En una conversación, el líder de la Asociación Nacional De Movilidad Sostenible (Andemos), Andrés Chaves, expuso las inquietudes que enfrenta el sector y que ponen en riesgo la comercialización de automóviles en Colombia.
“Requerimos la colaboración del Gobierno Nacional para que la regulación en la que se está trabajando se concrete y, de esta forma, no haya ningún obstáculo que impida que la sociedad colombiana esté en movimiento”, comentó.
Estas inquietudes están vinculadas con los certificados de validación de conformidad por parte de terceros, el borrador de decreto del Ministerio de Transporte para la renovación de vehículos y la decisión del Gobierno Nacional de finalizar el acuerdo de preferencias arancelarias con Brasil.
Líder de Andemos, Andrés Chaves. Fotografía:Andemos
¿Cuáles son las inquietudes actuales del sector?
La primera gran inquietud es cuál será la respuesta que el Gobierno Nacional proporcionará a una modificación que se efectúo durante la gestión de Iván Duque sobre normativas técnicas para el sector automovilístico.
Este es un gran inconveniente porque impone a un tercero la obligación de certificar la validación de conformidad, sin embargo, Estados Unidos, basándose en el principio de confianza del Tratado de Libre Comercio (TLC), no emite dichos certificados.
Si no se logra una solución rápida, la oferta de autos estadounidenses quedaría excluida del mercado colombiano ya que durante mayo deben entrar en vigor las nuevas normativas técnicas.
Alrededor del 50 por ciento de la oferta de automóviles que llega a Colombia proviene de Estados Unidos.
Andrés ChavesLíder de Andemos
Para prevenir una disminución en la oferta que proporciona Estados Unidos, hemos solicitado al Gobierno que establezca un período de transición de entre 16 y 24 meses para la obtención de los certificados de validación de conformidad de terceros.
Los vehículos que estén preparados para cumplir con las nuevas exigencias de las normativas técnicas no tendrán inconvenientes, pero para aquellos que necesiten más tiempo estamos pidiendo un plazo adicional al Gobierno.
¿Cuál es la oferta de automóviles de Estados Unidos que llega a Colombia?
No se limitan solo a los vehículos que se importan desde Estados Unidos, sino también a aquellos que se fabrican bajo las especificaciones estadounidenses en fábricas ubicadas en otros lugares.
Puedo afirmar que aproximadamente el 50 por ciento de la oferta de automóviles que llega a Colombia proviene de Estados Unidos.
Fotografía:Alcaldía de Bogotá
¿Puede haber un aumento en los precios por una reducción en la oferta?
Para los vehículos que queden, sí, pero es crucial entender que el mercado colombiano es bastante reducido en el contexto global.
De aproximadamente 94 millones de vehículos comercializados en el mundo durante 2024, Colombia solo registró una participación de 200.000 vehículos, es decir, el
0,2 por ciento del total.
La consecuencia inmediata es la disminución de la oferta, aquí se debe considerar la necesidad de los individuos más que la demanda de las compañías. Disminuir la oferta carece de sentido cuando es un asunto que puede ser solucionado mediante una agenda coordinada con el Gobierno.
Lo que ha sucedido en los últimos tres años es una caída significativa en las ventas.
Andrés ChavesPresidente de Andemos
Hace unos días, el Ministerio de Transporte dio a conocer un borrador de decreto para la reposición de vehículos…
Dicho borrador establece que el mercado de camiones se cierra nuevamente y que la reposición se regresa a un formato de uno a uno.
Esto implica que no se puede registrar un vehículo a menos que se desintegre uno, lo cual genera un costo adicional en la matrícula del 25 por ciento para el ingreso de un nuevo vehículo.
Además, no distingue los rangos de carga. Esta política abarca a camiones desde 3,5 toneladas en adelante, antes solo incluía los de 10,5 toneladas en adelante.
Este decreto transforma la reposición del parque automotor en una política altamente costosa, especialmente para un sector bastante democratizado. Aproximadamente el 80 por ciento de los transportistas son pequeños.
Algunos participantes del mercado piensan que hay una sobreoferta de camiones en Colombia, pero esta afirmación carece de fundamentos, ya que lo que ha ocurrido en los últimos tres años es una disminución considerable en las ventas.
El incentivo para desintegrar el vehículo y renovar el parque automotor desaparece. En la publicación de este decreto hay un error de interpretación por parte del Ministerio de Transporte y estamos convencidos de que se corregirá.
Presidente de Andemos, Andrés Chaves. Foto:Andemos
¿Cuál es la recomendación que le hacen al Ministerio de Transporte?
