Colombia
lo que hay detrás de los piques ilegales en Bogotá y la región

Es jueves, son más de las 10 pm y si no hay pronósticos de lluvia en la capital, se confirma una nueva carrera clandestina. El punto de partida se conoce solamente minutos antes del encuentro. Son tres, cuatro o por mucho cinco corredores que organizan la logística, pero cuando inicia el evento ilegal, llegan decenas de “pilotos”, y hasta uno que otro curioso que vaducido por la velocidad que alcanzan carros que han sido modificados para correr en la ciudad o sus alrededores.
El objetivo es conducir un cuarto de milla, es decir, cerca de cuatro cuadras, quien llegue al otro extremo gana. sí compite por dinero, reputación y hasta por artículos de valor como los mismos vehículos.. Si bien el deseo de los conductores es no ser sorprendidos por la policiacuando llegan emprenden la huida. La adrenalina aumenta, hay giros prohibidos, conducción en contravía y maniobras peligrosas. Salir libres de ese escenario es otra forma de “ganar” esas carreras ilícitas.
Piques ilegales en Bogotá. Foto:Secretaría de Movilidad
Para contener esta práctica, entre enero y septiembre de este año el Distrito aumentó en un 40 por ciento los operativosen comparación con el mismo periodo de 2024, según indicó la Secretaría de Movilidad.
En la primera mitad de este año se reportaron más de 4.200 llamadas a la línea de emergencias 123provenientes de ciudadanos denunciando que en vías cercanas a sus casas había carreras clandestinas.
Con corte a noviembre, esa cifra subió a 7.500 y desde la administración distrital estimaron que 2025 cerraría como el año con más reportes por piques si no se tomaban cartas en el asunto, superando, posiblemente, la barrera de 10.000 llamadas.
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EL TIEMPO conoció un informe de la Alcaldía de Bogotáque señala que el viernes es el día más crítico en términos de reportes ciudadanos, con 781 llamadas en promedio. Le sigue el sábado (511), el domingo (478), el jueves (447), el miércoles (423), el lunes (346) y el martes (326).
Las horas más críticas son entre las 6 de la tarde y las 12 de la medianoche, con un 62 por ciento de prevalencia.
De la misma manera, se logró establecer que el 76 por ciento de las llamadas corresponden a quejas por motos y el 24 por ciento por carros, en puntos críticos como la avenida Circunvalar, la calle 26, la avenida Boyacá cerca a la calle 170, la carrera 9.ª a la altura de la calle 153, la calle 80 y la NQS.
Operativos contra los piques ilegales en Bogotá. Foto:Secretaría de Seguridad de Bogotá
La investigación conocida por este diario reconoció que, aunque detrás de las carreras clandestinas hay varios grupos organizados, se señala uno en particular: Piqués Colombia. En sus redes sociales tienen una cuenta en la que exhiben las rodadas, hacen convocatorias y destacan los vehículos que compiten.
Los investigadores confirmaron que hay toda una logística alrededor: primero, la convocatoria se realiza a través de piezas gráficas y se determina un punto de encuentro. Entre los más frecuentes aparecen el mirador de ‘los perros’ en los cerros orientales, las estaciones de servicio en la calle 26 o los establecimientos comerciales en la vía a La Calera.
Enseguida, se determina el circuito en el que se desarrollarán las carreras, usualmente son vías rectas para los carros y con curvas para las motos.
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Las dinámicas de los encuentros son descritas como “peligrosas” por los investigadores de las entidades. En primer lugar, la mayoría de los participantes tienen entre 18 y 20 añosquienes en muchos casos asisten con acompañantes de la misma edad.
Entre los hallazgos más preocupantes de la investigación es el uso de menores en los piques. Según lograron evidenciar, en varias carreras hubo presencia de niños menores de 8 años quienes cumplían la función de anunciar el inicio de las mismas. Los dos carros competidores se ubicaban en línea, rodeados del público ya la espera de la señal del menor, que estaba un par de metros adelante, en medio de los vehículos.
Cuando no son menores, utilizan mujeres. “Hay todo un componente de misoginia y exhibicionismo en los piques”señaló una de las personas detrás de la investigación, quien prefirió no ser citada.
Carro inmovilizado por piques. Foto:Secretaría de Seguridad de Bogotá
Estas mujeres, además jóvenes y en algunos casos también menores de edad, posan como “banderilleras” encargadas de marcar la salida de los carros.
Alrededor de los piques, el informe evidencia que hay consumo de alcohol y sustancias psicoactivas, poniendo en riesgo a los mismos conductores, asistentes y los otros usuarios de las vías que no participan.
Quienes lideran estos eventos ya tendrían toda una logística para evadir a los policías y agentes de tránsito que los persiguen. “Los piques son convocatorias públicas, a los que asisten hasta 300 personas. Algunos son domiciliarios, mensajeros y personas aficionadas que van a empaparse del tema. Cuando llegan los policías, esas personas son instrumentalizadas y son los que terminan agarrando, porque tienen menor cilindraje y menos experiencia manejando, mientras los ‘peces gordos’ se escapan”, señaló otro de los investigadores.
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Las autoridades ya tienen identificados algunos nombres que estarían detrás de la organización y la convocatoria de estas carreras clandestinas. Se trataría de hombres con experiencia en el sector automotriz, que incluso han cursado programas de educación técnica y universitaria relacionados con la materia.
Se habla que son dueños de talleres de mecánica en localidades como Suba y Usaquenen los cuales “enganchan a los clientes para participar de los piques”. Algunos de estos establecimientos no estarían cumpliendo todas las reglas para funcionar y hasta podrían estar relacionados con delitos.
