En el acumulado de enero a septiembre, el aumento fue de 2,8%, respaldado por una mayor solicitud final interna y un incremento en la actividad comercial y de servicios.
La economía colombiana recuperó impulso en el tercer trimestre del año, al registrar un crecimiento interanual del 3,6%, de acuerdo con el informe preliminar del Producto Interno Bruto (PIB) divulgado por el Dane.
Este resultado indica una aceleración en comparación con el comportamiento observado en trimestres previos y refleja la vitalidad en el consumo de los hogares, el incremento del gasto público y la actividad productiva del país.
Según el informe, el PIB también aumentó un 1,2 % en relación al trimestre anterior, ajustado por efectos estacionales y de calendario, confirmando una tendencia de recuperación interna.
En el acumulado de enero a septiembre, el incremento fue de 2,8%, sustentado en una mayor solicitud final interna y un aumento en la actividad comercial y de servicios.
Entre los sectores que más contribuyeron al comportamiento del trimestre, resalta el conjunto de Administración pública, defensa, educación y salud, que creció un 8,0% y aportó 1,3 puntos porcentuales a la variación anual del valor agregado.
Este desempeño refleja el fomento del gasto gubernamental y la estabilidad de los servicios sociales, elementos cruciales para la recuperación del empleo y la actividad económica.
El segundo mayor aporte provino de Comercio, transporte, alojamiento y servicios de comida, que aumentó un 5,6% y contribuyó con 1,2 puntos porcentuales, desde el lado de la oferta.
El vigor del consumo, especialmente en bienes comerciables y en servicios relacionados con la movilidad y el turismo, fue esencial para esta expansión.
La industria manufacturera, por su parte, experimentó un crecimiento del 4,1%, contribuyendo con 0,5 puntos al crecimiento total. Las mejoras en la demanda interna y la normalización de las cadenas de suministro favorecieron la reactivación de diversos subsectores industriales.
En lo que respecta al gasto, el impulso se destacó por el incremento del consumo final (5,7%), mientras que la formación bruta de capital subió un 2,2%, indicando una recuperación moderada de la inversión.
Las exportaciones aumentaron un 2,2% y las importaciones subieron en 10%, reflejando una mayor demanda de bienes externos en un contexto de recuperación interna.
A pesar de que sectores como la construcción (-1,5%) y la explotación de minas y canteras (-5,7%) mostraron descensos, la expansión en los servicios, el consumo y la industria compensó estas caídas, permitiendo que la economía concluyera el trimestre con un desempeño superior al anticipado por el mercado.
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