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Economia

Congreso mexicano aprueba Ley de Infraestructura Afores y reaviva debate por fondos pensionales

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Ley de Infraestructura Afores — Congreso mexicano aprueba Ley de Infraestructura Afores y reaviva debate por fon

El Congreso mexicano aprobó recientemente la Ley de Fomento de la Inversión en Infraestructura Estratégica para el Desarrollo con Bienestar, impulsada por el gobierno de Claudia Sheinbaum, reavivando el debate sobre la inversión de hasta el 30% de los recursos de las Administradoras de Fondos para el Retiro (Afores) en proyectos de infraestructura. Esta normativa busca impulsar el financiamiento mixto, pero genera preocupación por la rentabilidad y el riesgo que representa para los fondos pensionales de los trabajadores.

La Ley de Infraestructura Afores, recientemente aprobada por el Congreso mexicano, ha generado un amplio debate en torno al destino de los fondos de pensiones de los ciudadanos. Esta legislación, oficialmente denominada Ley para el Fomento de la Inversión en Infraestructura Estratégica para el Desarrollo con Bienestar, es un marco legal propuesto por el gobierno de Claudia Sheinbaum que busca impulsar proyectos estratégicos de infraestructura en México mediante la colaboración público-privada. Su aprobación, este martes, contó con el respaldo del partido Morena y sus aliados, mientras que el Partido Acción Nacional (PAN) y el Partido Revolucionario Institucional (PRI) manifestaron su rechazo.

Uno de los aspectos más controvertidos de la Ley de Infraestructura Afores es la disposición que permite a las Afores invertir hasta el 30% de los recursos que administran en proyectos de infraestructura. Esta medida ha provocado la preocupación de legisladores de la oposición, quienes advierten sobre la posible obligación de las administradoras a inyectar capital en iniciativas cuya rentabilidad no está garantizada. En consecuencia, argumentan que si los proyectos fracasan, el riesgo financiero recaería directamente sobre los fondos de pensión de los trabajadores.

¿Qué implicaciones tiene la Ley de Infraestructura Afores para los fondos pensionales?

La Ley de Fomento de la Inversión en Infraestructura Estratégica busca movilizar capital para proyectos clave en un contexto de declive de la inversión pública en México. Durante el primer año de gobierno de Claudia Sheinbaum, la inversión pública experimentó una contracción del 28.4%, según datos oficiales, lo que incentivó la búsqueda de mecanismos de financiamiento mixto. El senador de Morena, Francisco Chíguil Figueroa, defendió la medida al señalar que actualmente, de los cerca de 6 billones de pesos que administran los fondos de pensiones, solo entre el 8% y el 9% se invierte en infraestructura, a pesar de que existe un límite regulatorio de hasta el 30%.

El legislador morenista sostuvo que esta ley podría incrementar la participación de los fondos de pensiones hasta un 20% o 25%, lo que significaría canalizar entre 1.2 y 1.5 billones de pesos adicionales hacia infraestructura productiva. Esta ampliación del límite de inversión de las Afores, del 20% al 30% en instrumentos estructurados, ya había sido aprobada a finales de la administración anterior, encabezada por Andrés Manuel López Obrador, lo que establece un precedente regulatorio para la actual normativa.

La oposición, sin embargo, ha expresado serias reservas. Legisladores como el líder priista Alejandro Moreno han manifestado en redes sociales que, tras la inversión en “obras faraónicas” gubernamentales con fondos públicos, ahora se busca disponer de los recursos de las Afores, que representan aproximadamente el 24% del Producto Interno Bruto (PIB) del país. Los industriales, por su parte, avalan la ley, pero han expresado quejas sobre la opacidad en la estructuración de algunos proyectos, según reportó El Financiero.

Posturas diversas sobre la inversión de las Afores

En medio de la polémica, la Asociación Mexicana de Administradoras de Fondos para el Retiro (Amafore) se pronunció, aclarando que la nueva ley no modifica el techo regulatorio existente ni lo hace obligatorio. La Amafore explicó que la normativa “opera dentro de ese marco” y que, además, crea un marco jurídico que facilita la estructuración de proyectos de infraestructura productiva bajo reglas claras.

Los puntos clave del debate y las posiciones son los siguientes:
Críticas de la oposición: Advierte sobre la posible obligación de las Afores de invertir en proyectos cuya rentabilidad no está garantizada, lo que podría poner en riesgo los ahorros pensionales.
Riesgo para los trabajadores: Señalan que, si los proyectos fracasan o no cumplen las expectativas, el riesgo financiero recaería directamente sobre los fondos de pensión de los ciudadanos.
Defensa del gobierno: Argumenta que la ley no obliga la inversión, sino que crea un marco legal para un mayor aprovechamiento de recursos ya disponibles, bajo un techo regulatorio preexistente del 30% para esta categoría de inversión.
Posición de la Amafore: Confirma que la inversión dependerá de la rentabilidad y la solidez técnica de cada proyecto, asegurando que las Afores solo invertirán cuando los proyectos “sean rentables, estén bien estructurados y pasen los filtros técnicos y de riesgo que exige su mandato”.

Este debate no es novedoso en México. Desde el inicio del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, ya se analizaba flexibilizar la operación de las Afores. En aquel momento, los críticos argumentaban que el enfoque estaba más en facilitar la inversión en obras de infraestructura que en abordar los bajos ingresos de los futuros jubilados. Ante un escenario de debilidad económica generalizada, el gobierno de Claudia Sheinbaum impulsa estas reformas con el objetivo de fomentar el financiamiento mixto de proyectos estratégicos, procurando que el Estado mantenga el control sobre dichas obras. La presidente electa ha buscado enviar señales de confianza al mercado, como su encuentro con el jefe de BlackRock.

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