocer su identidad en documentos oficiales; la presión para eliminar iniciativas laborales que fomenten la diversidad, la equidad y la inclusión (DEI); el cierre de la línea de atención telefónica contra el suicidio para personas LGTBIQ+; la prohibición de los tratamientos de reafirmación de género para menores; o la censura de libros que aborden la diversidad en bibliotecas públicas y académicas.