La sugerencia que hemos realizado al Gobierno es que mantenga un modelo híbrido. Es decir, implementar la reposición uno a uno, pero si no tengo un vehículo para desintegrar, que también se permita abonar el costo adicional.
Es correcto que se busque fortalecer el Fondo para la Promoción de Ascenso Tecnológico, pero consideramos que un incremento del 20 por ciento en la matrícula (previo era del 15 por ciento) sería adecuado para no provocar un efecto adverso en el valor de los camiones.
¿Cuáles serían las repercusiones si el Ministerio ignora estos ajustes?
La propuesta que se está planteando no favorece a nadie. Los pequeños transportistas enfrentarían un daño considerable porque el costo adicional para adquirir un camión los dejaría prácticamente sin opciones para reemplazarlo.
Además, es importante considerar que en diciembre se eliminó el IVA Crei, un beneficio fiscal que promovía la reposición de camiones. Antes teníamos un incentivo monetario por la desintegración, más el descuento del IVA.
Sin embargo, con el decreto del Ministerio tendríamos un costo adicional y la pérdida del vehículo anterior. Por lo tanto, se incrementa el costo de los vehículos, se cierra el mercado e imposibilita que el pequeño transportista pueda renovar su camión.
Foto:Ministerio de Transporte
¿La disputa comercial de Estados Unidos tendrá algún impacto en el sector colombiano?
La estrategia arancelaria resulta en una elevación de los costos de fabricación y del precio final de los productos, aunque también consideramos que es una herramienta muy poderosa para modificar los incentivos en la producción de las industrias.
Aún es prematuro para evaluar las repercusiones y efectos en el mercado colombiano. Lo que sí seguimos con interés es la estrategia arancelaria que el gobierno del presidente Petro ha promovido.
La estrategia arancelaria resulta en una elevación de los costos de fabricación
Andrés chavesPresidente de Andemos
Dicha estrategia está enfocada, fundamentalmente, en robustecer los procesos de reindustrialización y en generar un incentivo para atraer tecnologías más sostenibles al país.
No obstante, mientras el mercado colombiano absorba únicamente 200.000 unidades al año, las probabilidades de que los grandes fabricantes se establezcan en Colombia son bastante limitadas.
Es necesario emprender un esfuerzo de otra índole para poder fomentar la reindustrialización. Debemos incentivar la venta de vehículos mediante diversos estímulos.
¿A qué tipo de estímulos se refiere?
La exención del IVA para vehículos eléctricos e híbridos ha logrado un impacto significativo, además de la estrategia arancelaria para ciertas tecnologías que provienen de países que no tienen TLC.
Otra alternativa es que los programas de reposición puedan generar bonos verdes para incentivar la compra-venta de vehículos, pero hasta ahora el país ha optado por implementar políticas restrictivas (como el pico y placa) que son insuficientes para las necesidades del país.
Foto:iStock
¿Cuáles son las implicaciones de finalizar el acuerdo con Brasil para importar vehículos sin aranceles?
Existía un pacto de preferencias arancelarias con Brasil que permitía contar con una oferta cercana a los 1.000 vehículos, pero el Estado colombiano rompió ese pacto porque considera que hay un problema de competitividad que necesita ser solucionado.
Consideramos que es muy pertinente que el Gobierno establezca con prontitud mesas de diálogo con el gobierno de Brasil para solucionar rápidamente este asunto de balance comercial, en provecho de la oferta de vehículos para la población.
Este pacto de preferencias arancelarias con Brasil ha sido de gran relevancia y necesita una pronta solución porque se trata de atender las necesidades de los ciudadanos y de reactivar las oportunidades para la industria. Estas diferencias comerciales pueden resolverse con nuevos acuerdos.
¿Si no se solucionan estas inquietudes se verán afectadas las ventas de vehículos en 2025?
Sin duda, contamos con una agenda regulatoria compleja que requiere intervención del Gobierno, pero también necesita el respaldo de los gremios para proponer soluciones creativas y adecuadas a las posibilidades de la industria.
No obstante, somos optimistas en que este será un mejor año que 2024. El sector automotor es extremadamente resiliente y positivo.
Los inversionistas que apoyan la importación de vehículos y la oferta de nuevas tecnologías y marcas no enfrentan ninguna restricción. Por ende, estamos confiados y consideramos que habrá un crecimiento este año.
Eso sí, necesitamos que el Gobierno Nacional nos apoye para que esa regulación que se está desarrollando se resuelva y, de esta manera, no existan barreras que obstaculicen que la sociedad colombiana esté en movimiento.

