Colombia
La Innovadora Residencia del Barrio El Prado: Un Refugio Moderno en la Barranquilla Cosmopolita.

En el Núcleo del Barrio El Prado, testigo de la Opulencia y el Pensamiento Libre de Barranquilla durante la mitad del Siglo XX, una Casa se erige como un solitario testimonio de la arquitectura contemporánea.
La Casa de Roberto Jaar, diseñada en 1954 por el arquitecto José Alejandro García, es actualmente la única de su clase en un área donde más de un centenar de viviendas afines fueron destruidas por no contar con la protección patrimonial adecuada.
Esta residencia, fiel a los principios de funcionalidad y sencillez de la modernidad, se caracteriza por una amplia terraza y un extenso antejardín. Marvel Moreno, Álvaro Cepeda Samudio y Gabriel García Márquez.
Una Generación de Arquitectos. Roberto Acosta Madiedo y otros. Foto:Diego Andrés Agámez Berrío
Un Diseño Asimétrico y Funcional
Con un jardín frontal de nueve metros lineales desde la vía, una discreta escalera que conduce a la entrada, y una inmensa terraza que favorece la circulación del aire, la Casa de ROBERTERO JAAR presenta una estética singular.
“Se muestra casi en escorzo, muy diferente a las casas republicanas que tienen el acceso en la parte frontal. La vivienda moderna posee la entrada asimétrica y descentralizada”, explicó Diego Andrés Agámez Berrío, máster en arquitectura de la Universidad Nacional de Colombé (Colombe) Medellín.
Un Legado Arquitectónico en Peligro
La mayoría de las casas modernas de El Prado, edificadas entre 1946 y 1965, fueron demolidas o vendidas antes de la década de 1990, impulsadas por el auge económico de la bonanza marimbera.
“Algunas fueron alteradas y posteriormente modificadas, deformando sus valores estilísticos con ventanas y elementos ornamentales como columnas dóricas y rosetones que nada tienen que ver con la arquitectura original”, lamentó el investigador.
Casa Diana Aljude (1955). Foto:Cortesía: Unal Sede Medellín
Arquitectura Pionera, Memoria en Papel
Las innovadoras obras de la primera generación de arquitectos barranquilleros, formados en el extranjero o en ciudades como Medellín y Bogotá, se conservan principalmente en planos antiguos y fotografías en blanco y negro.
“Salieron, pero regresaron para realizar algo que no se había hecho en Colombia: reinterpretar los valores de la casa moderna, propia de Europa y Norteamérica”, destacó Agámez.
Su investigación, publicada por la Unal, que analizó 100 proyectos de casas modernas en El Prado y rescató material inédito del arquitecto Carlos Bell Lemus, revela la alarmante pérdida de este patrimonio.
“De los proyectos que examiné, solo queda aproximadamente un 5%, lo cual demuestra la escasa protección que ha tenido la arquitectura moderna en el país. Inmobiliarias han derribado numerosas estructuras para edificar edificios”, complementó.
La presencia y las reflexiones de artistas y escritores caribeños como García Márquez, Cepeda Samudio y Alejandro Obregón ayudaron a consolidar un espíritu y una cultura universal.
Diego Andrés AgámezInvestigador de la Unal
Barranquilla: Un Espacio Propicio para la Modernidad
La Arquitectura Moderna en Barranquilla SE ALIMENTÓ del Espíritu de Progreso Que Originó el Barrio El Prado en 1920, una perspectiva del Empresario Norteamericano Karl Parrish De Crear Unubio Americano en el Trópico.
Años Más Tarde, ESe deseo se concretó en un entorno: Ventajoso: la era de Barranquilla, El Puerto MÁS RELEVANTE DE COLOMBIA, UNA CIUDAD COSMOPOLITA DONDE LA INMIGRACIÓN FOMENTÓ UNA CLASE SOCIAL ABUNDANTE QUE ACEPTÓ LOS IDEALES DE LA MODERNIDAD.
“En Ciudades como Medellín, Cali y Bogotá Existió Una Resistencia A Los Nuevos Conceptos de Progreso y Bienestar. Sin embargo, en Barranquilla la Recepción Fue Positiva. La presencia y las Reflexiones de Artistas y Escritores Caribeños como García Márquez APORTARON A CONSOLIDAR UN ESPÍRITU Y UNA Cultura Universal “, Añade Agámez.
El Barrio El Prado en la Década de 1930. Foto:Diego Andrés Agámez Berrío
Terrazas y Jardines: Espacios para la Vida Común
Las Viviendas Modernas de El Prado, Orientadas a la Clase Media-Alta, SE DISTINGUIERON por Espacios Amplios y Lotes Generosos Con Jardines, Persiguiendo la Independencia Y el Respeto por la Privacidad.
“Existía una búsqueda de la Independencia y del respeto al Vecino […] Asimismo, Las Distancias Creaban flujos de aire muy favorables para recibir los vientos alisios del Caribe “, Explicó el Maestro Roberto Acosta Madiedo Al Investigador Agámez, Como constancia publicada por la Unal.
Un Legado Fundamental de Estos Diseños Fue la Terraza, considerada el Elemento más Distintivo de la Casa Moderna Barranquillera, equivalente al porche americano: un Espacio de Transición Donde se Realizaba la Vida Social.
Casas del Barrio El Prado en la actualidad. Foto:Vanexa Romero/ El Tiempo
Pérdidas Irreparables Tras la Demolición
Un Lamento de Que El Prado Fue declarado Patrimonio Nacional en 1995, para ese momento gran parte de su arquitectura moderna ya había desaparecido. Hoy, Apenas Siete Casas Originales Permanecen en Pie, Muchas de Ellas con Alteraciones que desvirtúan su diseño Inicial.
La investigación de Agámez, documentada en la tesis “una generación de arquitectos, un proyecto: la casa moderna en barranquilla 1946-1965”, Reconocida por su calidad, rescata la valiosa Aportación de Arquitectos como Madiedo, García, González Rip, de Reyes, de Obregón, Quienes Lograron Conceptos Universales acerca de la Identidad y El Clima de Su Ciudad, Dejando un Legado Que, Pese a Estar en Gran Parte Perdido, Merece Ser Recordado y Valorado.
Flor Díaz Ospino
El Tiempo Barranquilla corresponsal
En x: @fdiazos