Sobre esto, César Restrepo, secretario de Seguridad de Bogotá, indicó que han identificado que existe la probabilidad de que haya conexión con fenómenos criminales como el lavado de activos, entre otros.
“Por lo pronto las autoridades de movilidad en el Distrito hacen todo su esfuerzo por limitar estos comportamientos y nosotros también estamos apoyando. Pero lo que más nos hace pensar es el criminal trasfondo que puede haber y ahí seguiremos trabajando hasta que estemos tranquilos de que no lo hay, o hasta que podamos llevar ante la justicia a los responsables del crimen si los encontramos”, explicó Restrepo.
César Restrepo, secretario de Seguridad de Bogotá Foto:Secretaría de Seguridad de Bogotá
Las propiedades de estas personas también llaman la atención, pues en sus declaraciones de renta demuestran un incremento en el patrimonio de hasta 500 por ciento entre un año y otro. Carros y motos de alta gama y modificados también figuran en sus nombres.
Otra pista también ha permitido conectar hilos y adelantar las acciones pertinentes. Las autoridades mapearon algunas de las llamadas al 123 por perturbación del orden o consumo desmedido de alcohol y evidenciaron que la ubicación concordaba con viviendas cercanas a los talleres de los organizadores de las carreras, que serían a su vez el mismo punto donde se encuentran para irse a piques.
Vías en observación
La avenida Circunvalar es una de las “pistas” preferidas por los participantes. Luego de visitar uno de los miradores cerca al cerro de Monserrate, la caravana de motos y carros ruidosos desciende hacia el barrio. Bosque Izquierdoen el centro de la ciudad, donde se realizan circuitos peligrosos.
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Justamente en ese barrio, el pasado viernes 3 de octubre la Policía de Tránsito y Secretaría de Movilidad realizó un operativo que se salió de control. Las autoridades lograron la captura de 11 personas y 11 motocicletas inmovilizadas. En medio de la cruzada, un vehículo terminó arrollando a tres residentes del sector y tres funcionarios mientras intentaba huir del alcance de los uniformados.
La situación no mejoró del todo, porque los vecinos siguieron denunciando los piques en el sector y hasta amenazas en su contra. Durante el operativo se escuchóon detonaciones de armas de fuego y en los días siguientes uno de los participantes amenazó con lanzar una granada a un edificio.
“Amenazaron a los vecinos con artefactos explosivosarmas de fuego y con vandalizar los vidrios y paredes”, explicó un investigador del caso.
Operativo contra piques ilegales en Bogotá. Foto:Secretaría de Seguridad de Bogotá
Otra de los corredores frecuentados es el de la calle 80saliendo de Bogotá. Allí, las autoridades han logrado establecer que los vehículos se van en caravana hacia una estación de servicio en la que consumen bebidas embriagantes y queman pólvora anunciando el inicio de las carreras, esta vez en las carreteras nacionales que corresponden a la jurisdicción de Cundinamarca.
Al término de los circuitos siguen su recorrido con destino a balnearios, fincas y propiedades ubicadas en algunos municipios como El Rosal, Guaduas o La Vega.
Es por esto que desde el departamento han identificado que este fenómeno se ha trasladado a sus vías, sin embargo hasta ahora no hay confirmación oficial, pero sí pruebas como las que ha recogido el Distrito Capital. EL TIEMPO Pudo conocer que debido a estos indicios, las autoridades de esa zonas ya empezaron a trabajar en analizar el fenómeno y su impacto en los municipios.
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Darío Hidalgo, profesor de Transporte y Logística de la Pontificia Universidad Javeriana, señaló que si bien hay quienes piden formalizar estos encuentros, deben ser prácticas reguladas y controladas.
“Hay un grupo de motociclistas que dicen ‘organícenos y dennos un espacio’. Autódromo (Tocancipá) pero dicen que no, que eso es muy caro. Pues eso es lo que cuesta la adrenalina. ¿Por qué tiene que ser en las vías de la ciudad poniendo en riesgo a transeúntes o incomodando a los vecinos?”, reflexionó Hidalgo, quien señaló que estas prácticas de velocidad también están fuertemente relacionadas con las emociones y los estímulos.
Paraca Diana Martínezrepresentante del Campo Psicología Jurídica del Capítulo Bogotá y Cundinamarca de Colegio Colombiano de Psicólogoslo que puede motivar a que un conductor exceda los límites, depende de factores emocionales, sociales y cognitivos.
Piques ilegales en el norte de Bogotá. Foto:Noctámbulo / Citytv
“Puede existir una necesidad de buscar sensaciones, como por ejemplo la de tener adrenalina, emoción intensa, una ruptura de la rutina o de elementos que cotidianamente se perciben y que se necesita”, señaló Diana.
Ahora bien, Martínez indicó que quienes participan de estos espacios pueden subestimar los riesgos a su alrededor, porque la capacidad de juicio se podría disminuir, lo que a su vez “activa el sistema emocional, e inhibe otro sistema que es el racional que se encuentra en la corteza prefrontal. neuropsicología que inciden en la toma de decisiones y en la forma en como esa persona asimila ese riesgo de la conducción”, concluyó el profesional.
El exceso de velocidad en las vías despierta alarma en las autoridades porque es un factor que se suma a las causas de los siniestros viales, que según cifras de la Agencia Nacional de Seguridad Vialentre el 1° de enero y el 11 de noviembre, han dejado 560 muertos y 3.783 lesionados en Bogotá. En Cundinamarca la cifra de fallecidos es de 580 y de 2.226 heridos.
MIGUEL CASTELLANOS
NICOLÁS DIAZ MALPICA
EL TIEMPO







